¿A qué hora comes? La crononutrición explica cómo los horarios influyen en tu salud y energía
Comer a intervalos regulares y a la misma hora cada día se posiciona como una estrategia fundamental para mantener un estado metabólico saludable.La evidencia científica reciente indica q...
Comer a intervalos regulares y a la misma hora cada día se posiciona como una estrategia fundamental para mantener un estado metabólico saludable.
La evidencia científica reciente indica que el horario de las comidas tiene un efecto directo sobre el metabolismo energético y la prevención de enfermedades como la obesidad, la diabetes y la hipertensión. De acuerdo con el artículo “Crononutrición: bases y aplicaciones” publicado por la Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM, la crononutrición estudia la relación entre los horarios de alimentación y los ritmos biológicos, en especial los circadianos, lo que permite entender que no solo importa qué se come, sino también cuándo se come.
Una de las claves de la crononutrición es la sincronización de los horarios de las comidas con los ritmos circadianos del cuerpo. “Se sugiere que la hora de alimentación puede ser tan importante como el tipo de alimento”, advierten los autores del artículo.
La investigación detalla que los ciclos de luz y oscuridad, junto con los periodos de ayuno y alimentación, regulan la expresión de genes relacionados con la digestión y la absorción de nutrientes, así como la secreción de hormonas como la insulina y las adipocinas. El desajuste en los horarios de alimentación puede provocar alteraciones en la absorción de nutrientes y llevar al mal funcionamiento del sistema digestivo.
Comer tarde y su relación con enfermedades metabólicasEl momento de la ingesta cobra especial relevancia en la prevención del sobrepeso y el síndrome metabólico. Comer en la noche o cerca del inicio de la fase de sueño se asocia con un mayor índice de masa corporal.
“El consumo de alimento en la fase de oscuridad se asocia con un IMC más alto, lo que sugiere que las personas que tienen alta ingesta de alimento en la noche tienen mayor riesgo a desarrollar sobrepeso”, señala el texto de la UNAM. Además, mantener horarios regulares para las comidas disminuye el riesgo de síndrome metabólico y favorece el control de peso.
Un estudio citado en el artículo comparó dos grupos de pacientes con sobrepeso: uno recibió un desayuno abundante y una cena ligera, mientras que el otro grupo invirtió estos horarios.
Tras 12 semanas, el grupo que desayunó más obtuvo mayor pérdida de peso, mejoría en los marcadores metabólicos y una mayor sensación de saciedad. “Para el tratamiento del control de peso, se debe poner especial atención en la hora en la que el paciente ingiere sus alimentos”, concluyen los autores.
Ventajas metabólicas de los horarios fijosLa crononutrición propone no solo elegir alimentos de calidad, sino también establecer horarios fijos de alimentación. Comer a la misma hora tiene un efecto de sincronización sobre los ritmos circadianos, lo que impacta positivamente en la secreción de hormonas, el control glucémico y la homeostasis energética. “El horario de las comidas tiene efectos importantes sobre los parámetros metabólicos y fisiológicos”, destaca el documento.
Entre las recomendaciones más recientes está evitar saltarse el desayuno, consumir la mayor parte de carbohidratos en la primera mitad del día y procurar que la última comida sea antes de las 19:00 horas. “Que la última comida preferentemente sea antes de las 19:00 h, debe ser la comida más ligera del día”, puntualiza el artículo.
El consenso actual reconoce que el horario de las comidas es un determinante crítico de la salud metabólica. La crononutrición, basada en la evidencia científica, promueve una alimentación organizada y sincronizada con los ritmos internos del cuerpo, como una herramienta práctica para prevenir y tratar enfermedades metabólicas en la población mexicana.