El café colombiano sería uno de los más impactados por el fenómeno de El Niño: así se podría reducir la producción debido a la sequía y el calor
Un episodio muy fuerte de la sequia generada por el fenómeno de El Niño podría recortar entre 0,6 y 3,0 puntos porcentuales el Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario de Colombia, elevar la in...
Un episodio muy fuerte de la sequia generada por el fenómeno de El Niño podría recortar entre 0,6 y 3,0 puntos porcentuales el Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario de Colombia, elevar la inflación de alimentos en 4,65% y encarecer las tarifas de electricidad y gas residencial, según advierte el informe Diagnóstico Macro: Fenómeno El Niño, de Econosignal de Deloitte.
La firma señala que “el país enfrenta un escenario de riesgo económico por el fortalecimiento de El Niño, con impactos potenciales sobre la producción agrícola, los precios de los alimentos, las tarifas de energía y la trayectoria de las tasas de interés”.
De acuerdo con las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa), citadas en el informe, estiman una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027. Además, existe un 75% de probabilidad de que este episodio se convierta en el más intenso desde 1950, mientras Colombia atraviesa actualmente una fase cálida del fenómeno.
El documento advierte que una mayor intensidad tendría consecuencias económicas que superarían el ámbito meteorológico, con repercusiones sobre la producción agropecuaria, los precios de los alimentos, los costos energéticos, la política monetaria y la economía en general.
Riesgos para el agro y la oferta de alimentosLas menores lluvias y las altas temperaturas reducirían la productividad agrícola, elevarían los costos de producción y afectarían la disponibilidad de alimentos para la ganadería. En términos agregados, el informe calcula que el PIB agropecuario podría caer entre 0,6 y 3,0 pp, según la intensidad efectiva que alcance el evento.
Como dato muy preocupante está que el café figura entre los cultivos más expuestos a las condiciones de sequía y calor. “Las estimaciones contemplan disminuciones de entre 0,2% y 14,6% frente a un escenario de condiciones climáticas normales, mientras la producción de alimentos perecederos y no perecederos podría contraerse hasta 2,6 pp”, indica.
Asimismo, la reducción de la oferta agrícola tendría un impacto directo sobre los precios que pagan los consumidores. Los antecedentes incluidos en el informe muestran que, durante episodios anteriores de El Niño, la inflación de alimentos registró aumentos cercanos a 18,9%.
Deloitte señala que un evento fuerte podría elevar en 4,65% la inflación de alimentos y sumar cerca de un punto porcentual a la inflación total del país.
Por eso, plantea que, si se concreta el escenario previsto, “los efectos irían más allá de las condiciones meteorológicas y tendrían repercusiones directas sobre variables económicas clave, especialmente en sectores sensibles como el agro, la energía y el consumo de los hogares”. El informe vincula la menor disponibilidad de productos agrícolas con un traslado rápido de las presiones de costos hacia el presupuesto de los hogares.
Energía, inflación y tasas de interés bajo presiónEl sector energético afrontaría otra fuente de presión por la dependencia de Colombia de la hidroelectricidad, que aporta entre 70% y 85% de la energía del Sistema Interconectado Nacional (SIN). Una sequía prolongada reduciría el nivel de los embalses y obligaría a aumentar la participación de las plantas térmicas. El cambio elevaría los costos de generación por la necesidad de recurrir a gas importado, cuyo precio puede ser hasta 77% más alto que el del gas producido localmente, según el documento.
Así las cosas, el encarecimiento del combustible podría repercutir en las tarifas de electricidad y gas residencial, con un efecto adicional sobre la inflación.
Riesgos inmediatos para la establidad macroeconómicaSobre la situaciónm, el socio economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, Daniel Zaga, situó el fenómeno entre los riesgos inmediatos para la estabilidad macroeconómica. “El fenómeno de El Niño representa uno de los principales riesgos macroeconómicos para Colombia en el corto plazo porque tiene la capacidad de impactar simultáneamente la producción agropecuaria, los costos de energía y la inflación”, afirmó.
De esta manera, el alcance final dependerá de la fuerza que alcance el fenómeno, de la capacidad de respuesta del sector productivo y de las medidas destinadas a proteger la seguridad alimentaria y energética.
Zaga advirtió además que la experiencia histórica demuestra que los choques climáticos pueden extender sus efectos sobre la actividad económica y las decisiones de política monetaria mucho más allá de la duración del propio evento, una señal de que las consecuencias de esta sequía podrían persistir aun cuando las lluvias regresen.