Beto Ortiz pide cárcel por presunta violación en Liceo Naval: “Ancón II está dedicado para adolescentes de gran peligrosidad...”
El programa Beto a saber expuso la denuncia de la presunta violación de un escolar al interior del Liceo Naval Almirante Guise, caso que posteriormente generó una serie de ...
El programa Beto a saber expuso la denuncia de la presunta violación de un escolar al interior del Liceo Naval Almirante Guise, caso que posteriormente generó una serie de cuestionamientos por la gravedad de los hechos.
Durante la emisión del jueves 17 de septiembre de 2026, Beto Ortiz presentó testimonios relacionados con presuntos casos de violencia y bullying dentro del centro educativo y centró parte de su intervención en las posibles sanciones que podrían enfrentar los adolescentes involucrados, de comprobarse su responsabilidad.
A partir de la denuncia expuesta en su propio programa, el periodista cuestionó que frente a hechos de esta gravedad la respuesta pueda limitarse a medidas educativas y sostuvo que un adolescente que incurre en un delito puede recibir una sanción conforme a la legislación. En ese contexto, Ortiz habló de la posibilidad de una medida de internamiento y mencionó específicamente el penal de Ancón II.
Beto Ortiz habló de la posibilidad de una sanción penalEn medio de sus comentarios sobre el caso, Beto Ortiz sostuvo que la edad de los presuntos responsables no significa, según su planteamiento, que no puedan recibir una sanción privativa de libertad cuando corresponda.
“Sí, son adolescentes, no cometen delitos, pero sí pueden ir presos”, afirmó el conductor, antes de cuestionar que una eventual respuesta frente a un hecho de esta gravedad pueda consistir únicamente en retirar a los estudiantes de las aulas presenciales.
Ortiz continuó con una comparación relacionada con un caso ocurrido años atrás y sostuvo que dos escolares del colegio Markham fueron enviados a prisión tras ser acusados de violar a una estudiante de intercambio en 2018. Esa referencia fue utilizada por el periodista para argumentar que la condición de menor de edad no impediría, en determinadas circunstancias, la aplicación de una medida de internamiento.
“Y la sanción no puede ser: ah, que se vayan a hacer educación remota, que vayan a tener clases en su computador, en su casa. No, la sanción es cárcel, la sanción es centro de rehabilitación”, expresó.
“El penal de Ancón II tiene el anexo tres”Uno de los momentos más contundentes de su intervención llegó cuando Ortiz explicó que su referencia a la posibilidad de una sanción privativa de libertad no era, según dijo, una exageración.
“Y por si acaso, cuando digo cárcel, no estoy exagerando”, manifestó. A continuación, mencionó el penal de Ancón II y habló de un anexo destinado, según su declaración, a adolescentes considerados de alta peligrosidad.
“El penal de Piedras Gordas dos, el penal de Ancón dos, tiene el anexo tres, que está dedicado para adolescentes de gran peligrosidad, como por ejemplo asesinos, como por ejemplo sicarios, como por ejemplo violadores”, señaló durante su programa.
Beto Ortiz: “¿Un adolescente violador va a la cárcel?”Tras mencionar el penal de Ancón II, Ortiz cerró su intervención con una pregunta y una respuesta enfática.
“Así que acá vamos a llamar a las cosas por su nombre. ¿Un adolescente violador va a la cárcel? Sí, señor. Así sea hijo de Miguel Grau. ¿Estamos?”, expresó.
La frase se produjo después de que el periodista cuestionara que factores como el apellido, la posición familiar o el vínculo con integrantes de la Marina puedan influir en la forma en que se aborda una denuncia.
Previamente, Ortiz había señalado que, desde su perspectiva, la ley no establece diferencias basadas en la posición social o familiar de una persona. “Porque saben perfectamente lo que están haciendo, porque esos chicos de dieciséis, diecisiete años saben que agarrando un palo de escoba e introduciéndoselo a otro ser humano le están causando un dolor terrible y un trauma horroroso. Lo saben”, manifestó.
