Gusano barrenador desafía a Centroamérica y Estados Unidos, Europa observa sin alarma
La aparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo en regiones ganaderas de Estados Unidos ha encendido las alarmas en la industria cárnica de ese país, que enfrenta el riesgo de pérdidas millo...
La aparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo en regiones ganaderas de Estados Unidos ha encendido las alarmas en la industria cárnica de ese país, que enfrenta el riesgo de pérdidas millonarias y un impacto en los precios de la carne. Y mientras en Europa el sector observa con distancia el avance de la plaga en Centroamérica, las autoridades estadounidenses han intensificado las acciones para evitar la propagación del parásito, involucrando incluso a las fuerzas armadas. Según informó Efeagro, la situación ha motivado la adopción de estrategias de control biológico y la colaboración internacional para contener la amenaza.
El gusano barrenador, causado por una mosca parasitaria que deposita sus larvas en animales de sangre caliente, representa una amenaza para la ganadería al provocar infecciones que pueden resultar letales y ocasionar graves pérdidas económicas. De acuerdo con la Reserva Federal de Dallas, un brote a gran escala podría generar pérdidas de “miles de millones de dólares” y contribuir al incremento de los precios de la carne de res, que han experimentado un alza del 57% desde 2020. Esta situación llevó a que el propio ejército estadounidense participe en la respuesta, coordinando la construcción de instalaciones para la producción y liberación de moscas estériles, una técnica preventiva ya utilizada en el pasado.
La estrategia consiste en criar en laboratorio moscas estériles macho, que luego son liberadas en las zonas afectadas. Estas se aparean con hembras silvestres, que solo pueden reproducirse una vez en su vida, impidiendo así la generación de nuevas larvas viables. La técnica requiere tecnología nuclear y ha sido impulsada en colaboración con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que han lanzado un proyecto conjunto para fortalecer la cría masiva de estos insectos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) considera esta intervención una respuesta para evitar la expansión del parásito. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, ha defendido la necesidad de actuar con rapidez y coordinación ante la magnitud del riesgo. Efeagro detalló que la emergencia sanitaria ha movilizado recursos técnicos y científicos en un esfuerzo conjunto con agencias internacionales.
De acuerdo con el mapa de la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OMSA), desde 2009 se han informado cerca de 50 focos de la enfermedad, principalmente en México, aunque también se han detectado casos en Ecuador, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice. La región centroamericana sigue siendo el principal epicentro, lo que ha motivado la cooperación de organismos como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y la FAO para reducir el riesgo de propagación hacia otros continentes.
Qué impacto observa EuropaEn Europa, el sector ganadero permanece atento pero sin señales de alarma inmediata. Matilde Moro, gerente de la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), declaró a Efeagro que la entrada del parásito en el continente “ahora mismo, no preocupa”. Según Moro, la vigilancia es constante, aunque la amenaza no se percibe tan cercana como otras que afectan al comercio europeo. El flujo comercial tampoco se ha visto impactado, ya que los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron suspender temporalmente la importación de animales vivos hacia México para frenar posibles contagios.
Moro señaló que los países del Mercosur podrían tener mayores oportunidades de exportar carne hacia las zonas afectadas si se mantienen las restricciones comerciales, quienes tendrían mayores oportunidades de exportar carne hacia las zonas afectadas en caso de que las restricciones comerciales se mantengan.
Las alternativas sanitarias contra la plagaEn el ámbito sanitario, además de la prevención biológica, existen alternativas farmacológicas para el tratamiento de la plaga. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó recientemente el uso de emergencia de nitenpiram, un medicamento genérico que elimina la mayoría de las larvas en cuestión de horas, aunque no previene nuevas infestaciones.
Efeagro recogió declaraciones de Gabriel Rojas, gerente de Producto de la multinacional argentina Biogénesis Bagó, quien informó que su empresa desarrolla soluciones, como biozectra, una molécula lanzada en noviembre pasado. Rojas destacó que estos productos son sometidos a evaluación y aprobación por las entidades regulatorias correspondientes en los países donde operan.
Biogénesis Bagó mantiene operaciones en Estados Unidos y otros doce países, reflejando el carácter transnacional del desafío sanitario que implica el gusano barrenador. Según Rojas, la reaparición de la plaga cobra relevancia porque “hace más de 30 años que no circulaban de esta manera en México o Estados Unidos”, lo que ha obligado al sector a redoblar esfuerzos en investigación y control.