Hombre que agredió a cuchillo a una vigilante en estación de Transmilenio en Suba tiene antecedentes por lesiones y violencia intrafamiliar
La captura en flagrancia del presunto agresor de una guarda de seguridad de Transmilenio en el Portal Suba reveló que el señalado registra antecedentes por los delitos de lesiones personales y vi...
La captura en flagrancia del presunto agresor de una guarda de seguridad de Transmilenio en el Portal Suba reveló que el señalado registra antecedentes por los delitos de lesiones personales y violencia intrafamiliar, lo que encendió nuevamente las alarmas sobre la escalada de violencia contra el personal encargado de la seguridad en el sistema de transporte masivo de Bogotá.
El incidente, ocurrido cuando la guarda intentó impedir que el hombre evadiera el pago del pasaje, terminó en una agresión con arma cortopunzante y dejó a ambos involucrados bajo custodia de las autoridades, quienes los pusieron a disposición judicial.
Según el reporte oficial, todo comenzó cuando el vigilante cumplía su función y llamó la atención al sujeto por intentar colarse. En ese momento, el agresor reaccionó violentamente utilizando un arma blanca, hiriendo a la guarda, quien a su vez habría logrado defenderse y causarle lesiones al atacante.
La oportuna reacción de la Policía Nacional y del personal de Zona de Atención en el sistema permitió interceptar y capturar a ambos en el lugar de los hechos, trasladando al vigilante de inmediato a un centro médico para su valoración y atención. Tras la verificación de antecedentes, la Policía confirmó que el presunto agresor tenía anotaciones previas por lesiones personales y violencia intrafamiliar.
“El día de ayer, en el portal de Suba, se presenta un motivo de policía en el cual están inmersos un guarda de seguridad y un ciudadano, por la posible evasión al pago de un pasaje. De este hecho resulta lesionado un guarda de seguridad, el cual es remitido para su atención y valoración médica al centro asistencial más cercano. Asimismo, se dejan a disposición de autoridad competente estas dos personas por los presuntos delitos de lesiones personales”, detalló el mayor Duván Cely, comandante del Grupo Transporte Masivo Transmilenio (E).
El caso reavivó el debate sobre la seguridad en Transmilenio, donde solo en lo corrido de 2026 se han registrado 184 agresiones contra guardas de seguridad, la mayoría perpetradas por usuarios que intentan evadir el pago del pasaje. Los ataques, muchas veces con armas blancas o a mano limpia, evidencian un deterioro preocupante del orden y la convivencia en estaciones y portales, según advierten las autoridades y sectores del Concejo de Bogotá.
El concejal Juan David Quintero (Nuevo Liberalismo), que ha denunciado el incremento de la violencia y los daños personales contra el personal de seguridad de TransMilenio, volvió a pronunciarse: “NO PARAN LOS ATAQUES CONTRA LOS GUARDAS DE @TransMilenio! En el Portal Suba, dos colados atacaron con cuchillos a un guarda que les reclamó por entrar sin pagar. Los guardas también tienen familia. También quieren volver sanos a su casa. ¡Exigir el cumplimiento de la norma NO PUEDE COSTARLES LA VIDA!”
Además, Quintero cuestionó el doble estándar en la percepción social: “¿Dónde están los defensores de los colados? ¿Dónde están los políticos y educadores que condenaban el supuesto uso excesivo de la fuerza por parte de los vigilantes? Ese tipo es un delincuente doble. Además de ladrón es un asesino”.
El concejal sostuvo que el fenómeno de los colados superó hace tiempo el ámbito de la infracción administrativa y se ha consolidado como una problemática de violencia directa, que amenaza a trabajadores y usuarios por igual. “Los colados de Transmilenio son delincuentes y ya no solamente roban a los ciudadanos que pagan su pasaje, sino que además utilizan armas blancas y violencia para enfrentar a esos vigilantes o guardas que están simplemente haciendo su trabajo”, afirmó.
Esta situación, según Quintero, debilita la autoridad y pone en riesgo la vida de los servidores públicos del sistema, quienes se han convertido en blanco de ataques cuando intentan ejercer control en puntos críticos de la ciuda, sobre todo en el sur de la capital.
El cabildante elevó un llamado urgente al alcalde Carlos Fernando Galán para que adopte medidas estructurales: “Esto demuestra una vez más, y por eso nuevamente le hacemos un llamado al alcalde, para que blinde el sistema Transmilenio. Hay que empezar por las puertas, reforzar la presencia de la policía y la vigilancia privada, fortalecer la cultura ciudadana y aplicar sanciones efectivas”.
Entre las propuestas, Quintero planteó el fortalecimiento de la infraestructura de seguridad con puertas anticolados, el aumento del pie de fuerza policial y la aplicación rigurosa de sanciones contra evasores violentos. Para el concejal, la ciudad enfrenta una decisión inaplazable: recuperar el control institucional del sistema o permitir que la ilegalidad y la violencia sigan ganando espacio en uno de los servicios públicos más estratégicos de Bogotá.
Finalmente, la Policía Nacional y las autoridades de Transmilenio insisten en la importancia de no tomar justicia por mano propia y en denunciar cualquier acto que afecte la seguridad y la convivencia a través de la línea 123 o en el CAI más cercano.