Promotor de conciertos muere tras ataque de sicarios en SMP: cámaras registraron la ruta de escape
Un nuevo hecho de sangre volvió a sacudir ...
Un nuevo hecho de sangre volvió a sacudir San Martín de Porres. Un promotor de eventos musicales fue atacado a balazos por presuntos sicarios cuando conversaba con familiares y amigos a pocos metros de su vivienda, en plena vía pública y frente a una licorería de la cuadra 13 de la avenida Perú. La víctima fue identificada por la Policía como Jan Carlo Orlandini Cahuas, quien recibió varios impactos de bala y, pese a ser trasladado de emergencia a una clínica cercana, terminó falleciendo horas después debido a la gravedad de sus heridas.
El ataque ocurrió la noche del jueves, alrededor de las 9 p. m., en una zona urbana que vecinos describen como altamente expuesta a la violencia y a los robos. De acuerdo con la información reunida por los primeros investigadores, dos sujetos llegaron a bordo de una motocicleta lineal, uno de ellos descendió con un revólver y abrió fuego contra el organizador de espectáculos. Las cámaras de seguridad instaladas en el sector habrían registrado la ruta de escape de los atacantes, material que ya viene siendo analizado por los agentes de la Policía Nacional del Perú.
El ataque frente a una licorería en la avenida PerúSegún los relatos recogidos en la zona, Orlandini Cahuas se encontraba compartiendo con sus familiares y conocidos en las inmediaciones del jirón Riobamba y el pasaje El Carmen, cuando fue sorprendido por los agresores. El escenario del crimen fue un punto conocido por los vecinos, quienes aseguraron que no se trata de un lugar ajeno a los hechos delictivos. Allí, cerca de su casa y en medio de la rutina nocturna del barrio, el hombre fue interceptado sin oportunidad de reaccionar.
Los testimonios coinciden en que los atacantes actuaron con rapidez. La motocicleta se detuvo por unos segundos, el ocupante que iba en la parte posterior descendió y, sin mediar palabra, disparó directamente contra la víctima. Algunas versiones señalan que se efectuaron dos disparos, mientras que otras informaciones recogidas en las primeras horas posteriores al ataque hablan de hasta seis detonaciones. Lo cierto es que los proyectiles impactaron a Jan Carlo Orlandini Cahuas de manera crítica y lo dejaron tendido en la vereda.
Los familiares y allegados intentaron auxiliarlo de inmediato. Entre gritos y desesperación, lo trasladaron a una clínica cercana en un intento por salvarle la vida. Sin embargo, la atención médica no fue suficiente para revertir la gravedad de las lesiones. Fuentes policiales y periodísticas coincidieron en que el hombre falleció pocas horas después del atentado. La escena fue acordonada mientras los peritos recogían cartuchos de bala y otras evidencias clave para reconstruir el crimen.
Depincri investiga si el crimen estuvo ligado a extorsiónLa investigación fue asumida por el Departamento de Investigación Criminal de San Martín de Porres (Depincri), unidad que ya trabaja sobre varias líneas para determinar el móvil del asesinato. Entre las hipótesis que manejan los agentes figura la posibilidad de que el ataque esté vinculado al cobro de cupos o a una posible red de extorsionadores que opera en la zona norte de Lima. Hasta el momento, no se ha descartado esa opción, aunque las autoridades todavía no han confirmado el motivo exacto del atentado.
Como parte de las diligencias, los efectivos policiales recogieron el testimonio de quienes acompañaban a la víctima en el momento del ataque. También revisan la información contenida en las redes sociales de Orlandini Cahuas, con el objetivo de identificar si había recibido amenazas previas, mensajes intimidatorios o alguna advertencia relacionada con su actividad como promotor de eventos. El análisis digital se ha convertido en una de las piezas centrales de la investigación, especialmente cuando los casos de homicidio presentan indicios de violencia organizada.
Las cámaras de seguridad instaladas en el barrio también están siendo examinadas con detalle. Las imágenes habrían captado la huida de los criminales en motocicleta, un elemento que podría ayudar a establecer la dirección tomada por los atacantes después del crimen. Ese registro visual resulta clave para los investigadores, ya que permitiría cruzar rutas, tiempos y posibles puntos de apoyo utilizados por los responsables.
Mientras tanto, peritos de criminalística se trasladaron hasta el lugar para levantar huellas, recoger casquillos y fijar la escena del delito. En paralelo, el Ministerio Público dispuso el traslado del cuerpo a la morgue central para la necropsia de ley, procedimiento que ayudará a precisar la trayectoria de los disparos y la distancia desde la que fue ejecutada la agresión. Ese informe será incorporado al expediente fiscal, que busca establecer no solo cómo se produjo el ataque, sino también si la víctima estaba siendo seguida o vigilada antes de que aparecieran los sicarios.