Analista táctico revela lo que debe tener en cuenta la selección Colombia para jugar ante Uzbekistán en el Mundial 2026
La selección Colombia comenzará su participación en la Copa del Mundo de 2026 contra Uzbekistán, un equipo que logró clasificarse por primera vez a una cita orbital y que, según diversos aná...
La selección Colombia comenzará su participación en la Copa del Mundo de 2026 contra Uzbekistán, un equipo que logró clasificarse por primera vez a una cita orbital y que, según diversos análisis, se caracteriza por su fortaleza física, disciplina táctica y capacidad para competir en los duelos individuales.
Precisamente, Carlos Antonio Vélez, analista táctico colombiano, estudió el funcionamiento del conjunto asiático y expuso en Win Sports las claves que debería tener en cuenta el equipo dirigido por Néstor Lorenzo para iniciar con victoria su camino mundialista.
La principal conclusión del especialista fue: Uzbekistán es un equipo físicamente muy fuerte, pero presenta dificultades cuando tiene la posesión del balón. “Primera conclusión, es un equipo torpe con la pelota, pero muy duro físicamente”, explicó.
Un bloque defensivo difícil de romperSegún el estudio realizado, Uzbekistán suele instalarse en un bloque medio del campo y utiliza habitualmente una estructura con tres defensores centrales, dos carrileros y un doble pivote encargado de proteger la zona central. “El parado normal es un 5-3-2. Trabajan un sólido 5-2 o 5-3 y desde ahí alternan según las necesidades del partido”, dijo.
La organización defensiva es uno de los aspectos más fuertes del conjunto dirigido por el italiano Fabio Cannavaro. Los jugadores mantienen las líneas muy juntas, reducen espacios entre sectores y obligan a los rivales a disputar constantemente balones divididos. “Todo es duelo. En el duelo meten y meten”, señaló Vélez, destacando la agresividad competitiva de los uzbekos cuando deben defender.
Para Colombia, esto significa que el partido podría tener pocos espacios interiores y muchas disputas físicas en la mitad de la cancha, una situación en la que jugadores como Richard Ríos, Jefferson Lerma y Jhon Arias podrían desempeñar un papel determinante.
Sherzod Nasrullaev, UzbekistánEn el funcionamiento colectivo existe un futbolista que sobresale: Sherzod Nasrullaev. De acuerdo con el análisis, el carrilero izquierdo es el jugador que más rompe el esquema y quien genera la mayor cantidad de desequilibrio ofensivo. “El 13 por la izquierda es el que más desequilibra”, explicó el especialista.
Nasrullaev tiene la libertad de proyectarse constantemente por su sector, mientras que el resto del equipo mantiene posiciones mucho más conservadoras. Esa característica convierte su banda en una de las zonas que Colombia deberá vigilar con especial atención. “El 4 se mueve entre la línea de cuatro y la línea de cinco. Es el jugador que más equilibra sobre el sector izquierdo”, agregó. Ese movimiento permite que Uzbekistán cambie de dibujo durante el partido sin perder solidez defensiva.
La gran debilidad de Uzbekistán es la salida de balónAunque el conjunto asiático destaca por su disciplina táctica y potencia física, el analista identificó una vulnerabilidad que Colombia podría explotar desde los primeros minutos. “Los goles que han recibido son por pérdida de balón en salida”, aseguró.
Esa observación coincide con la descripción general del equipo. Cuando Uzbekistán logra mantener el partido cerrado y lleno de duelos físicos, suele sentirse cómodo. Sin embargo, cuando es obligado a construir desde atrás bajo presión, aparecen errores técnicos y pérdidas peligrosas. Con delanteros como Luis Díaz, Rafael Santos Borré o Jhon Córdoba, además de mediocampistas con capacidad de recuperación, la Tricolor podría generar ocasiones de gol provocando equivocaciones en la primera fase de construcción del rival.
Jugadores de UzbekistánLas cifras de la convocatoria también ayudan a explicar por qué Uzbekistán se ha convertido en un rival tan incómodo. La mayoría de sus defensores superan los 1,83 metros de estatura y varios rondan o superan los 80 kilogramos. Futbolistas como Abdukodir Khusanov (1,86 m), Rustam Ashurmatov (1,83 m y 85 kg) y Umar Eshmurodov (1,86 m) reflejan una estructura defensiva poderosa en el juego aéreo y en los contactos físicos.
En ataque destaca el capitán Eldor Shomurodov, delantero de 1,90 metros que representa una amenaza constante en los balones largos y las jugadas por elevación. La presencia de tantos jugadores altos y fuertes permite entender la descripción realizada por el analista. “Son dos características muy definidas: son muy fuertes físicamente, pero agarran la pelota y se complican”, resumió.