Convocan una acampada frente a la casa de Maricarmen en Retiro para intentar evitar su desahucio
Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio madrileño de Retiro, se enfrenta este miércoles día 23 a un cuarto y definitivo intento de desahucio de la casa donde ha vivido durante más de siet...
Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio madrileño de Retiro, se enfrenta este miércoles día 23 a un cuarto y definitivo intento de desahucio de la casa donde ha vivido durante más de siete décadas.
Desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid han convocado un acto de apoyo a la mujer de corte festivo y cultural desde las 20 horas de este martes y se llama a acampar durante la noche frente a su vivienda, en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, para tratar de evitar el desahucio.
El lanzamiento está previsto a partir de las 7.30 horas del miércoles y contra el mismo no cabe recurso judicial, por lo que sería definitivo. El caso de Maricarmen se ha convertido en uno de los símbolos de la lucha por el acceso a la vivienda en Madrid.
El padre de Maricarmen firmó en 1956 un contrato de arrendamiento para esa vivienda. Tras su muerte, el contrato se subrogó en su esposa y, posteriormente, pasaría a Maricarmen, subrogándose en las mismas condiciones --una renta que se actualizaba cada año en base al IPC, más otros gastos como el IBI-- durante casi 20 años. El documento forma parte de los contratos conocidos como "de renta antigua".
La mujer, con una discapacidad del 50%, logró que los tribunales le dieran la razón en primera instancia pero finalmente el Tribunal Supremo falló a favor del inversor.
La afectada se enfrenta a su cuarto intento de desahucio desde que la propiedad del edificio pasara en 2018 a Urbagestión, empresa que, según denuncian los colectivos de apoyo, trató de incrementar el alquiler de la inquilina en un 250%.
El Sindicato de Inquilinas asegura haber trasladado diversas propuestas a las administraciones para resolver el conflicto, entre ellas la adquisición pública de la vivienda o reformas legislativas que refuercen la estabilidad de los contratos de alquiler. Sin embargo, denuncia que no ha recibido respuesta a estas iniciativas.
Desde la organización sostienen que ni el Ayuntamiento de Madrid, ni la Comunidad de Madrid, ni el Gobierno central han ofrecido hasta el momento una alternativa habitacional a Maricarmen, más allá de una residencia con un coste que es "una barbaridad y no cubre las necesidades de Maricarmen".
La organización recuerda además que Naciones Unidas ha requerido al Estado español que adopte medidas para evitar el desahucio y garantice una solución habitacional adecuada. "Maricarmen está cansada pero tiene fuerzas para seguir adelante", apuntan desde este colectivo.