Larry Ellison frena la venta de 7.500 millones de dólares en acciones de Oracle
Larry Ellison canceló un plan para vender hasta 50 millones de ...
Larry Ellison canceló un plan para vender hasta 50 millones de acciones de Oracle, una operación valorada en cerca de 7.500 millones de dólares al precio de cierre del viernes. La decisión llega en un momento de presión sobre la cotización de la compañía, que ha destinado grandes recursos a ampliar su infraestructura para inteligencia artificial.
La suspensión del plan elimina, por ahora, la posibilidad de que el principal accionista de Oracle aumente la oferta de títulos en el mercado. El anuncio también coincide con unos resultados trimestrales que superaron las previsiones de Wall Street, aunque persisten las dudas sobre el efecto del gasto en centros de datos sobre el flujo de caja.
Cómo era el plan de Oracle para vender accionesOracle informó el 12 de septiembre que Ellison había declinado del plan de negociación el 22 de junio de 2026. El mecanismo permitía la venta de hasta 50 millones de acciones y tenía fecha de vencimiento el 24 de octubre.
La empresa señaló que no se vendió ninguna acción bajo ese plan. Añadió que Ellison tampoco mantiene otros programas para desprenderse de títulos de la compañía.
Oracle no explicó los motivos de la cancelación. La decisión adquiere relevancia por la dimensión de la participación del ejecutivo: Ellison posee más del 38% de la empresa, de acuerdo con datos de LSEG. A sus 82 años, conserva el cargo de presidente ejecutivo tras haber dejado la dirección general en 2014.
La acción acumula pérdidas por el coste de la expansión en inteligencia artificialLas acciones de Oracle han caído cerca de un 23% desde el inicio de 2026 y cotizaban más de un 18% por debajo del cierre del 18 de junio, la última sesión previa a la adopción del plan de venta de Ellison.
El mercado ha reaccionado con cautela ante el aumento de las inversiones de la empresa en capacidad informática. Oracle busca atender la demanda de grandes clientes de inteligencia artificial, entre ellos OpenAI, con una red de centros de datos que requiere desembolsos elevados y, en parte, financiación mediante deuda.
La cotización tuvo un repunte el 11 de septiembre, después de que la compañía publicara cifras trimestrales por encima de las previsiones. Más tarde perdió impulso, ya que varios analistas advirtieron que la recuperación del flujo de caja libre todavía puede tardar.
Además, Oracle prevé que los costos de reestructuración aumenten unos 700 millones de dólares, dentro de un programa que contempla recortes de empleo. Ese gasto se suma a las necesidades de capital asociadas a la construcción y equipamiento de nuevos complejos tecnológicos.
La infraestructura en la nube creció 121% durante el trimestreEl negocio de infraestructura en la nube se ha convertido en el principal indicador de la transformación de Oracle. Durante el primer trimestre fiscal, los ingresos de esa unidad ascendieron a 7.400 millones de dólares, un incremento interanual del 121%.
La cifra superó los 7.190 millones de dólares que esperaban los analistas consultados por Bloomberg. Las ventas totales de la compañía alcanzaron 19.300 millones de dólares, con un alza del 30%, mientras que el beneficio ajustado fue de 1,92 dólares por acción, frente a los 1,75 dólares previstos por el consenso.
Oracle añadió 850 megavatios de capacidad de centros de datos durante el período. Esa expansión refleja el peso que han adquirido los servicios de procesamiento para modelos de inteligencia artificial dentro de la estrategia de la empresa, históricamente asociada al software de bases de datos.
Antes de presentar los resultados, Oracle completó un programa de venta periódica de acciones por 20.000 millones de dólares a precios de mercado. La operación había generado inquietud entre los inversores por el posible efecto de dilución y por el momento elegido para reforzar la financiación.
La compañía amplía su oferta híbrida para empresas reguladasEn paralelo, Oracle presentó Base Database Cloud@Customer, una plataforma que permite ejecutar Oracle AI Database en las instalaciones del cliente bajo un modelo operativo de nube.
La propuesta está orientada a organizaciones que necesitan mantener los datos en sus propios centros por exigencias regulatorias, criterios de soberanía digital o necesidades de baja latencia. Entre los sectores potenciales figuran las finanzas, la salud, la manufactura y las entidades públicas.
Con esa oferta, Oracle busca extender su infraestructura distribuida a cargas de trabajo de tamaño medio que requieren control local de los datos, automatización y un esquema de pago por consumo.