Esta es la verdadera razón por la que las personas deciden dejar visibles sus canas, según la psicología
Dejar las canas visibles puede reflejar una autoestima menos atada a la aprobación externa, según lo expuesto por la reconocida psicóloga estadounidense Vivian Diller, autora de Face It: What Wo...
Dejar las canas visibles puede reflejar una autoestima menos atada a la aprobación externa, según lo expuesto por la reconocida psicóloga estadounidense Vivian Diller, autora de Face It: What Women Really Feel as Their Looks Change.
De acuerdo con su planteamiento, la decisión no implica desinterés por la imagen, sino una forma de valorar la apariencia sin convertirla en la medida principal del propio valor de cada persona.
Cabe mencionar que las canas no aparecen únicamente en la vejez, puesto que todo depende de la predisposición genética, ciertos hábitos cotidianos y factores vinculados al estilo de vida, como el estrés crónico, pueden favorecer o adelantar la pérdida de pigmentación del cabello.
Entre las alternativas más elegidas para cubrir o disimular el cabello blanco sigue estando en tendencia la coloración, que se ha convertido en uno de los procedimientos más pedidos en algunos salones por aquellos que no desean mantener su cabello natural.
En contraste, también ha tomado espacio la aceptación de las canas como parte de los cambios naturales del cuerpo y del paso del tiempo. Incluso, a través de redes sociales se pueden encontrar muchas personas que decidieron dejar su cabello intacto y la forma en cómo se muestran es valorada por los internautas, puesto que se ven con mucha autoestima y determinación.
La diferencia, de acuerdo con la explicación psicológica expuesta por la psicóloga Vivian Diller, no se encuentra en que una opción sea superior a la otra, teniendo en cuenta que teñirse o conservar el pelo gris puede responder a motivaciones personales distintas, sin que ninguna decisión defina por sí sola la personalidad de alguien.
La aceptación de las canas se asocia con una valoración más internaPese a que no se considera una verdad absoluta, los estudios de psicología evolutiva citados por la profesional en sus obras relacionan la decisión de no teñirse con una autoestima enfocada más en elementos internos que externos.
Así, estas personas pueden cuidar su aspecto, pero no basan su valoración personal exclusivamente en su apariencia física y están convencidos de que tienen mucho más para ofrecer que un cabello siempre de tonalidades negras, rubias, cobrizas, entre otros.
Diller vincula la elección de lucir las canas con una mayor tolerancia a la crítica social y con una personalidad auténtica. Desde esa mirada, aceptar el cabello blanco supone apartarse de la necesidad de ajustarse a determinados estereotipos estéticos que se encuentran tan marcados en esta era de las redes sociales.
Además, la psicóloga aclaró que esta posición puede expresar una disposición a no ocultar rasgos propios para complacer a los demás. Las canas pasan a ser consideradas una modificación natural de la apariencia, igual que otros cambios asociados al tiempo, como los cambios en la piel y el cuerpo, pero no necesariamente deben considerarse como un motivo de vergüenza o preocupación.
Teñirse el cabello también puede responder al bienestar personalCubrir las canas no implica necesariamente temor a la opinión ajena. Para algunas personas, el tinte es una elección estética ligada al deseo de verse mejor y sentirse más cómodas con su imagen.
En esos casos, según el planteamiento de la especialista, teñirse el cabello puede ser una forma de cuidado personal y de expresión de la propia preferencia con toda la libertad de que puede hacerlo porque es su decisión y esto le dará más tranquilidad al relacionarse con las demás personas o salir en fotografías.
En ese orden de ideas, la elección entre conservar o modificar el color natural del pelo depende de cómo cada persona quiera relacionarse con su apariencia y no determina que ninguno sea mejor que el otro, debido a que todas las personas son libres de decidir si van a modificar o no algo de su apariencia.