José Abellán, cardiólogo: “Justo después de beber alcohol, el riesgo de sufrir un infarto aumenta durante las primeras dos horas”
El alcohol puede debilitar el corazón y provocar ...
El alcohol puede debilitar el corazón y provocar miocardiopatía dilatada, una enfermedad en la que el músculo cardiaco aumenta de tamaño y pierde fuerza de bombeo hasta causar síntomas de insuficiencia cardiaca. Además, el riesgo no se limita al consumo continuado: las grandes ingestas también elevan de forma inmediata la probabilidad de infarto, arritmias e ictus.
Un estudio con casi 4.000 pacientes que habían sufrido un infarto muestra que el riesgo aumenta sobre todo durante las dos horas posteriores al consumo de alcohol, especialmente tras ingerir bebidas de alta graduación. El vino y la cerveza tampoco han mostrado seguridad frente a ese efecto cardiovascular inmediato. Lo explica José Abellán, cardiólogo intervencionista del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena, que sitúa los hábitos de vida entre las causas principales del deterioro cardiaco que observa en su práctica clínica.
Su trabajo con pacientes cardiovasculares y su actividad divulgativa se centran en prevenir daños que pueden empezar antes de que aparezcan síntomas. Por ello, ha explicado en una de sus últimas publicaciones en su cuenta de divulgación de TikTok, cuáles son las posibles consecuencias de las grandes ingestas
El especialista advierte de que el alcohol es tóxico para el músculo cardiaco. La exposición mantenida y excesiva puede erosionar su capacidad de contracción, dilatar las cavidades del corazón y reducir el volumen de sangre que el órgano impulsa al organismo. “Si crees que pasarte pocas veces es algo seguro, bueno, pues lamento decirte que eso no es así”, advierte.
“Episodios repetidos de borrachera, de consumo excesivo de alcohol, produce cambios en la vasculatura, en nuestras arterias de nuestro cuerpo, tanto en las del cerebro como en las del corazón, y eso asocia un mayor riesgo de arritmias, de infarto y de ictus”, detalla.
Cero alcohol, la dosis recomendadaLa idea extendida durante muchos años de que consumir pequeñas cantidades de alcohol puede proteger el corazón no cuenta con respaldo científico, de acuerdo con el Instituto de Salud Carlos III. Una investigación liderada por este organismo que compara a los bebedores ocasionales infrecuentes, que consumen alcohol una vez al mes o menos, con quienes ingieren cantidades bajas, lo demuestra. Los participantes que tomaban hasta 20 gramos diarios, una cantidad equivalente a dos cervezas o dos copas de vino, no presentaban un riesgo menor de morir por cualquier causa.
El resultado cuestiona el supuesto beneficio sanitario de las dosis moderadas, pero además, ls guías de prevención cardiovascular de la Sociedad Europea de Cardiología, publicadas en 2021, recomiendan no superar los 100 gramos semanales de alcohol. Cada consumición contiene habitualmente entre ocho y 14 gramos, aunque la cantidad varía según el tamaño de la bebida.