Cruz Roja Costarricense evacua familias por inundaciones en Liberia y el IMN advierte sobre condiciones meteorológicas inestables
La Benemérita Cruz Roja Costarricense desplegó un operativo de emergencia en el cantón de Liberia, provincia de Guanacaste, debido a múltiples incidentes causados por inundaciones asociadas a l...
La Benemérita Cruz Roja Costarricense desplegó un operativo de emergencia en el cantón de Liberia, provincia de Guanacaste, debido a múltiples incidentes causados por inundaciones asociadas a lluvias intensas. Hasta el momento, los equipos de primera respuesta han evacuado a siete personas cuyas viviendas se inundaron por completo. Parte de los afectados fueron trasladados a casas de familiares, mientras que otros recibieron resguardo temporal en una iglesia cercana, habilitada como refugio de emergencia.
Las acciones de la Cruz Roja incluyen monitoreo constante, evaluación de zonas de riesgo, rescate y traslado seguro de personas afectadas. El personal especializado recorre las áreas más vulnerables con equipos adecuados para responder ante cualquier solicitud de auxilio, en coordinación con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y otras instituciones. La prioridad es proteger la integridad de las familias y reducir el impacto de nuevos incidentes, dado que las condiciones meteorológicas adversas persisten en la región.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) emitió un aviso en el que alerta sobre la actividad de la Zona de Convergencia Intertropical, la cual se mantiene activa y cercana a Costa Rica, favoreciendo la presencia de un ambiente inestable y el desarrollo de lluvias acompañadas de tormenta eléctrica en diversas regiones.
Según reportes recientes del IMN y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), la saturación de suelos es uno de los factores más preocupantes en la región, ya que dificulta la absorción de nuevas lluvias y eleva la probabilidad de desbordamientos y deslizamientos. Las autoridades locales han advertido que el patrón lluvioso se intensificará principalmente en las tardes y noches, con posibilidad de tormentas eléctricas y ráfagas de viento que pueden alcanzar hasta 80 km/h en casos aislados. Los pronósticos señalan que las condiciones actuales se mantendrán durante los próximos días, con vigilancia especial sobre un sistema de baja presión en el Pacífico que podría evolucionar a depresión tropical y reforzar aún más la actividad lluviosa en Guanacaste y otras regiones vulnerables.
La CNE declaró alerta verde en todo el territorio nacional, con protocolos de vigilancia y prevención activados en coordinación con los comités municipales de emergencia, gobiernos locales y cuerpos de socorro. El presidente de la CNE, Alejandro Picado, instó a la población a monitorear el comportamiento de ríos y quebradas, y a mantenerse alerta ante posibles señales de desbordamientos o movimientos de tierra. El llamado es a evitar acercarse a zonas inundables, no cruzar puentes ni caminos anegados y mantener despejadas las salidas de agua en viviendas y calles.
Las autoridades insisten en la importancia de preparar un plan familiar de emergencia, tener a mano los números de contacto de los servicios de respuesta y prestar especial atención a personas adultas mayores, niñas, niños y personas con movilidad reducida en áreas de riesgo. Se recuerda a la ciudadanía que el número 911 está disponible para reportar incidentes o solicitar asistencia inmediata.
Como medida adicional, el IMN recordó que para el inicio de la próxima semana se prevé la llegada de la Onda Tropical No. 8, lo que podría agravar la situación y aumentar las afectaciones en comunidades vulnerables. En los últimos días, Comités Municipales de Emergencia han reportado incidentes en otras regiones como Heredia, Alajuela y el Valle Central, donde las lluvias han causado anegamientos, caída de material sobre carreteras y colapso de sistemas pluviales.
Mientras continúan las lluvias y la probabilidad de nuevas inundaciones se mantiene alta, los equipos de la Cruz Roja y las instituciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo aseguran presencia en la zona y la coordinación interinstitucional para atender cualquier eventualidad que se presente. El llamado a la comunidad es a reportar situaciones de riesgo, evitar transitar por zonas inundadas y actuar con prudencia, consultando únicamente información oficial para evitar rumores o alarmas injustificadas.