La inseguridad cotidiana en Cuba y la brecha entre el control político y la protección ciudadana
La locutora y actriz Laritza Camacho presenció el jueves, poco después de las 6:00, cómo una mujer perseguía desesperada a un hombre que le había robado sus pertenencias en el parque La Normal...
La locutora y actriz Laritza Camacho presenció el jueves, poco después de las 6:00, cómo una mujer perseguía desesperada a un hombre que le había robado sus pertenencias en el parque La Normal, en el municipio habanero del Cerro, tras casi 30 horas sin electricidad en el barrio. El episodio expuso el reclamo de residentes que cuestionan la presencia policial destinada a vigilar expresiones de disidencia mientras los robos y el consumo de cannabinoides sintéticos se extienden en espacios públicos.
La víctima corría detrás del hombre con la expectativa de recuperar sus documentos y le gritaba: “Tira el carnet, que tú debes tener hijos igual que yo”. Camacho relató la escena desde el balcón de su vivienda en una publicación difundida por CiberCuba.
Los vecinos, que habían pasado la noche sin dormir por el apagón, asociaron de inmediato el asalto con la falta de luz. “Eso es lo que dan los apagones”, comentó uno de ellos, mientras otro cuestionó que hubiera agentes destinados a vigilar carteles y cacerolazos, pero ninguno durante la madrugada para prevenir delitos.
Una estación policial a metros de un parque sin vigilanciaEl parque La Normal se encuentra a pocos metros de una estación de Policía y, entre las 18:00 y la medianoche, suelen concentrarse allí entre 12 y 20 agentes. Sin embargo, esa presencia no ha derivado en mayor protección para quienes viven en la zona.
Camacho sostuvo que los uniformados revisan documentos y pertenencias de trabajadores que regresan a sus casas, pero no intervienen frente al consumo abierto de “el químico”, como se conoce a los cannabinoides sintéticos. En el parque, afirmó, es frecuente ver a dos o tres personas bajo sus efectos.
La locutora también denunció una tubería instalada ilegalmente detrás de una parada de transporte, que pierde agua de manera constante. Frente a esa acumulación de problemas, escribió: “La Policía busca carteles en contra… ¿Acaso lo que describo no es un cartel en sí mismo que grita ABAJO con todas sus fuerzas? No siempre hay que buscar una pintada para darse cuenta”.
El corte eléctrico volvió durante las horas posteriores, según relató Camacho, quien vinculó esa situación con la salida de cubanos del país: “La corriente volvió a desaparecer. Esta vez parece dispuesta a no regresar, como todos los que deciden y pueden irse de estos lares, de estos parques, de esta ciudad, de este país”.
Los comentarios a su publicación ampliaron el alcance de la denuncia más allá del Cerro. Un residente del parque afirmó que los agentes que circulan “en manada” son jóvenes asignados a tareas de prevención durante el servicio militar, a quienes entregan uniformes policiales.
Otra usuaria describió el parque infantil La Normal como un sitio donde varias personas adictas al químico incluso pasan la noche. La denuncia apunta a que el consumo ocurre a la vista de vecinos y familias que utilizan ese espacio.
Robos en alza y denuncias desde Santa Clara y HolguínLa inseguridad también fue descrita por una residente de una zona céntrica de Santa Clara, quien aseguró que los robos aumentaron tanto en frecuencia como en violencia. “Pasamos el día alarmados y la noche en la zozobra”, expresó.
La mujer afirmó que hace tiempo no ve patrullas en las calles. Por las noches, dijo, jóvenes del servicio militar custodian únicamente las tiendas estatales, mientras el resto de la ciudad permanece en “absoluta oscuridad y abandono”.
Desde Holguín, otra usuaria denunció que el consumo de químico se volvió habitual junto a una escuela primaria. Según su testimonio, delegados y jefes de sector no intervienen, porque “al gobierno sólo le preocupa la política”.
Los registros del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana situaron la dimensión del problema en 2.833 delitos verificados durante 2025, un aumento del 115% frente al año anterior. Los robos fueron la categoría más frecuente, con 1.536 casos, y La Habana ocupó el tercer lugar entre las provincias más afectadas, con 398 hechos.
Las críticas recogidas tras el asalto en La Normal coinciden en que las fuerzas policiales priorizan el control político por encima de la prevención del delito. Esa percepción se da en un período de aumento de protestas sociales y de expansión de la represión hacia ciudadanos sin vínculos con grupos opositores.
Cubalex, una organización jurídica independiente, documentó más de 10 hechos diarios de violaciones de derechos humanos durante el primer semestre de 2026. Entre el 1 de enero y el 30 de junio registró 1,894 eventos, frente a los 1.279 contabilizados durante el segundo semestre de 2025.