Grupo Cibest prevé que la inflación en El Salvador comience a moderarse desde mediados de 2027
El panorama de precios en El Salvador mantendrá presiones durante los próximos meses, aunque el equipo de investigaciones económicas de Grupo Cibest proyecta que la inflación comience a moderar...
El panorama de precios en El Salvador mantendrá presiones durante los próximos meses, aunque el equipo de investigaciones económicas de Grupo Cibest proyecta que la inflación comience a moderarse desde mediados de 2027, una vez se disipen factores externos vinculados al costo de la energía y a las condiciones climáticas.
La previsión fue expuesta por Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Grupo Cibest, durante una presentación regional sobre las perspectivas para América Latina. La economista señaló que el comportamiento de los precios dependerá, en buena medida, de la evolución del conflicto en Medio Oriente y del impacto del fenómeno de El Niño sobre la producción agrícola.
“La inflación comienza a ceder el próximo año, una vez pase lo peor del fenómeno del Niño, que será como entre finales del 2026 y principios del 2027”, afirmó Clavijo. La estimación considera también una eventual distensión en Medio Oriente durante el segundo trimestre del próximo año.
El incremento del petróleo es uno de los factores de mayor atención para las economías centroamericanas. Clavijo explicó que los precios internacionales del crudo se acercaron a USD 108 por barril, tras una nueva escalada de tensiones en Medio Oriente y una reducción de los inventarios disponibles.
El aumento tiene efectos sobre el transporte, los combustibles y los costos de producción. También puede encarecer fertilizantes y otros insumos, con impacto sobre los precios de los alimentos. “La inflación sí le pega a todo el mundo. El dolor en el bolsillo lo sienten las personas”, expresó la analista.
Durante su intervención, Clavijo sostuvo que el diésel alcanzó valores superiores a los registrados en 2022, cuando la invasión rusa a Ucrania generó un repunte global de materias primas. La permanencia de costos elevados de energía puede trasladarse a bienes y servicios consumidos por los hogares.
El análisis de Grupo Cibest parte de que el choque actual tiene un origen externo. Bajo esa lectura, una reducción del conflicto permitiría aliviar la presión sobre los mercados de combustibles y sobre la cadena de costos que llega a las economías de la región.
El fenómeno de El Niño puede presionar alimentos y tarifasA las tensiones energéticas se suma el riesgo climático. La directora de Investigaciones Económicas de Grupo Cibest advirtió que el fenómeno de El Niño puede generar sequías en parte de Centroamérica, con consecuencias sobre cultivos y precios de productos alimenticios.
“Para países también como en Centroamérica y Colombia es de presión en inflación por afectación a cultivos, productos, aumento de sus precios”, señaló. Las condiciones climáticas también podrían afectar el sector energético si reducen la disponibilidad de recursos para la generación eléctrica, lo que tendría efectos sobre las tarifas de servicios públicos.
Clavijo ubicó el período de mayor presión climática entre el cierre de 2026 y los primeros meses de 2027. Esa combinación de factores podría retrasar el alivio en el costo de vida, pese a que los niveles de inflación regional permanecen por debajo de los observados durante la etapa posterior a la pandemia.
La economista indicó que las economías centroamericanas conservan una base macroeconómica que les permite enfrentar estos ciclos. El reto, explicó, consiste en aplicar políticas que contengan las presiones de precios sin afectar de forma abrupta la actividad productiva.
Las tasas de interés son una herramienta para moderar el gastoLa inflación también condiciona las decisiones de los bancos centrales. Clavijo explicó que las tasas de interés funcionan como un mecanismo para regular la liquidez: cuando suben, se encarece el financiamiento y disminuye el incentivo para adquirir bienes mediante crédito.
El efecto suele concentrarse en la compra de vehículos, viviendas y otros bienes duraderos. “Mayores tasas de interés deberían tener ese efecto de matizar y mitigar las dinámicas de consumo”, sostuvo.
La analista recordó que la Reserva Federal de Estados Unidos aumentó su tasa de referencia en 25 puntos básicos durante septiembre. Aunque El Salvador no cuenta con una política monetaria propia por su esquema de dolarización, las condiciones financieras estadounidenses inciden en el costo del crédito y en las decisiones de inversión del país.