A qué sanciones se exponen las empresas si no hacen de manera correcta los ajustes en el pago de dominicales y festivos a los trabajadores
A partir del 1 de julio de 2026, en Colombia, el recargo dominical y festivo aumentará al 90% del valor de la hora ordinaria como parte de la Reforma Laboral de 2025, que modificó varias normas p...
A partir del 1 de julio de 2026, en Colombia, el recargo dominical y festivo aumentará al 90% del valor de la hora ordinaria como parte de la Reforma Laboral de 2025, que modificó varias normas para empresas y trabajadores. Desde esa fecha, el recargo por laborar en domingos y festivos se incrementará al 90% y llegará al 100% en 2027.
El aumento, previsto de manera progresiva, representa un beneficio directo en la nómina de los empleados, pero significa también una mayor carga administrativa y financiera para los empleadores de todos los sectores económicos del país.
A la par del ajuste en el recargo dominical, la reforma incluye otros cambios sustanciales para las condiciones de trabajo. Por un lado, la jornada máxima legal bajará a 42 horas semanales y obligará a modificar turnos y recalcular recargos. De igual forma, el horario de jornada nocturna se adelantará a las 7:00 p. m, con un recargo del 35% sobre la hora ordinaria. Así, el valor del trabajo nocturno se incrementa para las empresas.
Además, el trabajo extra en domingos y festivos podrá generar recargos compuestos de hasta el 105% o incluso más, dependiendo del horario y las condiciones específicas. Los ajustes exigirán nuevas revisiones periódicas en los sistemas de nómina y la liquidación salarial para evitar incumplimientos.
Impacto económico y análisis empresarialAl respecto, la CEO de Lexacty SA, Audrey Rodríguez, analizó el alcance económico de la medida y advirtió: “Lo primero que debemos destacar es el beneficio de la gradualidad establecido en la norma. Si este incremento, para mí, se hubiera implementado de manera inmediata, el golpe financiero para las organizaciones habría sido devastador”.
Destacó el carácter asimétrico del impacto en el tejido empresarial. Anotó que “esto no golpea a todas las empresas por igual. Mientras que para el sector administrativo el efecto podría decirse que es nulo, para los negocios que operan de manera continua, como un ejemplo, la hotelería, la gastronomía, el turismo o la seguridad privada, este 10% adicional representa una presión directa sobre sus utilidades”.
Por otra parte, la medida ofrecerá un estímulo económico reflejado en la nómina de los trabajadores y mejorará la liquidez y el flujo general de efectivo en la economía nacional. Sin embargo, según la especialista, para las organizaciones el reto central será elevar la productividad y optimizar procesos para adaptarse al aumento de costos.
Retos y recomendaciones para las empresasLas empresas enfrentarán el desafío de sostener la rentabilidad, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento normativo. Rodríguez remarcó que “ya no es viable evaluar la jornada por simple presencia. Ya las empresas nos debemos o estamos obligadas a transformar procesos, implementar indicadores y asegurar que el equipo sea verdaderamente proactivo”.
De igual forma, enfatizó la importancia de fortalecer los procesos corporativos. Por eso, dijo que el mejor escudo para el empresario es tener la casa en orden, con contratos actualizados, manuales de funciones claros y procesos disciplinarios bien fundamentados.
“Solo con esa estructura legal interna se puede exigir eficiencia necesaria para compensar los nuevos costos operativos y garantizar total seguridad jurídica”, agregó.
Dichos cambios exigen una revisión detallada de la documentación laboral, los procedimientos disciplinarios y los sistemas de seguimiento de horarios. Las empresas mejor preparadas tendrán más opciones de adaptarse al nuevo marco normativo y financiero.
Fiscalización y consecuencias legalesNo ajustar el recargo dominical y festivo al 90% expondrá a las compañías a multas impuestas por el Ministerio de Trabajo y a la sanción moratoria correspondiente a un día de salario por cada día de retraso. Además, la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales (Ugpp) fiscalizará la correcta declaración y cálculo del ingreso base de cotización derivado de los nuevos recargos, especialmente mediante la nómina electrónica.
Rodríguez advirtió que la vigilancia será rigurosa: “La Ugpp va a estar cruzando datos de manera muy estricta y cualquier inconsistencia o retraso en el ajuste se va a traducir en el requerimiento por inexactitud, acompañado de intereses moratorios que son altos”.
Recordó que la estricta actualización y precisión en la liquidación salarial serán fundamentales para evitar reclamaciones y sanciones. Entonces, adaptar sistemas y estructuras con antelación será clave para cumplir con las exigencias legales y para soportar cualquier auditoría o revisión.