Cuidar, aliviar y acompañar: el rol clave de los cuidados paliativos
Los cuidados paliativos alivian el sufrimiento de personas con enfermedades graves y pueden iniciarse desde el diagnóstico. En El Salvador, según la doctora Ancu Feng Escobar, todos los ho...
Los cuidados paliativos alivian el sufrimiento de personas con enfermedades graves y pueden iniciarse desde el diagnóstico.
En El Salvador, según la doctora Ancu Feng Escobar, todos los hospitales públicos y del Seguro Social cuentan con estos servicios, mientras el país enfrenta el reto de formar más especialistas en medicina paliativa.
La experiencia de Yolanda, una profesional salvadoreña diagnosticada con cáncer de riñón a mediados del año 2008, acercó a su entorno a una modalidad médica poco conocida en el país: los cuidados paliativos.
La llegada de este abordaje transformó sus últimos meses. Un equipo formado por médicos, una enfermera y especialistas logró controlar el dolor y acompañarla en lo físico y en lo emocional. La intervención también brindó respaldo a su familia y alivió síntomas complejos.
El acompañamiento permitió a Yolanda sobrellevar el dolor físico y emocional, brindando un sostén genuino ante la incertidumbre y el miedo que acompañan a un diagnóstico de este tipo.
Y es que este tipo de atención no se limita a la administración de medicamentos, sino que incorpora el acompañamiento humano y el apoyo psicológico, extendiéndose también al entorno familiar.
Así, las personas que atraviesan enfermedades graves encuentran en los cuidados paliativos un recurso para transitar ese proceso con mayor dignidad y alivio.
Qué son los cuidados paliativos y qué alcance tienenLos cuidados paliativos consisten en un enfoque integral que atiende las necesidades físicas, emocionales y sociales de personas con enfermedades graves.
Según la Organización Mundial de la Salud, su meta es optimizar la calidad de vida y aliviar el sufrimiento, desde la identificación temprana de síntomas hasta el manejo de los más difíciles de controlar.
Este modelo puede implementarse tanto en hospitales como en el hogar, a través de equipos interdisciplinarios.
Cada año, unas 40 millones de personas en el mundo requieren este tipo de atención, destaca la Organización Panamericana de la Salud.
El envejecimiento poblacional y el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles impulsaron una integración progresiva de los cuidados paliativos en los sistemas de salud y una mayor sensibilización social.
Cómo ayudan en la prácticaRecibir cuidados paliativos no significa renunciar a tratamientos específicos ni resignarse ante la enfermedad, mucho menos rendirse.
Este acompañamiento puede comenzar desde el diagnóstico y permite al paciente continuar terapias oncológicas u otras intervenciones, mientras limita la aparición de crisis y complicaciones.
La doctora Ancu Feng Escobar, especialista en medicina paliativa, explicó a Infobae que el objetivo es “controlar el dolor, mejorar la capacidad funcional y brindar apoyo emocional”.
Este tipo de atención incluye el control de síntomas como náuseas, insomnio, debilidad o pérdida de apetito, muchas veces pasados por alto, pero que afectan de forma grave la vida cotidiana.
Además, ofrece acompañamiento psicológico y social tanto al paciente como a su familia, que suele compartir el peso emocional del proceso.
En la práctica, los cuidados paliativos permiten que quienes atraviesan enfermedades avanzadas mantengan su dignidad y calidad de vida. No solo buscan aliviar el dolor físico, sino también enfrentar el miedo, el sufrimiento y la incertidumbre que acompañan estos diagnósticos.
Cuándo se indican y quiénes pueden recibirlosUn error frecuente es creer que los cuidados paliativos están reservados únicamente para personas en fase terminal. De acuerdo con la doctora Feng Escobar, cualquier paciente con enfermedad avanzada que experimente sufrimiento físico, emocional o espiritual puede beneficiarse de este modelo.
No hay restricción de edad: adultos mayores y personas con insuficiencia cardíaca, afecciones neurológicas degenerativas, fallas hepáticas, pulmonares o renales pueden encontrar alivio en este enfoque.
El objetivo no es acelerar ni retardar el curso natural de la vida, sino brindar alivio y dignidad, con respeto por los valores y deseos de cada persona. La planificación anticipada y el respeto por las decisiones del paciente forman la base de esta modalidad de atención.
La situación en El SalvadorEn El Salvador, la expansión de las unidades de dolor y cuidados paliativos avanzó en la última década. La doctora Feng Escobar detalló a Infobae que todos los hospitales públicos y del Seguro Social ya cuentan con estos servicios.
Además, el país dispone de una especialidad médica en medicina paliativa, aunque la formación de nuevos especialistas sigue siendo un reto, ya que solo una universidad privada la ofrece en la actualidad.
El acceso a cuidados paliativos reduce hospitalizaciones innecesarias y los costos asociados al final de la vida. Muchas familias prefieren que sus seres queridos permanezcan en casa, algo posible con el acompañamiento de equipos capacitados, acceso a medicamentos básicos y orientación constante.
Adultos mayores y barreras culturalesEs importante aclarar que todos los adultos mayores requieren cuidados paliativos, pero sí aquellos con enfermedades graves que provocan sufrimiento intenso o condiciones irreversibles.
La geriatría - explicó la doctora Feng Escobar- se ocupa de la prevención y la rehabilitación en la vejez, y recurre a los paliativos solo cuando la calidad de vida está comprometida y existe sobrecarga para el paciente y su entorno.
Los familiares también se benefician de este acompañamiento, ya que el apoyo profesional durante el proceso de adaptación disminuye el desgaste emocional y el llamado “síndrome del cuidador”, habitual en estos contextos.
El desafío cultural es superar la idea de que recibir cuidados paliativos equivale a rendirse. En palabras de la doctora Feng Escobar, “el apoyo llega cuando la calidad de vida se ve afectada, no solo al final del camino”.