Congreso hondureño aprueba en primer debate reformas que dividen la ENEE en tres empresas
El Congreso avanzó en el primer debate de las reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica, que reorganizan la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en tres áreas: generación, t...
El Congreso avanzó en el primer debate de las reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica, que reorganizan la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en tres áreas: generación, transmisión y distribución. La iniciativa seguirá su trámite legislativo y requiere 65 votos favorables para convertirse en ley.
El debate se desarrolló en medio de posturas enfrentadas en el hemiciclo, mientras representantes del Poder Ejecutivo defendieron la propuesta como una medida para ordenar las finanzas y modernizar el sistema eléctrico.
Durante la sesión, el ministro de Finanzas Emilio Hernández Hércules sostuvo que la iniciativa tiene respaldo de distintos sectores, incluidos actores internacionales, y reiteró que el objetivo no es la venta de la estatal, sino su reestructuración. “La ENEE no se vende, la ENEE se rescata”, afirmó ante el pleno.
Qué cambios plantea la reformaLa junta directiva del Congreso leyó el dictamen y aprobó artículos clave del proyecto. Entre ellos, los tres primeros establecen la división de la ENEE en tres sociedades mercantiles independientes, junto con disposiciones sobre la administración de bienes de la institución.
También se aprobaron artículos sobre transparencia, fiscalización y manejo presupuestario de las nuevas entidades que surgirán de la reorganización. Según el texto, esas disposiciones apuntan a establecer controles más estrictos en la gestión del sistema eléctrico.
El articulado incluye medidas orientadas a la reducción de pérdidas en la red eléctrica nacional. Además, plantea cambios en la figura encargada de coordinar el mercado eléctrico y la gestión técnica del suministro.
La reforma incorpora la creación de una instancia técnica de conducción del proceso para acompañar la implementación del nuevo esquema energético y supervisar su transición. También suma disposiciones sobre protección patrimonial y ambiental dentro de la reorganización.
El proyecto contempla regulaciones para el manejo de activos en desuso, así como ajustes administrativos para el funcionamiento del nuevo modelo institucional. Además, establece la derogación de normativas anteriores vinculadas con el subsector eléctrico como parte de la actualización del marco legal vigente.
Tensión política durante la discusiónAntes de la aprobación del dictamen, la discusión estuvo marcada por momentos de tensión entre bancadas, especialmente tras la oposición de diputados del Partido Liberal, que señalaron que acompañaron el proceso de socialización, pero no firmaron el dictamen final porque consideran que el documento requiere más análisis.
Los próximos pasosDe acuerdo con el dictamen, el proyecto fue sometido a un proceso de socialización con distintos sectores, incluidos actores del ámbito privado, organismos internacionales, generadores de energía, sindicatos y organizaciones sociales, que presentaron observaciones antes de su llegada al pleno.
El diagnóstico que sustenta la reforma señala pérdidas millonarias en la ENEE, estimadas en más de 16 mil millones de lempiras anuales, equivalen aproximadamente a 598.05 millones de dólares además de altos niveles de pérdidas técnicas y no técnicas, apagones recurrentes y presión sobre las tarifas eléctricas que afectan a hogares y empresas.
Los promotores de la iniciativa sostienen que el modelo actual responde a una estructura diseñada hace varias décadas y que ya no se ajusta a las condiciones del sistema energético.
Con ese argumento, afirman que la separación de funciones permitirá mejorar la eficiencia, reducir pérdidas y atraer inversión bajo nuevas reglas de operación.