Más de 240 milímetros de diferencia entre comunidades: lo que reveló el monitoreo climático de septiembre en El Salvador
La comunidad de El Porfiado, en La Paz Centro, registró 339.7 milímetros de precipitación durante septiembre de 2026, el valor más alto entre las 13 estaciones comunitarias de la Red de Observa...
La comunidad de El Porfiado, en La Paz Centro, registró 339.7 milímetros de precipitación durante septiembre de 2026, el valor más alto entre las 13 estaciones comunitarias de la Red de Observadores Ambientales (ROA).
En contraste, El Tular, en Usulután Oeste, acumuló 97.5 milímetros, la cifra más baja del monitoreo realizado en territorios del Estero de Jaltepeque y la Bahía de Jiquilisco.
El boletín mensual de la Red de Observadores Ambientales indicó que las estaciones registraron un promedio de 233.02 milímetros durante septiembre. Los datos reflejan una distribución desigual de las lluvias, con diferencias de más de 240 milímetros entre las comunidades con mayor y menor acumulado.
La ROA señaló que los resultados son consistentes con la Perspectiva Nacional del Clima del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), que proyectaba precipitaciones por debajo de los niveles habituales en buena parte de El Salvador, con acumulados mensuales de entre 200 y 300 milímetros.
El reporte fue divulgado en el marco del convenio Manos que Alimentan El Salvador, que acompaña el trabajo de observación comunitaria y busca aportar información para las decisiones productivas y la gestión del agua en comunidades costeras.
Ánimas Arriba y La Calzada también superaron los 280 milímetrosAdemás del registro de El Porfiado, la estación de Ánimas Arriba, en La Paz Este, reportó 306.2 milímetros de lluvia. La Calzada, en La Paz Centro, acumuló 284.1 milímetros, mientras que Las Hojas, en La Paz Oeste, llegó a 275.9 milímetros.
El Aguaje, otra comunidad de La Paz Centro, contabilizó 275.6 milímetros. La diferencia entre esos puntos y las estaciones con niveles menores muestra la variabilidad territorial que identificó la red durante septiembre.
Los Nilos 2, en La Paz Este, registró 213,6 milímetros; El Chingo, en La Paz Centro, 218.5 milímetros; y Hacienda Vieja, en La Paz Este, 232.5 milímetros. En San Vicente Sur, El Playón acumuló 232.9 milímetros y La Pita, 192.5 milímetros.
Tasajera, en La Paz Centro, registró 199.1 milímetros, mientras que Hoja de Sal, en el mismo distrito, alcanzó 157.1 milímetros. Estos datos se ubicaron por debajo del promedio general de las estaciones monitoreadas.
La ROA advirtió que las zonas de Usulután presentaron las condiciones más secas del monitoreo. El Tular quedó por debajo de los 100 milímetros, una cifra que contrasta con los acumulados de La Paz Centro y La Paz Este.
La falta de humedad dificultó la siembra de postreraEl boletín indicó que el déficit de lluvias acumulado durante los últimos meses mantuvo baja la humedad en los suelos durante septiembre. Esa condición afectó la siembra de postrera y, en algunas zonas, impidió que los productores iniciaran o sostuvieran sus cultivos.
La situación también tuvo efectos sobre la agricultura de subsistencia. La menor disponibilidad de agua obligó a ampliar el uso de riego en determinados períodos, aunque el incremento en los precios del combustible elevó el costo de esa alternativa para las familias productoras.
En el sector ganadero, el informe reportó una reducción de los pastos y de la disponibilidad de agua para los animales. Como consecuencia, los productores enfrentaron una menor producción de leche y una mayor necesidad de comprar alimento para el ganado.
El documento señaló que la escasez de pastos y agua elevó los costos de producción ganadera, debido a la adquisición de concentrados y otros insumos para mantener la alimentación de los animales.
El calentamiento del mar obligó a ampliar las faenas de pescaLa pesca artesanal también sufrió las consecuencias de las condiciones climáticas, según el reporte. Las altas temperaturas del mar empujan a los peces hacia áreas más profundas y frías, lo que obliga a los pescadores a recorrer mayores distancias.
Esa situación prolonga los tiempos de captura y aumenta el consumo de combustible, con impacto directo en los costos de las faenas. El boletín indicó que la menor cercanía de las especies marinas dificulta el trabajo de las comunidades que dependen de la pesca artesanal en el Estero de Jaltepeque y la Bahía de Jiquilisco.
La información reunida por la ROA procede de un sistema de monitoreo comunitario que permite registrar las precipitaciones en distintos puntos del territorio. Según el convenio Manos que Alimentan El Salvador, los datos contribuyen a la planificación de los ciclos productivos, la evaluación de la disponibilidad de agua y la adopción de medidas ante la variabilidad del clima.