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Cómo limpiar una alfombra en casa y cuándo acudir a profesionales

Aunque parezca limpia a simple vista, una alfombra puede acumular polvo, restos y humedad con el uso cotidiano. Por eso, l...

Cómo limpiar una alfombra en casa y cuándo acudir a profesionales

Aunque parezca limpia a simple vista, una alfombra puede acumular polvo, restos y humedad con el uso cotidiano. Por eso, l...

Aunque parezca limpia a simple vista, una alfombra puede acumular polvo, restos y humedad con el uso cotidiano. Por eso, la limpieza debe adaptarse al tipo de fibra y completarse con un secado adecuado: aplicar el mismo método a todos los materiales puede alterar su aspecto, dañar la textura o favorecer la retención de humedad.

Aspirar de forma regular reduce la acumulación de partículas

Las alfombras pueden retener polvo, polen, caspa de animales y otros contaminantes que ingresan desde el exterior o se generan dentro de la vivienda.

La American Lung Association recomienda aspirarlas con frecuencia y señala que conviene hacerlo por ambos lados cuando se trata de alfombras móviles. La entidad también advierte que las partículas pueden volver al aire al caminar o aspirar.

La periodicidad depende del tránsito, presencia de mascotas y uso del ambiente. Los especialistas en alfombras consultados por House Beautiful, sitio especializado en decoración y estilo de vida, aconsejan aspirar al menos una vez por semana y aumentar la frecuencia en hogares con niños o animales.

En piezas de pelo largo, proponen sacudirlas primero en el exterior para desprender la suciedad suelta. Para los modelos de bucles o superficies texturadas, recomiendan quitar la barra batidora de la aspiradora o emplear la mayor altura disponible, a fin de evitar enganches en las fibras.

Antes de aplicar agua o una solución de limpieza, es necesario revisar la etiqueta y distinguir el material. Estas son las precauciones principales:

Probar cualquier solución en una zona poco visible para comprobar que no afecte el colorNo saturar las fibras ni dejar humedad retenida en la baseNo mezclar productos de limpieza fuera de las indicaciones de sus etiquetasEvitar el lavado profundo casero en fibras que no toleran el agua

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos advierte que los materiales húmedos deben secarse por completo, ya que las alfombras afectadas por agua pueden favorecer la aparición de moho y bacterias. El organismo también recomienda seguir las instrucciones de uso de los productos de limpieza y mantener una ventilación adecuada durante su aplicación.

Lana, seda y poliéster exigen métodos distintos

En el caso de las alfombras de lana o poliéster, expertos describen una limpieza profunda que comienza al aire libre. Colgar la pieza sobre un soporte y golpearla suavemente con una escoba o vara permite liberar polvo y migas antes de aspirarla por los dos lados.

Luego, el procedimiento incluye trabajar por sectores con una esponja apenas humedecida en una mezcla de detergente suave, vinagre blanco y agua tibia.

Después debe pasarse otra esponja limpia humedecida solo con agua para retirar los restos de la solución. Las manchas persistentes pueden tratarse de forma localizada antes de repetir el enjuague.

El último paso consiste en presionar toallas o paños secos sobre toda la superficie para absorber el exceso de agua. Luego, dejar la alfombra extendida o colgada hasta que esté seca en ambos lados. No debe usarse mientras conserve humedad.

Para la seda, la recomendación recogida por House Beautiful es emplear partes iguales de agua y vinagre blanco, o bicarbonato de sodio, y atender las manchas cuanto antes. Debido a la delicadeza de esta fibra, el tratamiento puntual evita someter toda la pieza a lavados repetidos.

En el poliéster, que suele resistir mejor las manchas, se mantiene la necesidad de verificar antes la estabilidad del color.

Algodón, yute y sisal requieren verificar el cuidado específico

Las alfombras de algodón pueden admitir un lavado a máquina en ciclo suave y con agua tibia, siempre que la indicación del fabricante lo permita. El secado al aire ayuda a evitar que el calor de la secadora encoja o deforme las fibras.

El yute y sisal, en cambio, no deben empaparse. Para una mancha, especialistas recomiendan usar una pequeña cantidad de detergente suave o jabón lavavajillas y la menor cantidad posible de agua, seguido de un secado cuidadoso de ambos lados. Si estas fibras naturales requieren una limpieza profunda, la alternativa indicada es recurrir a un servicio profesional.

La Agencia de Protección Ambiental aconseja mantener los interiores secos y reparar con rapidez los problemas de agua. También sugiere que las personas con asma o alergias se alejen del área mientras se aspira, ya que esa tarea puede levantar partículas.

Fuente: https://www.infobae.com/tendencias/2026/09/27/como-limpiar-una-alfombra-en-casa-y-cuando-acudir-a-profesionales/

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