Intervenciones pendientes en el centro de San Salvador: qué falta por ordenar según la alcaldía
Dos bloques en el centro de San Salvador aún están pendientes de ser intervenidos: el costado sur poniente del mercado central y la calle Arce junto a sus periferias, así lo dio a conocer el jef...
Dos bloques en el centro de San Salvador aún están pendientes de ser intervenidos: el costado sur poniente del mercado central y la calle Arce junto a sus periferias, así lo dio a conocer el jefe de la unidad técnica de comercio en el espacio público de la alcaldía de San Salvador Centro, Irving Rodríguez.
Explicó que la mayoría de vendedores en estos sectores ya fue notificada y que deberán retirarse conforme avance la planificación municipal.
Rodríguez explicó que el centro histórico de San Salvador, según la administración local, va desde el parque Cuscatlán hasta la exterminal de Oriente. También incluye la línea de la Juan Pablo II, el parque Infantil, la Asamblea Legislativa y la zona de Venezuela.
La intervención ya ha llegado a sectores como Fenadesal y la exterminal de Oriente, extendiéndose hacia áreas periféricas que antes no estaban incluidas en los programas municipales de ordenamiento. El funcionario confirmó, en la entrevista radial 105.3 FM, que el proceso continuará cubriendo nuevas zonas según la planificación prevista.
Intervenciones, traslados y aplicación de nuevas ordenanzas en el centro de San SalvadorEl avance del reordenamiento no se limita al núcleo del centro. Rodríguez detalló que se han realizado intervenciones tanto en Fenadesal como en los alrededores de la plaza comercial San Jacinto, con el objetivo de integrar las periferias al centro histórico.
La plaza San Jacinto está ubicada al costado norte de Excapres, cerca de las colonias Manzano, América y Militar. En las horas pico de la mañana, la circulación en esa zona es intensa y las aceras, de solo un metro de ancho, estaban ocupadas por ventas informales.
Por este motivo, la alcaldía dialogó con los comerciantes para su traslado a otras ubicaciones, priorizando la seguridad y el paso peatonal.
El proceso de traslado y regularización exige que los comerciantes presenten constancia de la Policía Nacional Civil, constancia de centros penales y DUI. Según Rodríguez, algunos comerciantes no logran cumplir estos requisitos y alegan no haber recibido alternativas de reubicación.
También identificaron casos de vendedores con sucursales en otras zonas. Destacó la situación de los 42 brujos y brujas que trabajaban junto a la iglesia El Calvario: tras la intervención, estas personas optaron por trasladarse a clínicas propias en Sonsonate, Nahuizalco, Izalco y Santa Ana, y ya no permanecen en los mercados municipales. Rodríguez mencionó que varios vendedores han comenzado a alquilar locales como parte de su adaptación al reordenamiento.
Durante las intervenciones, la alcaldía detectó que las aguas negras procedentes de las ventas informales se conectaban a los tragantes de aguas lluvias, lo que provocaba malos olores y saturación del sistema. En la escuela Joaquín Rodezno, ubicada en la tercera calle poniente, la ocupación de las aceras complicaba la entrada de los estudiantes.
El despeje de la zona permitió mejorar la circulación peatonal. Se prevé que otras entidades gubernamentales actúen en el futuro para ordenar el uso de las propiedades privadas en estos sectores. El problema de drenajes deficientes se repite en diversas áreas intervenidas.
Ordenanzas y uso del espacio públicoRespecto a la normativa, Rodríguez indicó que la alcaldía ha endurecido la aplicación de ordenanzas: ahora está prohibido consumir bebidas alcohólicas, tirar basura y orinar en la vía pública.
Explicó que la denuncia ciudadana es fundamental para identificar sitios problemáticos y que existen más de 300 puntos críticos de acumulación de desechos en proceso de intervención. El Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) y el sistema de videovigilancia se encargan de vigilar el cumplimiento de las normas.
Las esquelas emitidas a los infractores se vinculan al DUI y la deuda queda registrada en la municipalidad. Para obtener la solvencia municipal, la persona debe saldar estas multas primero. El plazo para presentarse a la unidad contravencional es de tres días; si no se cancela, la deuda permanece y puede afectar otros trámites municipales.