Angie Calero, biógrafa de Leonor, reflexiona sobre el papel destacado de la princesa el 12 de octubre: “En cada una de las academias ha tejido relaciones muy leales”
La princesa Leonor volverá a ser el centro de las miradas este lunes 12 de octubre, al ocupar de nuevo uno de los lugares más destacados en el desfile militar celebrado en Madrid con motivo del D...
La princesa Leonor volverá a ser el centro de las miradas este lunes 12 de octubre, al ocupar de nuevo uno de los lugares más destacados en el desfile militar celebrado en Madrid con motivo del Día de la Fiesta Nacional. Junto a su padre, el rey Felipe VI, la heredera al trono participará en una de las citas más relevantes del calendario institucional, en un momento especialmente significativo: ha completado su formación militar y se prepara para asumir, en el futuro, la jefatura de las Fuerzas Armadas.
Aunque todavía está por conocer qué uniforme lucirá durante el acto, su presencia permitirá poner el foco en una etapa que ha marcado profundamente su preparación como futura reina. Para conocer mejor cómo ha afrontado estos años, Angie Calero, autora de Leonor de Borbón: Una reina para el futuro, analiza algunos de los aspectos más reveladores de su paso por las academias militares, desde su capacidad para integrarse hasta la presión derivada de su exposición pública.
Uno de los detalles que más destacan quienes han acompañado a Leonor durante su formación es su capacidad para adaptarse a cada una de las academias, a pesar de ser muy diferentes entre ellas. “Los tres directores de las tres academias coinciden en eso. Coinciden en que ha tenido una capacidad increíble para adaptarse a cualquier entorno”, afirma Calero. Una característica que considera especialmente valiosa para alguien que algún día asumirá la jefatura del Estado.
La integración de la heredera no se habría limitado a cumplir con las exigencias académicas y militares. Según explica la periodista, también ha conseguido establecer relaciones personales con sus compañeros. “En cada una de las academias ha tejido relaciones muy leales”, señala.
De hecho, estas amistades pueden tener relevancia más allá de su etapa de formación. “Eso genera lealtades y eso es muy importante en el Ejército”, apunta Calero, que destaca que sus compañeros la consideran una más. “El día de mañana será muy importante que la respeten, que la consideren uno de ellos, porque así lo es”, añade. La autora también subraya que Leonor ha construido “amistades muy reales y muy de verdad”, una dimensión personal que completa su preparación institucional.
Las fotografías que marcaron su etapa militarLa formación de la princesa también ha estado acompañada por episodios que han reabierto el debate sobre los límites de su privacidad. Uno de ellos fue la publicación de unas fotografías suyas en bikini durante una de las paradas a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano. A raíz de ese episodio, y de la denuncia de la toma de unas imágenes de la heredera junto a su guardaespaldas en un centro comercial en Chile, se pudo observar un cambio de actitud en las salidas de la hija de Felipe VI.
“En Zaragoza y Marín hay muchas maniobras y trabajo en equipo, mientras que en la Academia General del Aire es una etapa en la que todo pasa por ti y es más solitario. Eso requirió un esfuerzo importante por su parte para concentrarse mucho y saber que realmente estaba más sola”, comienza explicando la periodista. “Después de toda la exposición que tuvo en Elcano, no solo por las fotografías en bikini, sino también porque en cada escala tenía un montón de actos y fotos, llegó a saturarse. Por ello, en Murcia necesitó un poco de calma”, indica.
Según Calero, la princesa aprovechó al máximo aquella etapa: pilotó aviones, realizó la suelta, se lanzó en paracaídas y participó en un exigente curso de primeros auxilios. “Hizo un montón de cosas. Hizo más cosas de las que estaban programadas para ella ese año”, revela. Su interés por aprender y experimentar nuevas actividades fue, en su opinión, una de las claves de su paso por San Javier: “Eso hizo también que ella se entusiasmara mucho allí, quiso exprimirlo al máximo y no quería estar pendiente de fotografías y de cosas institucionales”.
Sofía, una trayectoria distinta a la de su hermanaLa formación militar de Leonor también plantea una comparación inevitable con la infanta Sofía, que no está llamada a asumir la jefatura de las Fuerzas Armadas y que, de hecho, comenzó el año pasado sus estudios universitarios, incluso antes que su hermana. Para Calero, la diferencia fundamental reside en que la heredera debía completar esta preparación como parte de sus obligaciones institucionales, mientras que la hija pequeña de los reyes dispone de mayor libertad para elegir su camino académico y profesional.
“Tal vez habría que preguntarse si realmente Leonor lo habría hecho si no hubiera sido obligatorio”, reflexiona la periodista. “La princesa tiene esa facilidad de que le pongan cosas encima y todo le venga bien y diga que sí. Está muy abierta a experimentar cosas nuevas y disfrutarlas, y tiene un carácter muy agradecido”, admite Calero, y puntualiza que no se trata de que Sofía no sea igual que su hermana, pero que “ella no está obligada a hacerlo”.