La agencia atómica de la ONU advirtió que no puede inspeccionar las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la guerra
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió este jueves que no puede inspeccionar las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la guerra y que mantiene “serias dudas” ...
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió este jueves que no puede inspeccionar las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la guerra y que mantiene “serias dudas” sobre la posible presencia de material y actividades nucleares no declarados en Irán, según un informe confidencial remitido a los Estados miembros del organismo. El director general, Rafael Grossi, reclamó a Teherán que vuelva a permitir el ingreso de sus inspectores a todas las instalaciones atómicas del país.
El reporte, el primero sobre el programa nuclear iraní desde febrero, llega en medio de la guerra iniciada el 28 de febrero de este año, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una nueva ofensiva aérea contra instalaciones atómicas iraníes con el objetivo declarado de impedir que la república islámica desarrolle un arma nuclear. Pese a tres meses de bombardeos, el documento muestra escasos cambios respecto del informe previo, elaborado un día antes del inicio de la campaña militar.
“El OIEA no está en la posición de asegurar que el programa nuclear de Irán es exclusivamente pacífico mientras permanezcan sin aclararse una serie de asuntos, como el destino de material nuclear y actividades nucleares no declaradas”, señala el director general del organismo, Rafael Grossi, en el documento.
Grossi reconoce que los bombardeos estadounidenses e israelíes de este año, sumados a los del año pasado, han generado situaciones “sin precedentes”, pero subraya que los compromisos de Teherán con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) siguen vigentes y que su implementación “no puede ser suspendida por Irán bajo ninguna circunstancia”. Por eso, considera “indispensable y urgente” restablecer la cooperación, interrumpida a fines de junio de 2025 tras la llamada “guerra de doce días”.
Sin rastro de las reservas de uranio enriquecidoEl organismo con sede en Viena reconoció que no puede proporcionar información sobre el tamaño actual, la composición ni el paradero de las existencias de uranio enriquecido en Irán, ni verificar si Teherán ha reanudado las actividades de enriquecimiento.
En particular, no hay datos sobre el destino de los 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60% de pureza que mantenía la república islámica, un nivel a un paso técnico del 90% necesario para fabricar armas atómicas. En una entrevista reciente con The Associated Press, Grossi había advertido que esa reserva, en caso de ser militarizada, podría alcanzar para construir hasta diez bombas nucleares, aunque aclaró que ello no significa que Irán cuente con un arma.
Según las directrices del propio OIEA, el material altamente enriquecido debería verificarse mensualmente. La falta de acceso para corroborar el uranio previamente declarado “durante casi un año” es calificada en el informe como una “cuestión de preocupación en materia de proliferación” y como un incumplimiento del Acuerdo de Salvaguardias del TNP. El organismo advirtió además que esa demora deriva en la pérdida de la llamada “continuidad del conocimiento” sobre los materiales.
La única instalación inspeccionada desde el reporte de febrero fue la planta nuclear de Bushehr, visitada entre el 1 y el 3 de junio, en los días previos a la difusión del informe. El reactor, que pese a haber sufrido ataques en marzo y abril continúa en funcionamiento, opera con uranio de origen ruso enriquecido al 4,5% —un nivel bajo destinado a la generación eléctrica— bajo un acuerdo de cooperación con Moscú que exige verificaciones periódicas del OIEA.
Daños documentados y negociaciones en cursoEl OIEA constató, mediante imágenes satelitales comerciales, daños en varias instalaciones tras los ataques recientes. El 3 de marzo se registraron daños en el acceso a la planta de enriquecimiento de Natanz, que volvió a ser atacada el 12 y el 21 de marzo. La planta de Bushehr fue blanco el 4, 17 y 24 de marzo y el 27 de abril, con daños observados en una estructura ubicada a unos 350 metros del reactor. El 29 de marzo, las imágenes revelaron “daños severos” en la planta de producción de agua pesada de Khondab, atacada dos días antes.
El informe se conoce en medio de una nueva escalada regional. Drones iraníes dañaron gravemente el miércoles una terminal de pasajeros del principal aeropuerto de Kuwait, dejaron un muerto y decenas de heridos y obligaron al cierre temporal del aeródromo, en el marco de un frágil alto el fuego puesto a prueba por los ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos.
La Junta de Gobernadores del OIEA, su órgano ejecutivo de 35 países, se reúne la semana próxima en una sesión nuevamente centrada en el expediente iraní. Grossi reiteró en el informe su “pleno apoyo” a las negociaciones en curso entre Washington y Teherán y su disposición a respaldar un eventual acuerdo.
Las conversaciones, que ya se extienden por semanas, están enfocadas en un pacto preliminar que dejaría las cuestiones nucleares para una etapa posterior, mientras la guerra entra en su cuarto mes y se ve tensionada por la ofensiva ampliada de Israel contra Hezbollah en Líbano. Irán mantiene su control sobre el estrecho de Ormuz y Estados Unidos sostiene el bloqueo a los puertos iraníes, con precios globales de los combustibles aún elevados.
(Con información de EFE, AP y Reuters)