El Niño pone bajo riesgo a más de 3 millones de niños en Perú: La Libertad, Lima y Piura concentran la mayor exposición
Uno de cada tres niños y adolescentes en Perú vive en una zona de riesgo alto o muy alto frente al Fenómeno El Niño. Son más de 3 millones de menores que, ante lluvias intensas e inundaciones,...
Uno de cada tres niños y adolescentes en Perú vive en una zona de riesgo alto o muy alto frente al Fenómeno El Niño. Son más de 3 millones de menores que, ante lluvias intensas e inundaciones, podrían enfrentar no solo daños en sus viviendas o comunidades, sino también interrupciones en clases, atención médica, vacunación, nutrición y acceso a agua segura.
La estimación de UNICEF identifica a 3.006.028 niñas, niños y adolescentes, equivalentes al 31% de la población de 0 a 17 años del país. El cálculo cruza información del Censo Nacional 2025 del INEI con los niveles de riesgo frente al FEN proporcionados por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED).
La alerta gana peso por la evolución reciente del evento climático. La Comisión Multisectorial ENFEN mantiene vigente la Alerta de El Niño Costero y, en su comunicado del 14 de septiembre, señaló que el escenario de mayor probabilidad entre septiembre de 2026 y enero de 2027 corresponde a una magnitud extraordinaria. También se prevén temperaturas muy superiores a lo habitual en la costa y posibles episodios de lluvias de moderada a fuerte intensidad en el norte desde noviembre.
Esto no significa que los más de 3 millones de menores vayan a resultar afectados de manera inevitable. La cifra identifica a quienes residen en territorios con niveles elevados de riesgo, donde una emergencia puede comprometer servicios esenciales y agravar la vulnerabilidad de las familias.
Cinco regiones concentran el 62% de los menores expuestosLa exposición no está distribuida de manera uniforme. La Libertad, Lima, Piura, Lambayeque e Ica concentran a 1.871.099 niñas, niños y adolescentes, equivalentes al 62% de la población infantil y adolescente identificada por UNICEF en zonas de riesgo alto o muy alto.
La Libertad registra la mayor cantidad, seguida por Lima y Piura.
El problema va más allá del lugar donde viven. Una inundación puede cortar carreteras, aislar comunidades, suspender servicios básicos o impedir que una familia llegue con normalidad a un colegio o establecimiento de salud.
“Detrás de estas cifras hay niñas, niños y adolescentes cuyos derechos debemos proteger. Una emergencia puede afectar servicios esenciales para su desarrollo, como educación, salud, nutrición y acceso a agua segura”, señaló Javier Álvarez, representante de UNICEF Perú.
El funcionario agregó que entre los servicios que pueden verse comprometidos se encuentran los controles de crecimiento y desarrollo, la prevención y atención de la anemia, el acceso a vacunas y la atención de gestantes y recién nacidos. “Prepararnos hoy es fundamental para garantizar la continuidad de estos servicios y llegar rápidamente a quienes más lo necesiten”, sostuvo.
Más de 13 mil locales educativos están en zonas de riesgoEl sistema educativo aparece como uno de los puntos más sensibles. UNICEF estima que 13.093 locales educativos, equivalentes al 43,4% del total considerado, están ubicados en zonas con riesgo alto o muy alto.
El impacto de una emergencia puede ir desde dificultades para llegar a las escuelas hasta daños en la infraestructura o suspensiones prolongadas de clases.
Por ello, UNICEF plantea que cualquier interrupción del servicio educativo sea focalizada y por el menor tiempo posible, acompañada de alternativas que permitan continuar o recuperar las clases.
La organización también recomienda evitar que las escuelas sean utilizadas como albergues cuando existan otras opciones. Aunque estos espacios suelen convertirse rápidamente en refugios durante una emergencia, su ocupación puede retrasar el retorno de los estudiantes a las aulas.
Mantener las clases no es únicamente un problema de infraestructura. Para miles de niños, la escuela también representa acceso a alimentación, acompañamiento y protección durante una emergencia.
Cerca de 2 mil establecimientos de salud también podrían verse comprometidosLa exposición alcanza además a 1.917 establecimientos públicos de salud, cerca del 20% del total nacional, ubicados en zonas con riesgo alto o muy alto frente a inundaciones.
Su eventual afectación puede dificultar consultas médicas, controles de crecimiento y desarrollo, vacunación y atención nutricional, especialmente entre los niños más pequeños.
Las propias consecuencias de las lluvias pueden incrementar la demanda de estos servicios. Las inundaciones y la acumulación de agua elevan el riesgo de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias y dengue, además de generar problemas de acceso a agua segura.
UNICEF recomienda reforzar la vigilancia epidemiológica, mantener operativos los establecimientos de salud y asegurar el abastecimiento de agua segura en las comunidades afectadas.
La primera infancia requiere especial atención. Si programas como Cuna Más o servicios de nutrición y cuidado interrumpen sus operaciones, niños pequeños pueden perder temporalmente una atención especialmente importante durante los primeros años de desarrollo.
Prepararse antes de que lleguen las lluviasLa respuesta frente a El Niño no comienza cuando una inundación ya cubrió una calle o dejó aislada una comunidad.
ENFEN ha pedido a las autoridades considerar los escenarios de riesgo actualizados y avanzar en medidas de preparación frente a la evolución del evento y a la temporada de lluvias 2026-2027.
UNICEF trabaja con entidades del Gobierno nacional y autoridades regionales y locales para fortalecer esa capacidad de respuesta. Junto con INDECI y CENEPRED, ha realizado talleres en regiones como Loreto, Tumbes, Ucayali y Piura, y ha dispuesto anticipadamente suministros en algunas zonas del norte.
Entre ellos se encuentran 500 kits educativos, más de 1.400 kits de higiene y lactancia y suplementos nutricionales, recursos previstos para ser utilizados en caso de una emergencia.
La organización sostiene que la preparación debe concentrarse en mantener operativos los servicios de educación, salud, nutrición, agua y protección, especialmente en las regiones donde se concentra la mayor cantidad de menores expuestos.
Como parte de su preparación frente a emergencias, UNICEF también mantiene una campaña de recaudación para financiar suministros y acciones de respuesta. La organización señala que las personas pueden realizar una donación única o efectuar aportes mensuales desde S/40 a través de sus canales oficiales.