Oportunidad de oro para Colombia y Fedegán: Estados Unidos abre la puerta a 300.000 toneladas de carne ante escasez de ganado
La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) confirmó que el Gobierno de los Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, autorizó la importación de 300.000 toneladas adiciona...
La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) confirmó que el Gobierno de los Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, autorizó la importación de 300.000 toneladas adicionales de carne bovina durante los próximos 90 días.
El gremio pecuario colombiano solicitó al Gobierno nacional, de Abelardo de la Espriella, agilizar los trámites de admisibilidad sanitaria para aprovechar este cupo en el mercado norteamericano.
El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, explicó que la medida adoptada por la administración estadounidense responde a una contracción en su inventario ganadero.
De acuerdo con datos del gremio, el hato bovino —conjunto de vacas, toros y terneros que se crían en una finca o explotación ganadera— en Estados Unidos registra 86,2 millones de cabezas, la cifra más baja reportada en los últimos 75 años.
Esta menor oferta de reses en el país norteamericano provocó un incremento sostenido en los precios de la carne y en productos de alto consumo popular como la hamburguesa.
Colombia busca aprovechar la escasez de carne en Estados UnidosAnte este escenario, el Poder Ejecutivo estadounidense optó por abrir la compra de carne a proveedores internacionales para equilibrar la oferta interna de alimentos.
El dirigente gremial señaló que esta coyuntura coincide con las conversaciones bilaterales que adelanta el Gobierno colombiano con las autoridades de Washington para definir un Acuerdo de Comercio Recíproco, espacio donde la ganadería nacional ha solicitado el ingreso del producto colombiano.
En el comunicado de la organización se detalla: “La admisibilidad sanitaria que daría acceso al mercado estadounidense no puede seguirse postergando entre trámites y estudios mientras otros países ocupan el cupo adicional que se abre con la autorización del presidente Donald Trump, de importar 300.000 toneladas de carne de res en los próximos 90 días”.
“Colombia ha avanzado en la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, y nunca las circunstancias habían coincidido de manera tan favorable”, se añade en el escrito.
Además, Lafaurie realizó un llamado directo a las entidades gubernamentales como el Ministerio de Agricultura, la Cancillería, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Invima para consolidar un equipo de trabajo técnico que resuelva las exigencias de sanidad requeridas por los inspectores estadounidenses.
El vocero gremial aseguró que Colombia podría aprovechar la escasez de ganado y carne en Estados Unidos, al destacar la calidad y sostenibilidad de su producción: “Colombia tiene toda la capacidad para suministrarles esta proteína”.
Fedegán propone regionalizar la certificación sanitariaTambién cuestionó los obstáculos sanitarios para las exportaciones y planteó que podrían existir intereses ajenos a los comerciales, “salvo que reconozcan intereses políticos o preferencias ajenas a los negocios”.
Según las proyecciones publicadas por Fedegán, el ingreso al mercado de los Estados Unidos representaría oportunidades comerciales superiores a los USD 840,6 millones. Colombia cuenta actualmente con un hato cercano a los 30 millones de bovinos, de los cuales una porción significativa corresponde a razas criadas mediante pastoreo directo.
Fedegán detalló que la industria alimentaria norteamericana requiere carne magra de bovino para combinarla con los cortes grasos locales, con el objetivo de abastecer la producción de carne molida destinada al mercado de comidas rápidas.
Asimismo, Lafaurie argumentó que el beneficio de estas ventas al exterior no se limitaría a las grandes empresas exportadoras, sino que generaría un impacto económico directo sobre los pequeños y medianos criadores del trópico bajo y la región Caribe colombiana.
Sobre los beneficios de esta apertura en las zonas rurales del país, el dirigente gremial agregó: “Medir ese impacto económico equivaldría a ver cómo pequeños productores, que hoy producen terneros de poco peso, podrían procurar animales de mayor gramaje en menos tiempo, y esto sería un mejor negocio”.
Por último, el gremio sugirió presentar la propuesta formal de admisibilidad bajo un esquema regionalizado en la mesa de negociación técnica con el gobierno en Washington, con el fin de avanzar en la certificación de las zonas del país libres de enfermedades animales.