OPS llama a hondureños a reforzar prevención en hogares ante dengue y riesgo de sarampión
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó a la población hondureña a asumir un papel activo en la prevención del dengue y el sarampión. El llamado llega cuando Honduras acumula má...
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó a la población hondureña a asumir un papel activo en la prevención del dengue y el sarampión. El llamado llega cuando Honduras acumula más de 8,000 casos de dengue y cuatro fallecimientos en 2026, cifras que mantienen la atención de las autoridades sanitarias y organismos internacionales sobre la necesidad de fortalecer las acciones preventivas.
Emilia Solís, representante de la OPS, destacó que el país avanzó en la capacitación del personal de salud para identificar y atender oportunamente a pacientes con dengue.
Sin embargo, señaló que la capacidad de respuesta institucional debe estar acompañada por acciones concretas de la ciudadanía, en especial en los hogares y comunidades donde pueden generarse las condiciones para la reproducción del mosquito transmisor.
Uno de los principales llamados de la OPS apunta a la eliminación de criaderos de zancudos. Solís explicó que la participación comunitaria resulta determinante para reducir la presencia del mosquito que transmite el dengue y pidió a las familias revisar de manera constante sus viviendas y alrededores.
Los recipientes que almacenan agua o acumulan líquido pueden convertirse en espacios adecuados para la reproducción del mosquito. Por esa razón, la eliminación de esos posibles criaderos debe formar parte de las tareas habituales de prevención.
Prevención en los hogares“La comunidad tiene que responder ante los criaderos de zancudo”, enfatizó Solís al referirse a la responsabilidad de la población en la prevención de la enfermedad. La recomendación incluye revisar patios, recipientes y depósitos después de las lluvias, además de cualquier objeto que pueda acumular agua.
La representante de la OPS insistió en que no basta con las labores de las instituciones de salud: el control del dengue requiere una participación conjunta entre autoridades, comunidades y familias.
Honduras registra más de 8.000 casos de dengue y cuatro fallecimientos en 2026. La enfermedad puede presentar desde cuadros leves hasta complicaciones que requieren atención médica, y la eliminación de los lugares donde se reproduce el mosquito es una de las principales herramientas para reducir su propagación.
Por ello, las autoridades sanitarias y organismos internacionales insisten en que las medidas preventivas no deben limitarse a las campañas institucionales, sino convertirse en prácticas permanentes dentro de las comunidades.
Además de la situación del dengue, la OPS señaló la importancia de mantener los esquemas de vacunación completos para evitar la propagación del sarampión. Solís pidió a los padres de familia y a la población en general verificar que las vacunas correspondientes estén al día y acudir a los establecimientos de salud cuando sea necesario completar alguna dosis.
La representante de la OPS remarcó que la prevención es una responsabilidad compartida y que la vacunación es una de las herramientas fundamentales para proteger tanto a las personas como a las comunidades.
Honduras también trabaja en la preparación de su personal sanitario para responder ante posibles casos de dengue. Solís destacó los procesos de capacitación dirigidos a los trabajadores de la salud con el objetivo de mejorar la identificación y atención oportuna de pacientes.
Vacunación contra el sarampiónEsa preparación resulta especialmente importante durante los períodos en que aumenta la circulación del virus, dado que es necesario detectar rápidamente los casos que puedan evolucionar hacia cuadros de mayor gravedad. La OPS considera, sin embargo, que la respuesta institucional debe complementarse con la participación ciudadana para reducir las condiciones que favorecen la transmisión.
Entre las principales recomendaciones figura evitar que el agua permanezca acumulada en recipientes dentro o alrededor de las viviendas, eliminar objetos que puedan convertirse en criaderos, mantener bajo vigilancia los depósitos de agua y realizar revisiones periódicas en patios y espacios donde pueda acumularse líquido.
En el caso del sarampión, la recomendación central es verificar el estado de los esquemas de vacunación y acudir a los centros de salud para recibir las dosis que correspondan. La OPS sostiene que estas acciones tienen un impacto importante cuando son adoptadas de manera constante por las comunidades.