Jorge Araujo rompió su silencio sobre el polémico caso con el representante de Miguel Silveira: “Lo que genera la ‘U’ es mucho ruido”
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Jorge Araujo decidió romper el silencio. El técnico que asumió de manera interina el mando de Universitario de Deportes en uno de los momentos más turbulentos de la temporada habló por primera vez con claridad sobre el episodio que envolvió al brasileño Miguel Silveira y al entrenador español Javier Rabanal.
Lo hizo en el programa Hablemos de MAX, de L1MAX, donde dejó en claro su postura ante las versiones que circularon durante aquella etapa y confirmó que los vínculos con ambos permanecen en buenos términos.
El actual director técnico de Juan Pablo II eligió la mesura como bandera y explicó por qué nunca respondió públicamente a ninguna de las acusaciones.
El ruido mediático que genera la ‘U’ y su decisión de no polemizarAraujo fue categórico desde el primer momento. Consultado sobre si no le correspondía salir a aclarar públicamente las versiones que se tejieron durante su paso por el club merengue, el entrenador nacional descartó esa posibilidad sin titubeos y apeló a una conducta que, según él mismo, ha mantenido a lo largo de toda su trayectoria.
“Jamás en mi carrera profesional he salido a desmentir o a polemizar o a discutir con alguien para decir si es verdad o es mentira”, sostuvo el técnico ante el conductor del espacio deportivo.
El DT también explicó que el volumen de comentarios que genera el entorno de la institución estudiantil hace prácticamente imposible atender cada rumor. Según su visión, muchas de esas versiones ni siquiera llegaron a sus oídos, aunque reconoció que la tecnología actual termina por hacer visible lo que uno preferiría ignorar.
“Es mucho ruido lo que genera la U, demasiado, y ponerme a analizar o a revisar cada comentario que hacen abierto que me parece que muchas de las veces no correspondía porque eran demasiados, que muchos no los escuchaba o no los veía, pero de alguna manera pues ahora con la tecnología te resaltan”, explicó.
Frente a ese panorama, Araujo dejó en claro que responder a cada señalamiento externo nunca estuvo entre sus prioridades. El respeto hacia la institución fue, según sus palabras, el principal motivo para mantenerse al margen de cualquier disputa pública. “No era mi prioridad y por respeto al club jamás jamás yo he salido a hablar de tal o cual manera”, remarcó.
Qué pasó con Silveira y cuál es el vínculo hoyEl episodio que desató la controversia ocurrió hacia el final del Torneo Apertura, cuando el agente del futbolista brasileño lanzó declaraciones explosivas: aseguró que determinados jugadores del plantel ejercían una influencia desmedida dentro del grupo e incluso incidían en la definición de los titulares, por encima de las decisiones del cuerpo técnico. Las palabras generaron un sacudón en el ambiente del club y pusieron bajo la lupa el funcionamiento interno del equipo.
Silveira, por su parte, optó por el silencio. Semanas más tarde confirmó lo que ya se anticipaba: su desvinculación de Universitario. Hoy forma parte del plantel de Cusco FC.
Araujo aclaró que en ningún momento escuchó algo negativo de boca del propio futbolista. La distinción entre lo dicho por el representante y lo dicho —o no dicho— por el jugador fue un punto que el técnico marcó con precisión. “Lo que respecta a Silveira, no lo escuché de él en ningún momento, por lo menos no yo”, subrayó, dejando implícito que las declaraciones polémicas provinieron del entorno del jugador, no del jugador mismo.
El reencuentro con Silveira y Rabanal: abrazo y relación intactaMás allá de los trascendidos y las versiones que circularon durante meses, el capítulo tuvo un desenlace que el propio Araujo describió con naturalidad. Cuando Juan Pablo II visitó Cusco para enfrentarse a Cusco FC, el encuentro entre el técnico y el brasileño se produjo de manera espontánea y sin tensiones.
“Cuando nos tocó jugar el partido en Cusco, contra Cusco, él se acercó muy respetuosamente, nos damos un abrazo, como siempre fue así y lo mismo con Javier Rabanal”, relató el entrenador.
El saludo con el español Rabanal, a quien Araujo reemplazó en el banco merengue durante el interinato, también fue cordial. Para el técnico nacional, ese gesto resume con exactitud el estado real de los vínculos, más allá de lo que se especuló en los medios y las redes sociales.
“Yo creo que la relación para mí es intacta. No me sentí yo de una manera que me hayan atacado directamente a alguien que yo conocía o que había estado en interna, simplemente eran cosas que se hablaban”, concluyó Araujo, quien también aprovechó el espacio para expresar gratitud hacia Universitario y hacia los futbolistas que tuvo a su cargo durante su paso por el club, aunque prefirió no ahondar en el presente del equipo por una cuestión de ética profesional.