El protagonista de Better Call Saul contó cómo fue estar “muerto por unos minutos”
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Bob Odenkirk es quien se puso en la piel de Saul, uno de los personajes más queridos de Breaking Bad, la serie que sigue al icónico Walter White, un profesor de química frustrado y diagnosticado con cáncer terminal, quien comienza a fabricar y vender metanfetamina para asegurar el futuro financiero de su familia. Fue tal la repercusión que alcanzó el rol del abogado que Vince Gilligan no dudó en lanzar Better Call Saul, la precuela de su obra maestra. Sin embargo, lo que muy pocos sabían es que el actor de este spin-off sufrió un infarto en medio de las grabaciones.
“Morí por unos minutos”, expresó recientemente el comediante estadounidense de 63 años en su participación para el ciclo de entrevistas Inside of You with Michael Rosenbaum. “No sentí dolor. Simplemente dije: ‘No me siento bien’. Me arrodillé y después no recuerdo nada más”, agregó sobre el momento que atravesó en plena pandemia, luego de que después de varias horas de filmación decidiera ir al área de descanso junto a sus compañeros Ray Seehorn (Kim Wexler) y Patrick Fabian (Howard Hamlin).
De acuerdo con sus declaraciones, Odenkirk estuvo clínicamente muerto durante varios minutos antes de ser reanimado. Sin embargo, no hay rastro de experiencias espirituales. “No recuerdo nada. Ni visiones, ni luces blancas, ni nada místico”, se sinceró. El regreso a la realidad no fue fácil; pasó una semana sumido en la desorientación y preguntaba una y otra vez por qué estaba en el hospital y qué le había ocurrido.
En ese sentido es que su hija instaló una pizarra en la habitación con los datos básicos: qué día era, por qué estaba allí y quiénes lo visitaban. “Necesitaba saber qué me había ocurrido”, recordó el actor sobre esos días en los que su familia y amigos debían explicarle los detalles del infarto una y otra vez para ayudarlo a recuperar el hilo de su vida.
Esa confusión mental se hacía evidente incluso en las interacciones más sencillas. “Hay un video donde mis hijos me preguntan por qué estoy aquí, y respondo: ‘Porque escuché que ustedes estaban aquí’. El cerebro inventa historias rápidas para darle sentido a lo desconocido”, explicó el actor. Ante esta persistente amnesia, su círculo íntimo se volvió indispensable durante la primera semana, acompañándolo paso a paso en la compleja tarea de reconstruir su pasado reciente.
En medio del caos mental provocado por el infarto, Odenkirk destacó el papel crucial que jugaron su entorno íntimo y los profesionales de salud. Ante la emergencia, la respuesta de su círculo fue inmediata. “Mi esposa y mis hijos llegaron ese mismo día. Me operaron a las 5:00 del día siguiente”, detalló el actor al rememorar la tensión de aquel momento en pleno contexto de pandemia.
Sin embargo, la contención no terminó en el hospital. Su entrenador personal, Daniel Bernhardt, se convirtió en una pieza clave al adaptar su rehabilitación física para motivarlo. “El ejercicio fue fundamental, siempre distinto, nunca igual. Eso me motivaba para regresar al gimnasio”, explicó Odenkirk. Gracias a este acompañamiento constante, el intérprete logró recuperar los fragmentos de su vida que la amnesia le había arrebatado.