Luis Horna realza a sus dirigidos en Copa Davis: “Esta va a ser la mejor generación del tenis peruano de la historia”
Luis Horna afirmó que la actual generación del tenis peruano puede convertirse en la mejor de la historia, en la...
Luis Horna afirmó que la actual generación del tenis peruano puede convertirse en la mejor de la historia, en la previa de la serie de Copa Davis que el equipo nacional disputará como local ante Paraguay. El capitán destacó el presente de Ignacio Buse, Gonzalo Bueno y Juan Pablo Varillas, quienes se ubican entre los 200 mejores jugadores del ranking mundial.
Perú buscará una victoria que le permita continuar su recorrido en el torneo por equipos, aunque Horna anticipó una eliminatoria exigente. El extenista, campeón de Roland Garros en dobles y ex número 33 del mundo en singles, puso el foco en la capacidad del plantel para manejar los momentos decisivos.
“La expectativa siempre es alta. Nos ha tocado enfrentar diferentes equipos a lo largo de este periodo y siempre hemos ido con el mismo objetivo, que es tratar de sacar una serie victoriosa”, expresó durante la última conferencia de prensa, en la que se presentó al quinteto peruano.
El capitán remarcó que el resultado dependerá de la respuesta de ambos equipos ante la presión. “Como lo digo siempre, al final, el que maneje mejor la presión los dos días y pueda sacar tres puntos adelante se va a quedar con la serie. Pero va a ser una serie bastante complicada, que sabemos que la tenemos que enfrentar con mucha responsabilidad y sacrificio”, sostuvo.
La mejor generación del tenis peruanoHorna respaldó su confianza en el crecimiento de los tenistas que integran el equipo y en la coincidencia de tres representantes nacionales dentro de una zona relevante del escalafón internacional. Varillas, Bueno y Buse están en el Top 200, un registro que no se producía en Perú desde hace más de tres décadas.
“Esta va a ser la mejor generación del tenis peruano de la historia, sin lugar a duda. Tengo esa confianza y lo digo con total convencimiento”, afirmó el conductor del conjunto nacional.
Su valoración plantea una comparación con la camada que lideró Jaime Yzaga, quien llegó a ser uno de los principales referentes peruanos en el circuito. Para Horna, el actual grupo tiene las condiciones para superar ese antecedente si mantiene su progreso individual y consigue resultados en las series de Copa Davis.
El último registro de tres peruanos en una posición similar del ranking mundial se produjo el 8 de agosto de 1994. En esa clasificación, Yzaga se ubicaba en el puesto 24, Jaime Noriega aparecía en el lugar 162 y Alejo Aramburú ocupaba la casilla 190.
Respeto por ParaguayEl optimismo de Horna sobre el presente de sus dirigidos no reduce la cautela frente al rival. El capitán destacó el conocimiento mutuo entre ambos equipos y advirtió que Paraguay cuenta con jugadores capaces de complicar una eliminatoria que se resolverá al mejor de cinco partidos.
“Quiero mencionar el enorme respeto que tenemos por el equipo paraguayo. Sabemos de lo que son capaces; nos conocemos hace muchísimos años, tanto nosotros como ellos, como ellos a nosotros”, indicó.
El referente peruano espera una serie con partidos cerrados y con alta carga emocional. “Estoy seguro de que va a ser un fin de semana duro, de muchísima emoción, de mucho tenis, de muchos momentos importantes”, completó.
La principal amenaza paraguaya será Daniel Vallejo, quien consolidó su crecimiento durante la temporada y está entre los 60 mejores del mundo en singles. Su presencia ofrece a Paraguay un jugador con recursos para competir en los partidos individuales, que tendrán un peso central en la definición.
Vallejo también aparece en el ranking de dobles, donde figura en el puesto 499. Esa ubicación lo convierte en una alternativa para el punto por parejas y amplía las posibilidades de Paraguay al momento de conformar su alineación.
Perú necesitará tres triunfos para imponerse en la serie. Horna confía en el potencial de Buse, Bueno y Varillas, pero considera que el equipo deberá responder con responsabilidad y sacrificio para confirmar en la cancha el valor de una generación que proyecta como la más destacada del tenis nacional.