También cuestionó las denuncias de bullying en el colegioDurante su intervención, el conductor sostuvo que los hechos denunciados no deberían analizarse como un episodio aislado. Ortiz afirmó que las historias de violencia dentro del Liceo Naval “no son nuevas” y mencionó denuncias de bullying, además de otros casos que, según dijo, habrían ocurrido anteriormente.
“Los casos de ataques a otros alumnos, violaciones a alumnas mujeres en viajes de promoción han sido pan de cada día y el colegio se ha encargado de que todas estas historias queden debajo de la alfombra”, sostuvo.
Estas afirmaciones fueron presentadas por Ortiz como parte de una problemática más amplia. El periodista también habló de situaciones de racismo, machismo y homofobia, y cuestionó una presunta diferencia de trato relacionada con el rango de los padres de los estudiantes.
Para respaldar esa parte de su intervención, su programa presentó el testimonio de una madre de familia cuya identidad fue reservada.
Madre de familia denunció presuntas diferencias por el rango de los padresLa mujer afirmó que existen numerosas quejas de padres de familia relacionadas con casos de bullying dentro del colegio.
“Muchas quejas de los padres de familia de que esto está pasando hace muchos años. Sí. Con respecto a, en este caso, al bullying, porque hay muchos casos denunciados de bullying en el liceo, sea por los grados, sea por, por el color de piel, por el apellido. Hay demasiado racismo”, declaró.
La madre aseguró además que su hija habría sido víctima de bullying y que, según su experiencia, el colegio no habría actuado frente a lo ocurrido.
Ante la consulta sobre si los estudiantes cuyos padres tienen un mayor rango recibirían mayores beneficios, respondió: “Lamentablemente es así”. Explicó que, según su percepción, existiría una diferencia cuando el padre del estudiante afectado tiene un rango menor que el de la familia del presunto agresor.
“Si un niño que sufre de bullying, por ejemplo, el papá tiene un grado, este, no sé, por ejemplo, de teniente y el agresor, la familia del agresor es un capitán, un comandante, lamentablemente ya no, no pueden hacer nada. ¿Por qué? Porque todo es por los grados. Si va, eso, quienes están menos perjudicados son los oficiales”, afirmó.
El temor de algunos padres a denunciarOtro de los aspectos abordados durante el programa fue el temor que, según el testimonio presentado, existiría entre algunos padres para denunciar públicamente situaciones ocurridas dentro del colegio.
“Algunas madres por, por los esposos no salen a declarar”, sostuvo la entrevistada. Ortiz respondió que ese temor estaría relacionado con posibles consecuencias laborales para sus esposos, quienes formarían parte de la institución militar.
“Exacto. ¿Por qué? Por miedo, por temor a las represalias, por temor a que puedan los esposos ser perjudicados en el trabajo. Y lamentablemente es una cruda realidad, porque es así”, afirmó.
La madre de familia había explicado previamente que algunas mujeres preferían guardar silencio debido a la situación laboral de sus esposos.
Ortiz cuestionó una presunta diferencia de tratoEn otro momento, Beto Ortiz sostuvo que uno de los problemas que, según su interpretación de los testimonios presentados, existiría en el caso sería una presunta diferencia basada en el origen familiar de los estudiantes.
“Es una cruda realidad y es una lástima que un centro educativo, que además está financiado por el Estado y por los impuestos de todos los peruanos, haya establecido este sistema de clases, de castas, de jerarquías”, afirmó.
El periodista cuestionó que factores como el apellido o la familia de procedencia puedan terminar siendo considerados más importantes que el rendimiento académico o el esfuerzo de los estudiantes.
“Y entonces no importa tu rendimiento, no importa tu esfuerzo, no importa tu talento, importa hijo de quién eres”, sostuvo.
Ortiz extendió esa crítica a una situación social más amplia y mencionó preguntas como “¿De qué colegio vienes?”, “¿Cómo te apellidas?” o “¿Hijo de quién?”, antes de señalar que, a su juicio, este tipo de divisiones también se habría trasladado al centro educativo.
Sin embargo, remarcó que, frente a un presunto delito, la condición social o familiar no debería determinar la responsabilidad penal. “Pero lo bueno, la buena noticia, es que para la ley no existen este tipo de divisiones entre las personas”, afirmó.