Daniel Briceño se refirió a las megacárceles que planea construir Abelardo de la Espriella y pidió que no sean administradas por el Inpec: “Es un problema para el país”
El representante a la Cámara del Centro Democrático, Daniel Briceño, propuso que las eventuales megacárceles que se construyan en Colombia tengan un sistema de gestión distinto al del Institut...
El representante a la Cámara del Centro Democrático, Daniel Briceño, propuso que las eventuales megacárceles que se construyan en Colombia tengan un sistema de gestión distinto al del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
El congresista sostuvo que ampliar la infraestructura penitenciaria sin modificar su administración no resolvería los problemas que, según afirmó, enfrenta el sistema.
Durante un pronunciamiento dirigido a la Cámara de Representantes, Briceño pidió al ministro de Justicia Iván Cancino evaluar esquemas alternativos para los nuevos complejos. Entre las opciones que mencionó figuran concesiones y modelos con participación privada, aunque no detalló cómo funcionarían ni cuáles serían los mecanismos de control estatal.
“El Inpec es un problema para el país”, afirmó el legislador. Su planteamiento parte de la necesidad de separar la operación de las cárceles existentes de la administración de las futuras prisiones de gran capacidad.
Briceño afirmó que el Inpec ha quedado vinculado a presuntos casos de corrupción y cuestionó la capacidad de adaptación de la institución para manejar establecimientos penitenciarios. También señaló la existencia de sindicatos y otros factores internos que, a su juicio, reducen la flexibilidad operativa de la entidad.
“El Inpec siga administrando las cárceles que ya están”, dijo Briceño. Para los nuevos centros penitenciarios, en cambio, planteó la necesidad de crear “un nuevo sistema de administración”.
Briceño sugirió concesiones y participación privada para los nuevos centrosEl congresista del Centro Democrático indicó que las nuevas megacárceles podrían operar bajo concesión o mediante administradores privados. Según expresó, esos modelos permitirían aplicar alternativas diferentes a las que hoy rigen en los establecimientos bajo control del Inpec.
“Si Colombia va a avanzar en nuevas cárceles, no vamos a hacer nada” si esos espacios quedan otra vez en manos de la entidad, sostuvo. Briceño consideró que una modificación en la gestión puede contribuir a mejorar la convivencia dentro de las prisiones, reforzar la autoridad y favorecer los procesos de resocialización.
La propuesta de Daniel Briceño centra la discusión en la administración de una posible expansión carcelaria, más que en la construcción de infraestructura. El representante sostuvo que el objetivo debe ser corregir problemas de control y funcionamiento dentro de los establecimientos.
“Hay que meterle autoridad” a los centros penitenciarios, expresó. También vinculó ese propósito con la resocialización de la población carcelaria.
“Son universidades del crimen”, dijo Abelardo de la Espriella sobre las prisiones del paísEl presidente Abelardo de la Espriella ordenó al director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), coronel Daniel Gutiérrez, recuperar el control de las cárceles colombianas. La instrucción incluyó una advertencia para los funcionarios que no cumplan los objetivos fijados por el Gobierno.
Durante la ceremonia de reconocimiento de la nueva cúpula militar, el mandatario afirmó que varios establecimientos penitenciarios dejaron de cumplir su función de reclusión. “Son universidades del crimen”, sostuvo al referirse a lugares desde los cuales, según dijo, se coordinan extorsiones, amenazas, homicidios y acciones de estructuras armadas.
De la Espriella ratificó su promesa de levantar megacárceles de máxima seguridad para internos señalados de terrorismo y delitos graves. Precisó que las obras contarán con participación de empresas privadas.
“Vamos a recluir a los más peligrosos”, manifestó el jefe de Estado. También pidió reforzar de inmediato las condiciones de vigilancia y autoridad dentro de los centros que ya funcionan.
El Presidente señaló que busca impedir que las prisiones continúen como puntos de operación de organizaciones criminales. En ese sentido, exigió resultados a la dirección penitenciaria y planteó una regla para su administración: “Funcionario que no da resultado, sale”.
El mandatario aprovechó el acto ante los altos mandos para exponer los lineamientos de su estrategia de seguridad. Dijo que su Gobierno no reconocerá estatus político a quienes mantengan acciones armadas contra el Estado.
“Son terroristas y así los vamos a tratar”, afirmó. De La Espriella descartó negociaciones con esos sectores y aseguró que quienes abandonen la actividad criminal podrán acudir a los mecanismos de sometimiento establecidos por la ley.