Bruno Pinasco recordó la vez que Laura Bozzo lo insultó por negarse a ir a su programa: “Me gritó y me colgó”
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Bruno Pinasco recordó la vez que Laura Bozzo lo insultó por teléfono tras negarse a participar en Laura en América. El conductor contó la anécdota la mañana del 12 de junio en el programa de streaming de María Pía Copello, donde reveló que lo invitaron en varias ocasiones al talk show, pero rechazó las dos primeras invitaciones.
En la tercera, aseguró que Bozzo reaccionó con gritos e insultos cuando él volvió a decir que no. “De pronto le arranchan el teléfono a Guille y dice: ‘Aló, ¿tú quién te has creído? ¿Qué eres, carajo? ¡Tú te vas a venir a mi programa! ¡Tú vas a hacer lo que yo digo…!’”, relató Pinasco, al reconstruir la llamada. El cierre de la historia tuvo su propio remate: “¿Saben qué fue lo mejor? Que no fui a ese programa”.
“Yo estaba empezando”: el momento en el que ocurrió el episodioPinasco ubicó el episodio en una etapa inicial de su carrera, antes de consolidarse como conductor. Según explicó, en ese momento 'Sin Escape’ todavía no existía y él venía de hacer ‘Campaneando’ y otros trabajos.
“América me contrata para que forme parte de su staff de reporteros y de aspirantes a conductor en esa época”, contó. En ese contexto, recordó que lo que ocurría dentro del canal estaba marcado por jerarquías muy claras, especialmente si se trataba de una figura con poder televisivo.
1998 y el pico de ‘Laura en América’: “Lo que Laura decía se hacía”María Pía le preguntó por el año exacto y Bruno fue preciso: 1998. “Estamos hablando de los noventa, ojo”, advirtió, antes de describir el peso de Laura Bozzo en ese momento.
Según su recuerdo, ella estaba en su punto más alto, con “treinta puntos de rating” y un programa que “paralizaba el Perú”. Pinasco resumió esa dinámica con una frase que dejó clara la influencia interna: “Lo que Laura decía se hacía”.
Las tres invitaciones al talk show de Laura BozzoLa primera llamada, dijo, llegó desde producción con una propuesta concreta: participar como panelista en un tema típico del formato.
“Bruno, queremos invitarte al programa ‘Discotecas versus polladas’”, recordó. Su respuesta fue una negativa educada: explicó que no dominaba el tema, que no era “muy discotequero” y que de “polladas” tampoco conocía demasiado, por lo que no sería útil en ese rol.
Dos semanas después llegó la segunda invitación, también con un tema de contraste: “Halloween versus canción criolla”, y esta vez incluso le ofrecían disfrazarlo y armarle el personaje. Aunque admitió que podía conocer un poco más el tópico, volvió a negarse: “No quería ir, en verdad no quería ir. No me sentía muy cómodo”.
Pinasco contó que en la tercera insistencia cambió el nivel de interlocutor. Ya no se trataba de un asistente o de un llamado informal: lo buscó el productor.
“La tercera ya me llama Guille, el productor”, señaló. En su relato, él volvió a responder con cortesía, pero mantuvo su negativa: “Muchas gracias, en verdad, no te voy a servir como panelista porque yo no juego mucho”.
Fue en ese punto cuando, según contó, la conversación escaló.
Brunito narró que, en medio de la llamada, alguien le “arranchó” el teléfono al productor y escuchó la voz de Laura Bozzo. En su reconstrucción, la conductora lo increpó con insultos y amenazas.
“Me puteó, me maldijo, me gritó, no sé qué y me colgó el teléfono”, afirmó. El episodio, contado con tono de anécdota, tuvo una conclusión que Pinasco presentó como su mejor decisión: no cedió a la presión.
El remate: “Lo mejor fue que no fui”Cuando María Pía le preguntó qué fue lo mejor de esa historia, Pinasco cerró con una línea que resume su postura de entonces: “Que no fui a ese programa”.
La anécdota, narrada casi tres décadas después, reavivó el contraste entre dos épocas: un canal donde el rating definía poder y un conductor joven que, aun recién contratado, eligió marcar límites. Pinasco lo contó como un recuerdo incómodo, pero también como una señal de carácter en un momento en el que, según él, decirle que no a Laura Bozzo era una rareza.