La relatora de la ONU para Birmania urge a Malasia a suspender la repatriación de rohinyás
Bangkok, 30 sep (EFE).- La relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Birmania (Myanmar), Kelley Currie, urgió al gobierno de Malasia a suspender la repatriación d...
Bangkok, 30 sep (EFE).- La relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Birmania (Myanmar), Kelley Currie, urgió al gobierno de Malasia a suspender la repatriación de birmanos, tras el operativo iniciado el martes con el envío de 1.476 personas, entre ellas menores y miembros de la etnia musulmana rohinyá, perseguida en Birmania.
"Insto urgentemente al primer ministro, Anwar Ibrahim, y a las autoridades de Malasia a suspender la devolución de refugiados rohinyás", publicó la noche del martes Currie en X.
La relatora se refirió a los riesgos tras el ataque aéreo la víspera en el estado Rakáin, oeste del país y hogar de comunidades rohinyá, que dejó al menos 50 muertos, según denunció la ONU.
Ese bombardeo se produjo al mediodía contra un mercado de la ciudad de Kyauktaw, frecuentado por las comunidades minoritarias rakáin, rohinyá, hindú y daingnet.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, cifra en al menos 50 fallecidos y 58 heridos, entre ellos mujeres y niños, en uno de los ataques más mortíferos registrados desde el golpe militar de febrero de 2021 en Birmania.
Los rebeldes del Ejército de Arakán -que también discriminan a los rohinyá- atribuyeron al Ejército el bombardeo en una región cuyo control se disputan los rebeldes y el régimen castrense.
Las declaraciones de la relatora se dan después de que Malasia comenzar la víspera la deportación de 1.476 birmanos, en un operativo por fases que busca alcanzar los 5.000 repatriados a raíz de un pacto entre Kuala Lumpur y el Gobierno militar de Birmania.
"La cuestión de los refugiados birmanos (...) ha ejercido presión sobre el país en ámbitos como seguridad, aspectos sociales y gestión", aseguró Anwar en X tras dar por completada la primera fase.
Según el Ministerio malasio de Interior, los deportados partieron desde la base naval de Lumut, en el noroeste de Malasia, en barcos de la Marina birmana, con destino no precisado.
Malasia, que no es signatario de la Convención de los Refugiados, pero que ha acogido a miles de rohinyás a raíz de la persecución militar que sufren en Birmania, ha registrado en los últimos años varias campañas de odio y desinformación contra los rohinyá en el país, a quienes se ha acusado en redes sociales de pedir la ciudadanía malasia o quitar trabajos a los locales.
Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, en febrero más de las mitad de los solicitantes de asilo en Malasia (o 126.144 de un total de 215.600 personas) pertenecían a la etnia rohinyá, minoría no reconocida por Naipyidó, que les considera inmigrantes ilegales bengalíes.
En agosto de 2017, el Ejército birmano lanzó una campaña militar contra los rohinyá en el norte de Rakáin que motivó al éxodo de más de 720.000 refugiados a la vecina Bangladés, por la que la ONU investiga a los militares por posible genocidio. EFE