Falsa tienda de Temu generó euforia en Barranquilla: el momento se viralizó en redes sociales
La apertura de una bodega identificada con la compañía extranjera Temu provocó una aglomeración de cientos de personas que esperaban encontrar en el local productos y precios similares a los de...
La apertura de una bodega identificada con la compañía extranjera Temu provocó una aglomeración de cientos de personas que esperaban encontrar en el local productos y precios similares a los de la plataforma digital.
El local fue instalado en el barrio Manuela Beltrán de Soledad, municipio que hace parte del área metropolitana de Barranquilla (Atlántico), y su inauguración se registró el sábado 19 de septiembre de 2026.
En videos difundidos en las redes sociales se muestran filas frente al negocio, minutos antes de la apertura de la tienda física. Incluso, al momento de su inicio de operaciones, parte de los asistentes corrió hacia el interior, en medio de empujones y congestión en el acceso.
El hecho no dejó personas lesionadas, daños materiales o intervención de autoridades durante la apertura. Tampoco se ha informado si el local modificará sus protocolos de ingreso ante futuras concentraciones de compradores.
El momento generó diferentes reacciones en las redes sociales. Algunos cuestionaron que la ciudadanía acuda a estos sitios y no compre productos hechos en el país, mientras que otros celebraron la apertura de la tienda física.
“La gente se está matando por comprar baratijas arruinando la industria nacional”; “Los Roberto Carlos y el cosquilleo que no faltan en los tumultos”; “Definitivamente la costa es otro mundo”; “Dejen que la gente sea feliz”; “A comprar cosas que no necesitan”, fueron algunos de los comentarios de los internautas.
La expectativa se centró en la posibilidad de trasladar a un comercio físico la oferta de ropa, accesorios, artículos para el hogar, herramientas, tecnología y productos de belleza que Temu comercializa por internet.
Sin embargo, varios usuarios de redes sociales mencionaron que no existe confirmación de que el establecimiento sea una tienda oficial de la compañía ni de que cuente con autorización para operar bajo ese nombre. El negocio sería independiente y habría usado el nombre de la plataforma sin ser una tienda oficial, según recopiló Pulzo.
Desde Quantum, agencia de relaciones públicas de Temu a nivel regional, le expresaron a Infobae Colombia que la marca no tiene ninguna relación o afiliación con la tienda ubicada en el Atlántico, por lo que la empresa mantiene su operación en Colombia a través de su plataforma digital y sus canales de atención en línea. Hasta el momento, se conoce una declaración pública de los responsables del local sobre un eventual acuerdo con Temu Colombia.
Posibles sancionesSi se comprobara un uso no autorizado de una marca registrada, el caso podría acarrear sanciones contempladas por la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia (SIC).
De acuerdo con la entidad, el propietario podría enfrentar multas de entre 1.000 y 2.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, según la gravedad de la conducta y la reincidencia. Las medidas también pueden incluir el cierre parcial o total del establecimiento.
En caso de cierre total, la sanción puede implicar el decomiso, retiro del mercado y destrucción de productos, avisos, enchapes, letreros o material publicitario que lleven la marca sin autorización.
El responsable también perdería los recursos destinados a montar el negocio: remodelación del local, mobiliario, mercadeo y demás gastos operativos. Esa pérdida se suma a las eventuales indemnizaciones exigidas por el dueño del signo distintivo.
La infracción puede tener además una derivación penal, ya que en la mayoría de los países la vulneración de los derechos de propiedad industrial está contemplada en sus códigos penales. En Colombia, el artículo 306 del Código Penal colombiano prevé para quien use fraudulentamente una marca protegida, o un signo que pueda confundirse con ella, penas de prisión de 4 a 8 años.
La situación se agravaría si la tienda comercializa artículos que no son originales y les añade el emblema de una marca para presentarlos como auténticos. En ese caso, además de la usurpación de propiedad industrial, pueden configurarse delitos vinculados con la fe pública y la estafa al consumidor.