Mujer relató el drama que vivió tras ser secuestrada por su pareja en el sur de Bogotá: “Me puso un taladro en la cabeza”
La investigación por el secuestro de una mujer en Kennedy, sur de Bogotá, derivó en la captura de un hombre y en una medida de reclusión preventiva, tras una denuncia que expuso presuntas agres...
La investigación por el secuestro de una mujer en Kennedy, sur de Bogotá, derivó en la captura de un hombre y en una medida de reclusión preventiva, tras una denuncia que expuso presuntas agresiones físicas, psicológicas y sexuales. La historia de la sobreviviente fue reconstruida en el podcast Más Allá del Silencio.
La mujer, identificada con el nombre de Lizeth, llegó a un hospital de Bogotá el 6 de septiembre de 2026 y afirmó que había estado privada de la libertad en una vivienda. A partir de ese reporte, la Sijín y la Fiscalía iniciaron las diligencias que llevaron a identificar y detener al señalado.
El hombre capturado es Jaime Daniel Castellanos Valbuena, al que las autoridades le atribuyeron secuestro simple, tortura, lesiones personales agravadas y delitos sexuales agravados. Durante las audiencias, no aceptó los cargos y un juez dispuso que permaneciera recluido mientras avanza el proceso.
La denuncia activó una investigación de la Sijín y la FiscalíaEl caso se amplió después de que Lizeth relatara que permaneció nueve días contra su voluntad en un inmueble de la localidad de Kennedy. La denuncia presentada tras su llegada al centro médico puso en marcha la investigación judicial.
La Fiscalía indicó que los investigadores hallaron elementos que serán incorporados como material probatorio. También señaló que el procesado solía permanecer en la vivienda donde, según la denuncia, ocurrieron los hechos.
Castellanos Valbuena fue detenido el 17 de septiembre. La decisión judicial posterior mantuvo abierta la investigación, que deberá establecer las responsabilidades penales por los delitos imputados.
La información judicial convive con el testimonio de la mujer, que decidió contar ante las cámaras lo que asegura que sufrió durante el tiempo en que estuvo aislada. Su relato describe una secuencia de violencia que, según dijo, afectó tanto su integridad física como su estado emocional.
Lizeth relató amenazas y agresiones durante el encierro“Me puso un taladro en la cabeza, en la frente”, relató Lizeth en el podcast. La mujer afirmó que el hombre decía que quería abrirle un hueco en la cabeza.
La sobreviviente sostuvo que el aparato llegó a arrancarle un mechón de cabello cuando estaba encendido. “Eso me dolió mucho”, dijo Lizeth, quien añadió que el señalado se reía mientras la agredía.
En otro momento de su declaración, describió golpes con distintos objetos, cachetadas y ataques en el estómago, los brazos y la cara. También afirmó que le arrojaron gas pimienta y que sufrió quemaduras con una pipa.
“Me obligó a tener relaciones con él”, aseguró la mujer durante su testimonio. Esa acusación forma parte de los hechos por los cuales la Fiscalía imputó delitos sexuales agravados al detenido.
Lizeth también aseguró que recibió amenazas sobre su vida y la posibilidad de no volver a ver a su familia. Según expresó ante el programa, el presunto agresor le hablaba de introducirla en un balde con ácido y de descuartizarla.
La mujer resumió el efecto de esas agresiones con otra frase: “Cada vez que me lastimaba se reía”. Su declaración no reemplaza el proceso judicial, pero incorpora la voz de quien denunció los hechos que ahora son materia de investigación.
La decisión de imponer una medida de reclusión preventiva no anticipa una condena, pero permite que la Fiscalía continúe con la recolección de pruebas y la reconstrucción de los hechos denunciados. En esa etapa serán determinantes los elementos hallados por los investigadores, los informes médicos, los testimonios y los demás materiales que se incorporen al expediente.
El caso también expone las consecuencias que pueden dejar las agresiones físicas, sexuales y psicológicas en las sobrevivientes de violencia. El avance judicial deberá establecer las responsabilidades penales del detenido, mientras Lizeth busca que su relato contribuya a evitar que otras mujeres atraviesen situaciones similares y a que las denuncias reciban una respuesta institucional oportuna.