Mora récord en los hogares: cuáles son los bancos públicos y las provincias que ofrecen planes de desendeudamiento
Durante los primeros meses de 2026, el crecimiento de la ...
Durante los primeros meses de 2026, el crecimiento de la mora bancaria en créditos al consumo y tarjetas motivó que varias provincias y bancos públicos pusieran en marcha programas para asistir a las familias más golpeadas por el endeudamiento. Estas políticas procuran facilitar la regularización de compromisos a través de refinanciaciones con tasas subsidiadas, plazos más amplios y diferentes esquemas de consolidación de deudas.
La última jurisdicción en implementar una medida de este tipo fue la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). En junio, la Legislatura porteña sancionó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa para refinanciar deudas bancarias en mora relacionadas con préstamos personales y tarjetas de crédito.
Los préstamos que se otorgan mediante este plan solo pueden destinarse a cancelar compromisos con el Banco Ciudad o con cualquier “entidad bancaria regulada por el BCRA”. Quedan excluidas las deudas con billeteras virtuales o entidades fuera del control bancario, una limitación relevante ante el aumento de la morosidad en ese segmento.
Las líneas de refinanciación establecen una tasa nominal anual fija máxima del 35% y un plazo de devolución de al menos 24 cuotas mensuales. Estos son los requisitos mínimos, por lo que cada entidad financiera puede ofrecer condiciones más ventajosas.
Una vez que la ley entre en vigencia, habrá un período de 60 días para solicitar estos créditos. Para acceder, se deberán cumplir simultáneamente los siguientes cinco requisitos:
Registrar deudas originadas en tarjetas de crédito y/o préstamos personales otorgados exclusivamente por entidades financieras. Estar calificado en la Central de Deudores del Banco Central en Situación 2 (deudas con atraso entre 60 y 90 días) o en Situación 3 (deudas con atraso entre 90 y 180 días) al 1° de junio de 2026. Contar con ingresos mensuales del grupo familiar inferiores a diez (10) salarios mínimos, hoy equivalentes a 3.678.000 pesos.Demostrar que las cuotas impagas representan más del 30% del ingreso mensual del hogar. Tener domicilio real en CABA con una residencia mínima de dos años.En la provincia de Buenos Aires, el Banco Provincia lanzó “Ponete al día”, un programa de refinanciación destinado a personas con deudas en mora hasta el 31 de mayo. La iniciativa busca brindar un alivio financiero y facilitar la regularización de compromisos a través de una reducción de tasas, extensión de plazos y condiciones más flexibles.
El esquema incorpora una disminución en los intereses y la opción de extender los plazos de pago hasta 72 meses. Las alternativas se ajustan según el perfil y la situación crediticia de cada usuario.
“Ponete al día” establece dos categorías de mora: temprana y avanzada. En el caso de mora temprana, que abarca atrasos de hasta 90 días, quienes perciban haberes, jubilaciones o pensiones en el Banco Provincia pueden acceder a una tasa anual del 50 por ciento. Para quienes perciben ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos ($1.470.000), la tasa baja al 39% anual. En este grupo, la cuota mensual estimada por cada $1.000.000 de deuda, a 72 meses, es de 36.110 pesos.
En situación de mora avanzada, es decir, con atrasos superiores a los 90 días, se ofrece una tasa especial del 31% anual para personas consideradas sobreendeudadas, es decir, aquellas cuya carga financiera supera el 50% de sus ingresos bajo una tasa convencional. Para este segmento, la cuota mensual por cada $1.000.000 de deuda, también a 72 meses, se ubica en 30.732 pesos.
A su vez, se contempla una tasa diferenciada del 32,5% anual para trabajadores del sector público que perciben sueldos o beneficios previsionales en el banco y presentan mora avanzada.
Hacia fines de abril, Santa Fe puso en marcha el Plan de Protección de los Ingresos, destinado a empleados públicos y privados, autónomos y jubilados que enfrentan descuentos en sus haberes por créditos impagos.
“En la provincia, el 33% de los empleados estatales registra descuentos por créditos en sus recibos de haberes; de ese total, unos 12.000 superan el umbral del 25% de afectación salarial. A ellos se suman 7.000 jubilados y cerca de 60.000 trabajadores privados y autónomos en situación similar”, indicaron desde el gobierno de Maximiliano Pullaro.
