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Golpe al bolsillo: El transporte en El Salvador sufre un drástico giro al alza, según datos del BCR

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a mayo de 2026 ha revelado un comportamiento diferenciado en los distintos componentes de la canasta de bienes y servicios. Entre las varia...

Golpe al bolsillo: El transporte en El Salvador sufre un drástico giro al alza, según datos del BCR

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a mayo de 2026 ha revelado un comportamiento diferenciado en los distintos componentes de la canasta de bienes y servicios. Entre las varia...

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a mayo de 2026 ha revelado un comportamiento diferenciado en los distintos componentes de la canasta de bienes y servicios. Entre las variaciones más significativas del último año destaca el comportamiento de la división de Transporte.

Los datos de la base estadística reflejan que el índice de este rubro pasó de un valor de 111.41 en mayo de 2025 a 118.48 en mayo de 2026, consolidándose como una de las divisiones con mayor presión al alza en el indicador de inflación general durante este periodo interanual.

Al analizar la trayectoria del índice sectorial a lo largo del último año, se evidencia un cambio de tendencia drástico hacia el cierre del periodo. Según los datos, durante la mayor parte de 2025 y los primeros meses de 2026, las variaciones mensuales del rubro se mantuvieron en terreno negativo, registrando contracciones consecutivas como el -5.39% en mayo de 2025 y el -4.29% en septiembre de ese mismo año.

Esta tendencia deflacionaria preliminar se prolongó de forma atenuada hasta inicios de 2026, con tasas mensuales de -3.27% en enero y -0.88% en marzo. Sin embargo, el panorama económico cambió radicalmente a partir del segundo trimestre de 2026.

En abril se registró el primer repunte significativo con una variación mensual positiva de 3.33%, una tendencia que se aceleró de forma contundente en mayo de 2026 al alcanzar un incremento mensual del 6.35%. Este vertiginoso ajuste al alza en los últimos dos meses explica el salto neto en el índice interanual y evidencia presiones inflacionarias concentradas y recientes en los servicios y bienes vinculados a la movilidad.

Factores económicos detrás del incremento según el BCR

De acuerdo con los análisis coyunturales y las lecturas macroeconómicas provistas habitualmente por el BCR, este tipo de variaciones en el rubro de transporte responde principalmente a factores de oferta exógenos y choques en los costos globales de logística y materias primas.

En primer lugar, el comportamiento de este componente está estrechamente ligado a las fluctuaciones en el precio internacional del petróleo crudo y sus derivados, como la gasolina y el diésel. El repunte observado hacia abril y mayo de 2026 coincide directamente con periodos de volatilidad o incrementos en los precios de los combustibles en los mercados internacionales, los cuales se trasladan de forma inmediata a los precios de venta al consumidor local debido a la dependencia de las importaciones de hidrocarburos.

En segundo lugar, el incremento refleja un ajuste en las tarifas de los servicios de transporte público, interurbano y de carga. Por lo que, el IPC mide cuánto cambian los precios de lo que consumimos a diario; cuando el BCR reporta que el índice de transporte subió de 111.41 a 118.48, nos está diciendo que el dinero rinde menos a la hora de viajar.

Que las cifras hayan estado en “terreno negativo” durante 2025 significaba un alivio temporal: la gasolina o los pasajes daban un respiro al bolsillo. Sin embargo, el aumento del 6.35% solo en el mes de mayo de 2026 rompió esa tranquilidad. Esto se debe a que El Salvador no produce petróleo; cuando el precio internacional del crudo sube, el impacto llega de inmediato a las gasolineras.

Además, mantener un vehículo (ya sea un autobús público o un camión de carga) es más costoso por el alza en repuestos y llantas. Los empresarios no pueden asumir solos esas pérdidas, por lo que el precio final lo termina pagando la población en sus pasajes o tarifas.

El encarecimiento del transporte tiene un efecto multiplicador o “de segunda vuelta” en la economía general. Al aumentar los costos de traslado de mercancías, se eleva colateralmente el costo de distribución de productos básicos como los alimentos, lo que podría condicionar las lecturas del IPC en los meses venideros.

Fuente: https://www.infobae.com/el-salvador/2026/06/07/golpe-al-bolsillo-el-transporte-en-el-salvador-sufre-un-drastico-giro-al-alza-segun-datos-del-bcr/

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