Marcela Kloosterboer contó la verdad detrás de sus canciones en Chiquititas: “Me mandaron a mi casa”
Durante su paso por el ciclo Tapados de laburo, Marcela ...
Durante su paso por el ciclo Tapados de laburo, Marcela Kloosterboer recordó sus primeros pasos en la televisión y confesó que, lejos de lo que muchos fanáticos creyeron durante años, no puso su voz en las icónicas canciones de Chiquititas en 1999. La revelación se dio en una charla distendida en el canal de streaming Olga, donde compartió anécdotas junto a Camila Fortunato y Nacho Elizalde.
La revelación se dio cuando la integrante del ciclo sorprendió a Kloosterboer al contarle que su personaje fue la imagen de su torta de cumpleaños a los cinco años. La actriz, que interpretó a Candela Mazza, relató cómo vivió la experiencia de ser parte de uno de los fenómenos televisivos más recordados de la televisión argentina, pero también desmitificó un aspecto central de su paso por la tira juvenil.
La sorpresa llegó cuando Kloosterboer reveló que, si bien su personaje tenía canciones propias en la serie, su voz no era la que se escuchaba en las grabaciones de estudio. “En su momento me dijeron que era Twiggy”, explicó sobre la cantante que ganó popularidad a principios de los años 90 con canciones como “Necesito un amigo” y “Bajo la luz de la luna”.
Marcela contó que intentó grabar en el estudio, pero que finalmente la producción le pidió que no continuara: “Un día fui a un estudio a cantar y después de ahí salí y me dijeron: ‘Andá, andá para tu casa’. Y claro, después dije: ‘Ah, no, no canto’”. Ante la reacción incrédula de Fortunato, Kloosterboer remató: “No, no era yo”.
La actriz recordó con humor el impacto que tuvo enterarse de que su voz no quedaría registrada en las grabaciones de la tira creada por Cris Morena: “Lo intenté, pero no me dio. Me lo dijo Cris”. La sinceridad de su relato permitió visibilizar el funcionamiento real de la industria televisiva infantil de esa época, donde la imagen y la interpretación escénica muchas veces no coincidían con la voz que se escuchaba en los discos.
La confesión derribó una creencia muy extendida entre los fans, que durante años asociaron su imagen y actuación a la voz de los clásicos musicales de la tira.
La dinámica de las grabaciones en Chiquititas distaba mucho de la interpretación en vivo que los televidentes suponían. Las canciones más recordadas de cada temporada eran grabadas mayormente por un coro profesional de estudio, encargado de lograr la calidad y uniformidad exigida por la producción discográfica.
En algunos casos, protagonistas como Romina Yan o Agustina Cherri sí grababan sus voces individualmente, que luego se mezclaban con los coros principales para mantener el tono característico de cada personaje. Sin embargo, los actores más jóvenes rara vez participaban en las grabaciones originales y se limitaban a hacer playback durante las filmaciones de los videoclips y en las temporadas teatrales.
Durante la charla, Camila Fortunato rememoró la importancia de la canción “Candela”, compuesta especialmente para el personaje de Kloosterboer. “Me la cantaban a mí”, recordó la actriz, divertida, aunque aclaró que nunca fue ella quien la interpretó en el disco oficial de la tira.
Otra de las canciones que marcaron esa temporada fue “Pajarito”, que interpretaba Marcela junto al actor Mariano Bertolini, precisamente el tema donde fue reemplazada en la grabación por una cantante profesional. En misma nota con Olga, Marcela relató cómo era la rutina diaria de aquella época entre ensayos, grabaciones y presentaciones teatrales cuando recién tenía 16 años.
En ese contexto, muchos niños del elenco, especialmente los más pequeños, no tenían formación vocal profesional y su participación en los temas musicales se restringía a la sincronización de labios en cámara.