Así le fue a los técnicos de Universitario esta temporada: una crisis de identidad en un año negro para el banquillo ‘crema’
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Universitario de Deportes no logró sostener a ningún entrenador durante toda la temporada 2026. El club merengue atravesó un ciclo marcado por cambios en el cuerpo técnico, resultados irregulares y una eliminación temprana de la Copa Libertadores que terminó de complicar el panorama institucional.
Este martes 29 de septiembre, la dirigencia confirmó la salida del argentino Héctor Cúper tras encajar una goleada por 4-0 ante Deportivo Garcilaso en el Cusco, el golpe final a un proceso que nunca encontró su rumbo. Piero Alva tomó el mando de forma provisional mientras la directiva sale a buscar un cuarto entrenador en lo que va del año.
Rabanal: cuatro meses de tensión y un sistema que nunca cuajóEl español Javier Rabanal fue el primero en sentarse en el banco de Universitario en esta temporada. Asumió el 22 de diciembre de 2025 con la misión de sostener el nivel de un equipo que venía de ganar el tricampeonato y aspiraba al tetracampeonato. La tarea resultó más difícil de lo previsto.
Rabanal intentó imponer un esquema táctico diferente al que el plantel tenía incorporado, pero la resistencia interna lo obligó a dar marcha atrás y retomar el sistema anterior. Esa tensión entre sus ideas y la realidad del vestuario marcó todo su ciclo. La relación con los jugadores se fue deteriorando con el correr de las semanas y los resultados no alcanzaron para callar las críticas.
En 12 partidos al frente del equipo, el técnico ibérico registró cinco victorias, cuatro empates y tres derrotas. En la Liga 1, dejó al conjunto crema en el cuarto puesto del Torneo Apertura, a ocho puntos del líder. En la Copa Libertadores, el equipo perdió sus dos primeros compromisos y quedó transitoriamente en el último lugar del grupo. La derrota 2-1 ante Melgar fue la gota que rebalsó el vaso: el 21 de abril de 2026, Universitario prescindió de sus servicios.
Araujo: el interino que le devolvió el aire al equipoCon Rabanal fuera y sin un reemplazante confirmado, la institución recurrió a Jorge “El Coco” Araujo para que tomara las riendas de manera transitoria. El técnico peruano asumió el 21 de abril con el encargo de estabilizar al equipo mientras la dirigencia negociaba con un nombre de mayor proyección internacional.
Araujo cumplió con creces el objetivo encomendado. En el plano local, el equipo mostró una cara más ofensiva y contundente: goleó 4-1 a Deportivo Garcilaso y repitió el mismo resultado frente a Juan Pablo II, dos victorias que le inyectaron confianza al plantel. En el torneo continental, el interino logró un triunfo clave por 4-2 ante Nacional de Uruguay en Lima, resultado que le dio oxígeno a Universitario en la Copa Libertadores y justificó, al menos parcialmente, la continuidad del proceso.
El 18 de mayo, con el relevo ya acordado, Araujo dejó el cargo. Su paso fue breve pero dejó números que muchos en el club recordarán con nostalgia cuando repasan lo que vino después.
Cúper: el cartel internacional que no alcanzóEl 11 de mayo de 2026, antes incluso de que Araujo terminara formalmente su interinato, Héctor Cúper fue presentado como el nuevo entrenador de Universitario. El argentino llegó con un currículum de peso —forjado en Europa y en selecciones nacionales— y con la expectativa de ordenar al equipo para pelear el Clausura, rescatar posiciones en el Apertura y, sobre todo, avanzar en la Copa Libertadores.
Nada de eso ocurrió según lo planeado. En 14 partidos oficiales, Cúper acumuló siete victorias, cinco empates y dos derrotas, números que sobre el papel no parecen catastróficos. El problema fue otro: el equipo nunca mostró una identidad futbolística clara ni una idea de juego reconocible. Las actuaciones fueron inconsistentes y la Copa Libertadores terminó con la eliminación del club antes de los octavos de final.
El desenlace llegó este martes. Deportivo Garcilaso le propinó al equipo crema una goleada por 4-0 en el Cusco, el peor resultado del ciclo y el argumento definitivo para la rescisión del contrato. A pesar de que Universitario peleaba en el segundo puesto del Torneo Clausura al momento de la destitución, la dirigencia consideró que el nivel mostrado no era compatible con las ambiciones del club.
Con Cúper fuera, Piero Alva quedó a cargo de manera interina. La búsqueda de un cuarto entrenador en menos de diez meses ya está en marcha.