Ángel Illescas, floricultor: “Esta planta aguanta muy bien las cuatro estaciones del año, pero no le gusta mucho el calor”
El floricultor Ángel Illescas Nombela, con su cuenta de TikTok @angelillescasnombela, dedicó uno de sus últimos vídeos a una planta que resiste bien el ...
El floricultor Ángel Illescas Nombela, con su cuenta de TikTok @angelillescasnombela, dedicó uno de sus últimos vídeos a una planta que resiste bien el frío del invierno, la humedad del otoño y el brote de la primavera, pero que sufre con las altas temperaturas del verano. “Esta planta aguanta muy bien las cuatro estaciones del año, pero no le gusta mucho el calor”, explicó el especialista, que fundó su vivero en el municipio toledano de Novés hace 23 años y hoy acumula más de medio millón de seguidores entre sus distintas redes sociales.
La protagonista de su publicación es la dragonaria, también conocida como boca de dragón o conejitos. Se trata de una especie muy popular en jardinería tanto para macetas como para macizos de flor, capaz de mantenerse durante buena parte del año si se le ofrecen los cuidados adecuados.
Illescas detalló en su vídeo el manejo que requiere esta planta durante las distintas épocas del año, con especial atención al verano, la temporada más delicada para su desarrollo. También compartió un truco de poda poco conocido para multiplicar la floración y explicó el origen de su nombre popular, ligado a la forma que adopta la flor cuando se presiona.
La semisombra, clave para superar el veranoSegún el floricultor, la dragonaria necesita protegerse del sol directo cuando llegan las temperaturas más altas. “Cuando venga el verano, tenemos que ponerla en semisombra”, indicó Illescas, aunque matizó que la planta “sí que necesita horas de sol” para mantener su desarrollo. En el resto de estaciones, la situación cambia por completo: “El otoño, fenomenal”, aseguró, y añadió que tanto en primavera como en invierno la planta produce flores en abundancia, incluso con temperaturas bajas.
El riego es otro de los puntos que el especialista subrayó como determinante para su cultivo. La dragonaria no tolera el encharcamiento bajo ninguna circunstancia, según explicó en el vídeo. “Es una planta que no quiere encharcamiento, no quiere nada, nada de encharcamiento”, insistió Illescas, que recomendó mantener el sustrato con humedad constante sin llegar a saturarlo de agua. Esta característica la convierte en una especie apta tanto para el cultivo en tierra como en maceta.
Una de las particularidades de la dragonaria es su capacidad de resembrarse sin intervención humana. La planta suelta gran cantidad de semilla, que germina de forma espontánea en el mismo lugar donde se cultivó. “Es una planta que suelta mucha semilla y a donde la tenéis van a volver a nacer nuevas plantas”, señaló el floricultor, quien anticipó que, tras un verano de menor vigor, las nuevas dragonarias suelen brotar cuando llega el otoño y terminan por llenar parterres y macetas.
Illescas también compartió un consejo práctico para quienes ven que sus nuevos ejemplares crecen con un solo tallo, sin ramificar. El truco consiste en cortar el tallo central cuando la planta alcance cierta altura. “Cuando tengáis plantas nuevas, cuando tenga una cierta altura, cogéis el tallo central y le cortáis”, detalló, una técnica con la que se busca estimular la ramificación y aumentar la cantidad de flores.
Sobre el origen de sus nombres populares, el floricultor mostró en el vídeo el mecanismo que da lugar a la denominación de boca de dragón. Al presionar los laterales de la flor, esta se abre en dos partes que recuerdan a una boca. Illescas precisó además que existen numerosas variedades en el mercado: algunas pensadas para el cultivo en maceta y otras específicas para flor cortada, estas últimas utilizadas en cultivos extensivos destinados a la elaboración de ramos.