4 plantas para el dormitorio que pueden sumar bienestar y mejorar el descanso
Las plantas en el dormitorio pueden aportar una sensación de bienestar y form...
Las plantas en el dormitorio pueden aportar una sensación de bienestar y formar parte de un espacio cuidado para el descanso. Pero no sustituyen la ventilación, limpieza ni eliminación de fuentes de contaminación. La posibilidad de dormir junto a plantas de interior suele despertar dudas por la idea de que consumen oxígeno durante la noche.
La recomendación difundida por El Mueble, a partir de las opiniones de la especialista en plantas Laura Casas y el jardinero Joan Calderón, es incorporarlas sin temor y elegir especies acordes a la luz y al cuidado disponibles. Sin embargo, las afirmaciones sobre su capacidad de depurar el aire requieren contexto científico.
La ventilación tiene más impacto que unas pocas macetasLa Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) señala que la medida más eficaz para mejorar la calidad del aire interior consiste en controlar o retirar fuentes de contaminación.
Aumentar el ingreso de aire exterior, cuando las condiciones del entorno lo permiten, también reduce la concentración de contaminantes dentro de una vivienda. La institución aclara que no hay pruebas de que un número razonable de plantas de interior elimine cantidades relevantes de contaminantes en casas u oficinas.
Ese criterio no invalida el valor decorativo o subjetivo de tener vegetación cerca de la cama, pero impide presentar una planta como un purificador de aire.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica otras fuentes que condicionan el aire en los hogares. Entre ellas, el humo del tabaco, combustión para cocinar o calefaccionar, ventilación insuficiente, humedad, moho y ciertos materiales de construcción y mobiliario.
Para mejorar las condiciones del dormitorio, las medidas prioritarias son:
Evitar fumar en el interiorRevisar los artefactos de combustión y sus salidas al exteriorVentilar de forma adecuada según la calidad del aire exteriorControlar filtraciones, humedad y mohoLimpiar el polvo y lavar con frecuencia la ropa de camaFicus, poto y otras especies mencionadas por los especialistasCasas propone cuatro alternativas para sumar al dormitorio:
Palmera bambúAspidistraPoto Ficus lyrataSobre esta última, sostuvo que sus hojas retienen partículas sólidas, como el polvo. La especialista también destacó que la palmera bambú no es tóxica para mascotas y describió a la aspidistra como resistente y fácil de cuidar.
Calderón mencionó la sansevieria, aloe vera y cinta o mala madre. Según el jardinero, la sansevieria libera oxígeno durante la noche, mientras que el aloe puede presentar manchas marrones si está expuesto a humo o productos químicos.
También afirmó que la cinta absorbe el 90% del monóxido de carbono. Esos porcentajes y capacidades no deben extrapolarse automáticamente a una habitación real: los ensayos en cámaras cerradas no reproducen las condiciones habituales de una casa.
La EPA advierte que la mayor parte de las investigaciones sobre plantas y contaminantes se realizó en recintos pequeños sin intercambio de aire. Por lo que resulta incierto trasladar sus resultados a viviendas y oficinas.
En esas condiciones, la ventilación habitual tiene una influencia muy superior a la capacidad de eliminación atribuida a las plantas.
El riego excesivo puede generar un problema adicionalUna maceta puede ser adecuada para el dormitorio si se cuida de acuerdo con las necesidades de la especie y se evita el exceso de agua. La EPA advierte que un sustrato demasiado húmedo puede favorecer microorganismos que afecten a personas con alergias.
La OMS, por su parte, indica que la acumulación de humedad, el moho y el crecimiento bacteriano asociados a problemas estructurales o a una ventilación deficiente pueden elevar el riesgo de alergias y asma.
La elección, por lo tanto, puede orientarse por la luminosidad de la habitación, presencia de animales y tiempo disponible para el mantenimiento. Las plantas pueden acompañar una rutina de descanso y aportar verde al ambiente.
Ante humo, humedad persistente, olores fuertes o sospechas de monóxido de carbono, la respuesta debe ser identificar la fuente y aplicar medidas de seguridad y ventilación, no sumar más macetas.