Por su parte, Corrientes activó el programa “Corrientes Sostiene”, una política pública que destina más de $130.000 millones a familias endeudadas con tarjetas. El mecanismo permite refinanciar estas deudas en 6 o 12 cuotas fijas, con una reducción de 29 puntos porcentuales respecto a las condiciones habituales. El universo de beneficiarios se estima en aproximadamente 89.000 personas.
En Misiones, la gestión de Hugo Passalaqua amplió un acuerdo con el Banco Macro para ofrecer condiciones especiales de refinanciación en tarjetas y préstamos. Las tasas se encuentran bonificadas y el beneficio está pensado para empleados públicos, municipales, jubilados y pensionados en situación de mora.
En Córdoba, el Banco de Córdoba (Bancor) presentó una propuesta que permite a sus clientes, tanto del sector público como privado que cobren sus salarios en la entidad, unificar todas sus deudas en un solo pago mensual. El programa prevé tasas anuales entre el 45% y el 70%, según el plazo seleccionado, que puede llegar hasta 60 meses.
A nivel nacional, el Banco Nación sumó a fines de junio una nueva opción para refinanciar deudas de consumo en mora. Esta herramienta está disponible para empleados, jubilados y microempresas.
Bajo el “Programa de Regularización de Clientes en Situación de Morosidad”, la propuesta amplía las alternativas para ordenar compromisos vencidos, facilita la recuperación de la capacidad de pago y busca sostener el cumplimiento de obligaciones a largo plazo.
La nueva línea permite refinanciar deudas en pesos o en UVA (actualizadas por CER) y está orientada a dos grupos principales:
Personas en actividad laboral, jubilados o pensionados que cobren haberes a través del Banco Nación.Autónomos, monotributistas y quienes no perciban ingresos en la entidad.También pueden incluirse deudores monoproducto bajo las normativas para Microempresas/Emprendedores, cuando correspondan a cartera de consumo.
Entre las condiciones principales, la línea ofrece un plazo de hasta 120 meses y amortización mensual mediante sistema francés.
La tasa de interés varía según el perfil del cliente: quienes reciban haberes por el Banco Nación accederán a una tasa nominal anual fija del 12%, mientras que para el resto la tasa será del 14%. “Para mantener la tasa preferencial, el interesado deberá conservar el cobro de sus haberes en la entidad durante toda la vigencia del préstamo”, aclaró la comunicación oficial.
Además, quienes ya cobran en la entidad pueden optar por un tope de cuota vinculado al Coeficiente de Variación Salarial (CVS), mediante la contratación de una prima. Así, si la cuota en UVA supera la evolución del CVS, se aplicará el tope correspondiente a ese índice.
Esta propuesta se suma a las alternativas de unificación de deudas lanzadas en mayo para personas humanas con cuotas vencidas e impagas en el BNA. Las opciones presentadas previamente para regularizar compromisos son:
Consolidación de deudas: dirigida a quienes cobran ingresos en el Banco Nación, permite unificar deudas en la entidad y en otras instituciones, facilitando la administración y el pago. Ofrece tasa fija, plazo máximo de 72 meses, una TNA del 65% y montos de hasta $100 millones.Refinanciación de saldos de tarjeta de crédito: disponible para usuarios con hasta 90 días de atraso en tarjetas emitidas por el banco, permite reprogramar deudas de hasta $10 millones, a un plazo máximo de 60 meses y con una TNA del 35%. La modalidad permite continuar usando la tarjeta, comenzar el pago en cuotas desde el siguiente resumen y ajustes temporales en los límites. Para atrasos superiores a 90 días, el banco habilita financiamiento en plazos de hasta 96 meses, sujeto a evaluación y condiciones establecidas.Evaluación personalizada: cada solicitud es analizada de manera individual por equipos especializados, considerando el perfil del solicitante, su situación financiera y las características de las deudas a reestructurar. Este enfoque permite ofrecer alternativas adaptadas a cada caso y promueve una gestión responsable de los compromisos financieros.