Kala Bidner: es hija de Guadalupe Martínez Uría, cantó el Himno en un partido de la Selección y se consolida como cantante
De chiquita Kala Bidner quería ser como Karol G. Y la imitaba. A los 5 años participó de un álbum de canciones infantiles y luego empezó a grabar covers con su hermana Ona y su hermano Máximo...
De chiquita Kala Bidner quería ser como Karol G. Y la imitaba. A los 5 años participó de un álbum de canciones infantiles y luego empezó a grabar covers con su hermana Ona y su hermano Máximo. A los 9 fue seleccionada por Franco de Vita para interpretar con él “Tan sólo tú” en el estadio Luna Park. A los 14 compuso su primera canción, “¿Por qué?” y en 2022 cantó el Himno Nacional antes de un partido de la Selección Argentina frente a Estonia, en España. Ahora acaba de sacar tres temas que la representan: “Trofeo”, “La primera vez” y “Souvenir”. Kala, que es hija de la actriz Guadalupe Martínez Uría, sueña con crecer en la música pero, además, estudia comercialización. En una charla con LA NACION, habla de todas estas experiencias, cuenta cómo es la relación con su mamá, habla de su timidez y de sus sueños.
–Cantás desde muy chiquita...
–Se dio con mis hermanos y sin pedirlo. Arrancamos haciendo covers en YouTube con Ona y Máximo, pero a mi hermana no le gustaba la exposición y ahora estudia Medicina. Máximo terminó la secundaria y está trabajando. A mis 9 años canté con Franco de Vita y me acuerdo que era muy tímida. De todas maneras, ya de antes tomaba clases de canto, pero fue en ese momento que me di cuenta de que eso era lo que quería hacer por el resto de mi vida, cantar. Y no otra cosa.
–¿Qué escuchaban en casa?
–Enrique Iglesias, Cristian Castro, Luis Miguel, Franco de Vita. Por eso fue una locura estar en el Luna Park con él. Y a los 14 años compuse mi primera canción, con mi guitarra. Ya de más grande fui a un estudio de grabación, pero en la adolescencia no sabía todavía qué quería cantar, sino que me apoyaba mucho en quienes admiraba.
–¿Y a quiénes admirabas?
–Sobre todo a Karol G. “Voy a hacer lo mismo que ella”, pensaba. Pero no lo sentía. Me gustaba cantar, no sabía qué hacer y me copiaba de quien admiraba. Ahora, a los 20, puedo decir que soy yo, sé lo que quiero, lo que mejor me queda y con lo que más conecto. Antes no estaba lista todavía y copiaba lo que me gustaba. Fue un proceso.
–¿Y qué querés transmitir en tus canciones?
–Quiero transmitir cosas reales y que la gente de mi edad pueda identificarse. Por ejemplo, “Trofeo”, que acabo de sacar, es algo que le pasa a muchas chicas: un chico deja a una chica y ella se desmorona cuando descubre que él está con otra, pero en realidad tenés que darte cuenta de que no perdiste nada sino que quien perdió es la otra persona. Cuando era chica me costaba quererme. Tenía la autoestima por el piso. La música conecta mucho y escuchar una canción que de alguna manera te enseñe está buenísimo. Busco la autosuperación, que la gente conecte y entienda que no es tan dramático. El tema “La primera vez” también es algo que viví yo, al igual que “Souvenir”. Le canto al amor y al desamor. Me inspiro en vivencias propias o que me cuentan mis amigas.
–¿Y cómo es la ceremonia de inspiración?
–Hay varias formas. Opción uno: estoy en mi cuarto y se me ocurre alguna melodía, hago una nota de voz y después lo muestro en el estudio y sale una melodía más armada. Opción dos: voy al estudio y se me ocurre alguna melodía. Opción tres: pienso en una temática o letra y después armo la melodía. Con el piano también armo cosas, y no tanto con la guitarra, últimamente.
