Guatemala conmemora 205 años de la independencia: Hechos que marcan su historia
Guatemala conmemora este 15 de septiembre de 2026 205 años de independencia, en recuerdo de la firma del Acta de Independencia de Centroamérica que declaró la separación de España y abrió el ...
Guatemala conmemora este 15 de septiembre de 2026 205 años de independencia, en recuerdo de la firma del Acta de Independencia de Centroamérica que declaró la separación de España y abrió el camino político para Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
La decisión fue aprobada tras una jornada de discusiones en la que hubo 23 votos a favor y siete en contra. Los representantes de las provincias de la Capitanía General de Guatemala se reunieron en el entonces Real Palacio de la Nueva Guatemala de la Asunción para resolver su vínculo con el dominio español.
La efeméride reúne cada año a estudiantes, familias y comunidades alrededor de las banderas azul y blanco, las bandas escolares, los desfiles y el fuego de las antorchas. La celebración dejó de ser solo un recuerdo de la firma para convertirse en una expresión de identidad nacional compartida en gran parte de Centroamérica.
Las causas políticas que antecedieron a la ruptura con EspañaLa independencia fue precedida por una crisis de la monarquía española que comenzó en 1808, cuando la invasión de Napoleón Bonaparte a España provocó la caída de la corona ibérica. Ese escenario alteró el orden político de las colonias y alimentó las discusiones sobre la autonomía de los territorios americanos.
En 1810, representantes de América y España se reunieron en las Cortes de Cádiz. Dos años después surgió una Constitución democrática, aunque el rey Fernando VII la vetó cuando recuperó el trono.
El descontento de los criollos, hijos de españoles nacidos en América, también impulsó las demandas de cambio. Este grupo no podía acceder al poder político, reservado para quienes habían nacido en España, mientras las ideas de la Ilustración difundían principios de igualdad, fraternidad, libertad de comercio y libertad de pensamiento contrarios a las monarquías absolutas.
Antes de convertirse en repúblicas independientes, los territorios centroamericanos formaban el Reino de Guatemala, una Capitanía General bajo administración colonial. En 1820, el teniente general Carlos de Urrutia ejercía como presidente y capitán general cuando se restableció la Constitución española de 1812.
La vuelta del orden constitucional fortaleció dos sectores en las elecciones populares de ese año para diputados y autoridades municipales: el partido liberal, que defendía la independencia, y el grupo de españoles europeos, que se oponía a ella.
La diputación provincial de Guatemala consideró que Urrutia no estaba en condiciones de gobernar por su edad y sus problemas de salud. El mando pasó al inspector general Gabino Gaínza, recién llegado de España, quien asumió el gobierno en marzo de 1821.
Durante ese año, el Reino de Guatemala se mantenía sometido al gobierno español sin una insurrección abierta. Las autoridades y la población debatían las reformas asociadas al sistema constitucional, la libertad de imprenta y la creciente rivalidad entre los grupos políticos surgidos de las elecciones.
Los partidarios de la independencia realizaban reuniones en Guatemala, pero no contaban con recursos ni con disposición para levantarse contra el gobierno. Esperaban, en cambio, el avance en México del Plan de Iguala, también conocido como Plan de Independencia.
No todos los independentistas coincidían con el modelo de gobierno promovido por Agustín de Iturbide ni con la dinastía prevista para el trono mexicano. La prioridad era romper el vínculo con España, mientras las diferencias sobre la futura organización política quedaban para una etapa posterior.
El 13 de septiembre llegaron a Guatemala actas de Ciudad Real de Chiapas y de otros pueblos de ese Estado que se adherían al Plan de Iguala. El avance del ejército mexicano fortaleció esos pronunciamientos y aumentó la presión sobre las autoridades guatemaltecas.
El acta de 1821 y las tradiciones que perduranLa declaración se formalizó el 15 de septiembre de 1821 en el Real Palacio, donde los representantes provinciales aprobaron el Acta de Independencia de Centroamérica. El documento estableció la independencia de España y dio lugar a una Junta Gubernativa Provisional.
El acta fue redactada por José Cecilio del Valle y permanece resguardada en el Archivo General de Centroamérica. También puede consultarse en el Museo Nacional de Arte, conocido como Munag.
La jornada quedó asociada a la participación de Dolores Bedoya de Molina, quien salió a las calles para convocar a la población a respaldar la independencia. La movilización estuvo acompañada por música y cohetillos.
Las conmemoraciones contemporáneas conservan parte de esa presencia colectiva. Cada septiembre, las calles, plazas y hogares guatemaltecos se llenan de actividades patrias, expresiones culturales y símbolos nacionales.
El traslado del fuego patrio es una de las prácticas más extendidas. Estudiantes, familias y organizaciones recorren distintos puntos del país con antorchas, mientras los desfiles escolares y las bandas acompañan las celebraciones.
La independencia de Guatemala también es una fecha compartida con El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, territorios que integraban la Capitanía General de Guatemala. La decisión adoptada en 1821 abrió para esas provincias un proceso hacia la vida soberana.
En los días previos a la declaración, el síndico del ayuntamiento de Guatemala, Mariano Aycinena, solicitó una sesión extraordinaria para presentar una petición destinada a proclamar la independencia. La iniciativa se concretó dos días después con la aprobación del acta.