La provocación de la selección de Brasil que generó un tenso cara a cara con Argentina tras la final del Sudamericano de vóley
La selección argentina de vóley cayó ante Brasil por 3-0 en la final del Campeonato Sudamericano disputada en Río de Janeiro. La Verdeamarela se impuso con parciales de 25-20, 25-23 y 25-20, se...
La selección argentina de vóley cayó ante Brasil por 3-0 en la final del Campeonato Sudamericano disputada en Río de Janeiro. La Verdeamarela se impuso con parciales de 25-20, 25-23 y 25-20, se quedó con el título continental y consiguió la clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, en una definición que tuvo un cierre cargado de tensión dentro de la cancha.
El triunfo brasileño definió al campeón sudamericano y entregó la última plaza olímpica disponible en el torneo. Argentina no pudo sostener la paridad que encontró durante algunos pasajes del encuentro y terminó sin el boleto directo, aunque todavía tendrá dos alternativas para buscar su presencia en la cita olímpica.
La situación más tensa del encuentro se produjo inmediatamente después del último punto de Brasil. Darlan, la figura brasileña, hizo un gesto de despedida delante de los jugadores argentinos, con señas realizadas con las manos hacia la delegación rival, y esa provocación generó que varios integrantes de la Albiceleste se acercaran rápidamente al lugar para reclamarle.
“Lo que pasó con Douglas Souza. Mirá, al final, cuando termina, Darlan hace un gesto de despedida, provocando a los jugadores de Argentina. Lucarelli se gira y dice: ‘¿Qué pasó? ¿Qué pasó?’”, explicaron en la transmisión a medida que crecía la tensión. El episodio se dio luego de un partido intenso desde el inicio por tratarse de un clásico sudamericano, con un campeonato y la clasificación olímpica en juego.
El armador Luciano De Cecco fue uno de los jugadores argentinos que buscó controlar la situación. El referente de la Albiceleste contuvo al brasileño Lucarelli mientras se formaba un tumulto entre voleibolistas de los dos seleccionados: algunos discutieron por el gesto de Darlan y otros intentaron evitar que el cruce se transformara en un incidente mayor.
El técnico argentino Horacio Dileo también ingresó para separar a sus dirigidos y contribuir a que el clima bajara. Finalmente, el intercambio quedó controlado y no pasó a mayores, aunque la celebración de Brasil terminó acompañada por el reclamo argentino ante una actitud que encendió el cierre del encuentro.
Antes de la discusión posterior al partido, Brasil había construido su triunfo a partir de una actuación sólida en los momentos decisivos. A Argentina le costó el primer set porque la Verdeamarela respondió a sus ataques mediante el bloqueo y el trabajo defensivo, dos aspectos que le permitieron sacar una diferencia de cinco puntos y manejar el desarrollo del parcial.
La Albiceleste contó con chances para acercarse en el marcador, pero el conjunto brasileño aprovechó sus recursos para sostener la ventaja. El saque también fue una herramienta importante para el equipo local, que cerró el primer capítulo por 25-20 y trasladó la obligación de reaccionar al seleccionado argentino.
En el segundo set, Argentina apostó por ampliar el ataque para presionar más a Brasil y encontró una mejor producción respecto del parcial inicial. El equipo dirigido por Dileo logró sacar una diferencia mayor que en el comienzo del partido, pero el rival mantuvo un mejor manejo del ritmo y consiguió resolver el tramo final.
El 25-23 dejó a Brasil a un set de la consagración y obligó a la Argentina a buscar variantes para evitar la derrota. Para el último set, Dileo recurrió a cambios con la intención de revertir la situación. La respuesta argentina funcionó durante parte del parcial, pero del otro lado apareció Darlan para terminar de sellar las expectativas de la Albiceleste y conducir al local hacia el 25-20 definitivo.
La derrota en Río de Janeiro dejó a Brasil con el título y con el pasaje directo a Los Ángeles 2028, pero no cerró las puertas olímpicas para Argentina. El seleccionado ya está clasificado a la Copa del Mundo 2027, que se realizará en Polonia del 10 al 27 de septiembre y repartirá tres plazas entre los mejores equipos que no hayan obtenido su boleto por la vía continental.
La Albiceleste también tendrá una tercera posibilidad a través del ranking mundial, que otorgará otros tres cupos. Para aspirar a esa alternativa, el equipo deberá mejorar su ubicación actual, ya que ocupa el puesto 15 del escalafón, y una campaña destacada en la Liga de Naciones será determinante para sumar puntos.