La hermana de Ana Lucía Gónzalez, la niña encontrada muerta en una alcantarilla de Bogotá, fue desalojada de su vivienda: esta fue la razón
La familia de Ana Lucía González, niña de 8 años, que fue hallada en una alcantarilla en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en Ciudad Bolívar, Bogotá,enfrenta un desalojo y el de...
La familia de Ana Lucía González, niña de 8 años, que fue hallada en una alcantarilla en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en Ciudad Bolívar, Bogotá,enfrenta un desalojo y el desafío de repatriar el cuerpo de la niña a Venezuela.
La hermana mayor de la víctima, de 24 años, debe abandonar el apartamento de Mosquera, Cundinamarca, donde ocurrieron los hechos.
Daniel Solarte, abogado de los familiares, explicó que la joven solo pudo quedarse una última noche en la vivienda tras la decisión del propietario. La medida dejó a sus representados sin un lugar estable donde permanecer.
La familia espera que las autoridades les entreguen el cuerpo de Ana Lucía para darle sepultura en Venezuela. Según relató la defensa, el proceso supone una dificultad adicional porque se trata de personas con recursos limitados y requieren apoyo para completar el traslado.
La defensa advirtió que la hermana de Ana Lucía quedó sin viviendaSolarte sostuvo que la joven atravesaba una situación de “inestabilidad total” después de recibir la notificación de desalojo de forma imprevista. La mujer convivía con José Rojas Lárez en ese inmueble.
“Se encuentran totalmente desprotegidos”, advirtió el abogado de la familia ante el medio. La defensa señaló que la hermana de la niña deberá encontrar una nueva vivienda mientras acompaña a sus allegados durante el trámite funerario.
La pareja llevaba cerca de un año y medio de relación. Antes de instalarse en Mosquera, ambos habían vivido juntos en La Guaira, Venezuela.
El abogado también puso el foco en las condiciones económicas de los familiares. “Estamos hablando de una familia de escasos recursos”, declaró Solarte a Noticias Caracol, al pedir solidaridad para que puedan llevar los restos de la menor a su país de origen.
José Rojas Lárez fue enviado a prisión mientras sigue la investigaciónLa Fiscalía imputó a Rojas Lárez, de 29 años, por feminicidio agravado y acto sexual agravado. Un juez ordenó su ingreso en prisión como medida de aseguramiento mientras avanza el proceso judicial.
La investigación se desarrolló durante tres días para reconstruir las circunstancias del asesinato y la desaparición de Ana Lucía, de nueve años. La niña fue encontrada sin vida en una alcantarilla de Bogotá. “El señor Rojas se enfrenta a un juicio oral y público”, anticipó Solarte. El defensor consideró que los elementos reunidos hasta ahora por el organismo investigador respaldan la acusación.
“Creo que eso no se va a poder porque el cómputo de la Fiscalía, incluso solamente hablando de los tres días que se ha desarrollado esta investigación... es totalmente sólida”, afirmó el litigante sobre la posibilidad de que el acusado demuestre su inocencia.
La hipótesis vincula el crimen con un ataque contra la hermana mayorPara la defensa, Ana Lucía fue utilizada para causar daño a su hermana mayor, quien no tenía relación con los conflictos atribuidos a Rojas. La Fiscalía, por ahora, no ha identificado a otras personas que hubieran participado en el hecho.
“No tenía absolutamente nada que ver en las discusiones internas del señor Rojas y lastimosamente terminó pagando los platos rotos de esta persona que realmente no tiene escrúpulos”, sostuvo Solarte ante la publicación.
El abogado añadió que la acusación podría modificarse cuando se conozcan todos los resultados de los exámenes practicados al cuerpo de la niña. También planteó que las conductas investigadas podrían incorporar más circunstancias agravantes.
Posible abuso a la menor de edadLos mensajes, divulgados por El Tiempo, contienen referencias a temores previos de Rusmeiri sobre el comportamiento de su pareja, Shenner José Rojas Lárez, hacia la menor. El material no determina responsabilidades ni permite concluir qué sabían las personas involucradas antes de la muerte.
Las conversaciones habrían sido intercambiadas entre Rusmeiri González y una familiar del procesado, identificada como Nebraska. De acuerdo con la información conocida, los diálogos se extienden desde julio hasta el 12 de septiembre, dos días antes del hallazgo del cuerpo en el barrio Juan José Rondón.
La relevancia de los chats radica en que describen inquietudes previas sobre la situación de Ana Lucía González y posibles intentos de buscar ayuda. Aun así, será la investigación judicial la que deberá verificar si los mensajes son genuinos, cuándo fueron enviados y qué alcance pueden tener dentro del proceso.
Uno de los intercambios está fechado el 27 de julio. En ese diálogo, Rusmeiri González expresó que evaluaba abandonar la vivienda, aunque dijo sentir temor por las consecuencias de una denuncia y por la reacción de sus familiares.
“Yo estaba pensando en irme mañana, pero no puedo ir a la casa”, escribió Rusmeiri González, según los mensajes publicados por El Tiempo. En el mismo texto, manifestó preocupación por que su bebé creciera sin su padre.
La mujer también planteó que temía ser reprendida si un tío se enteraba de la situación. En ese fragmento, no se detallan las circunstancias concretas que la llevaban a considerar esa posibilidad.
En otro apartado de la conversación, Rusmeiri aludió a la imagen que había defendido de Rojas Lárez ante otras personas y al impacto que tendría revelar sus preocupaciones.
“Me van a tratar de lo peor porque ante las personas yo decía que él era un gran hombre”, señaló. También afirmó que necesitaba contarle a alguien que se sentía “asficsiada”, tal como aparece escrito en el intercambio.