El metro de Bogotá podría extenderse hacia el norte: así sería la línea 4 que el alcalde Galán quiere dejar encaminada
Bogotá ya tiene ‘sobre la mesa’ una posible ruta para ampliar su red de transporte masivo hacia el norte de la ciudad. La propuesta de una cuarta línea del metro contempla extender la primera...
Bogotá ya tiene ‘sobre la mesa’ una posible ruta para ampliar su red de transporte masivo hacia el norte de la ciudad. La propuesta de una cuarta línea del metro contempla extender la primera línea desde la calle 100 hasta la calle 235, una iniciativa que todavía requiere estudios antes de convertirse en un proyecto listo para contratar.
El alcalde Carlos Fernando Galán explicó que su administración espera conseguir, antes de terminar este año, los recursos para contratar los estudios de prefactibilidad y factibilidad. La intención es dejar adelantado el proceso para que la próxima Alcaldía y el Gobierno nacional puedan tomar la decisión de contratar la ejecución.
“La línea 3 está en estudios de factibilidad y la 4 fue la que le propuse al presidente sería la prolongación de la 100 a la 235 de esta línea 1 del metro. Yo espero que antes de que termine el año tengamos gobierno nacional y nosotros los recursos para contratar los estudios de prefactibilidad y factibilidad de esa línea 4 y se la dejemos al siguiente alcalde para que él con el presidente la contrate”, afirmó en entrevista a Noticias RCN.
Con esto, Galán hizo una precisión sobre el estado de las futuras rutas. La tercera línea es la que actualmente avanza en estudios de factibilidad, mientras que la cuarta permanece en una fase previa y depende de que se contraten los análisis técnicos mencionados. El anuncio se conoció mientras el alcalde hacía un balance de la primera línea, cuyo desarrollo, según dijo, mantiene un avance general acorde con lo esperado. Sin embargo, hay frentes que requieren mayor ritmo para evitar impactos en el cronograma.
Uno de los puntos que genera preocupación está en las estaciones. Galán señaló que pidió a Metro Línea 1 aumentar el número de trabajadores en esos espacios, además de reforzar labores relacionadas con el espacio público y los sistemas de comunicación. “Yo lo he hecho saber tanto por carta como eventualmente por comunicaciones a metro línea 1 que tiene que ponerse la pilas, poner mas personal en estaciones, espacio público, en sistemas de comunicación. Tenemos que acelerar eso para que logremos cumplir los cronogramas. Entonces ahí nos toca estar presionando duro”.
La etapa actual exige que varios componentes avancen de manera coordinada. El viaducto, las estaciones, el sistema metroferroviario y los mecanismos de comunicación deben llegar a un nivel de integración que permita cumplir las siguientes fases del proyecto.
De acuerdo con el cronograma citado por Galán, la estructura del viaducto estaría terminada entre enero y febrero. Para ese mismo periodo, Bogotá espera tener los 30 trenes previstos para la operación. Hasta ahora han llegado 19 de esos vehículos.El objetivo posterior es completar las actividades necesarias en septiembre del próximo año y dar paso a la marcha blanca del sistema. El alcalde reconoció que se trata de una meta compleja y planteó la necesidad de acelerar los trabajos pendientes para intentar cumplirla.
Mientras la primera línea entra en una fase decisiva, la segunda avanza hacia la selección de los grupos que podrían encargarse de su construcción. Tres grupos solicitaron la precalificación para participar en el proceso: dos europeos y uno chino. La administración distrital espera conocer la evaluación de esas solicitudes entre mediados y finales de octubre. Después comenzaría la etapa final de la licitación pública.
Galán evitó anticipar preferencias por alguno de los participantes y aseguró que el propósito es mantener la competencia entre los proponentes. El proceso, por ahora, continúa con la revisión de los grupos interesados. El alcalde también se refirió a la participación china y a las dinámicas de comunicación en las obras. Según explicó, los representantes de ese país cuentan con traductores de español y los trabajadores colombianos están coordinados por ingenieros chinos.
Para facilitar las labores, los equipos recurren a herramientas de traducción simultánea disponibles en sus teléfonos celulares. De esta manera, los responsables de las obras pueden comunicarse pese a las diferencias de idioma mientras avanzan las actividades.