–¿Hoy te sigue gustando Karol G?
–Si, la amo, es una ídola. Y también me gustan Rihanna, Adele. Y de acá Emilia Mernes, Tiago PZK, Nicki Nicole, Tini, María Becerra.
–¿Cómo se dio cantar con Cristian Castro en el Movistar Arena?
–Lo había conocido de más chica, por casualidad, y reversioné su canción “No podrás”; se la mostré, le encantó y me dijo que quería sumarse. Tener el aval de Cristian Castro es un montón. Después me invitó al Movistar Arena y fue una experiencia de locos. Es detallista, perfeccionista, deja la vara muy alta. También tuve oportunidad de compartir con Adso, Royal, Jossef. Participé en el Vibra Fest en Chile y fui telonera en el concierto de Jay Wheeler en Perú. Muchas de las cosas se dieron a través de las redes sociales.
–Y cantaste el himno en un partido de nuestra Selección. ¿Cómo fue esa experiencia?
–Fue una locura. A una amiga le llegó una invitación para que yo cante el himno en un partido de la Selección en Pamplona (España). Claramente dije que sí, aunque faltaba apenas una semana. Casi me desmayo de la emoción y mi mamá tuvo que responder por mí (risas). Creo que caí recién después de cantar. Fue muy emocionante, de verdad. No parecía nerviosa, pero por dentro estaba por morir. Conocí a algunos jugadores que me saludaron, como Otamendi, el Papu Gómez, Nico González. A Messi lo vi de más lejos.
–Para seguir el camino de la música, ¿hay que estar tocada por una varita mágica o sólo se trata de esforzarse?
–Ambas. Podés tener mucha suerte, pero también necesitás tener algo para ser exitoso. Creo que las dos cosas van de la mano.
–¿Se te ocurrió presentarte en un reality para mostrarte?
–Estuve a punto de entrar a La voz argentina. Quedé seleccionada pero justo tuve otra propuesta interesante.
–¿Hoy es fácil para un artista poder mostrarse a través de las redes sociales o hay más competencia?
–Las dos cosas (risas). Hoy subís un Tik Tok y se puede hacer viral. Antes el camino era totalmente distinto para un artista. Yo me fui mostrando en redes y fue eso lo que me conectó con la gente.
–¿Hay proyectos?
-La idea es poder moverme por Latinoamérica y que la gente me conozca, sacar música durante todo el año y el álbum a fin de año.
–¿Cuánto influyó tu familia en las decisiones que tomaste?
–Siempre me acompañaron, mi mamá mucho más en la parte artística. Pero mi papá también me acompaña aunque quizá no es lo que hubiera elegido para mí.
–Tu mamá ya se había retirado cuando naciste…
–Sí. No vi mucho de lo que hizo porque no hay en la web. Sabía que era famosa como actriz, pero nunca la vi actuar. Lo que hay es muy poquito, pequeños fragmentos de novelas.
–¿Tenés hobbies?
–Me apasiona la cocina. Más dulce que salado, pero hago de todo. Y también pinto.
–¿Hay planes de independizarte?
-La verdad que no. Vivo con mis padres y ni pienso todavía en irme. ¿Para qué? (risas).
–¿Te interesa actuar?
–Sí, la verdad que sí. Me formé de chica, sobre todo en comedia musical. Me imagino en una serie, una novela, algo de acción, que transcurra en una cárcel (risas). Ahora estoy enfocada en la música, pero en un futuro cercano me gustaría actuar.
–De chica eras tímida, ¿lo superaste con el tiempo o necesitaste trabajar en eso?
–Creo que con el tiempo perdí un poco la timidez, aunque hago terapia desde chica. Quizá hubo un momento difícil cuando saqué mi primera canción y estaba en el secundario. Entonces era “la chica que sacó la canción”. Y pensé que podían hacerme bullying y sufrir, o que no me importara. Opté por lo último porque no importa lo que diga la gente, tenés que creer en vos.