Santiago Ormeño expresa su genuino deseo de resurgir futbolísticamente: “Callaré muchas bocas, guarden este mensaje”
Hubo un tiempo, ya un tanto lejano, en el que la selección peruana se entusiasmo por la aparición de un goleador en ciernes en la Liga MX. La falta de peso ofensivo en la zona de castigo aceleró...
Hubo un tiempo, ya un tanto lejano, en el que la selección peruana se entusiasmo por la aparición de un goleador en ciernes en la Liga MX. La falta de peso ofensivo en la zona de castigo aceleró su llegada en medio de una cierta corriente de entusiasmo. Así Santiago Ormeño dio inicio a su historia con el país de su entrañable abuelo Walter.
Con el avance de los años, la carrera del autodenominado ‘Ormedeus’ no fue la anhelada ni mucho menos la esperada. Porque sobre la marcha surgieron varios inconvenientes, entre ellos una fuerte lesión que dejó en la lona al artillero por más de un año.
Ya recuperado de esa persistente dolencia, Santiago Ormeño se ha dispuesto a volver a los terrenos de juego y ha advertido que pronto silenciará a sus detractores. “Callaré muchas bocas, justo como alguna vez ya lo hice. Y después de eso, si es necesario lo volveré a hacer. Guarden este mensaje”, posteó en X.
La publicación del peruano sorprendió a más de uno, pero aun así obtuvo un fuerte apoyo de aquellos simpatizantes de la ‘bicolor’ que todavía confían en sus aptitudes y esperan que en los próximos meses retorne a los gramados con la mente puesta en la disciplina nacional.
CalvarioSantiago Ormeño vivió una situación delicada en la lejana China. Allí llevó su fútbol y sus goles en un intento de rehacer su carrera, lastrada últimamente por malas experiencias con Club León y FC Juárez. El Qingdao Hainiu se interesó en su ficha y le presentó una atractiva propuesta para contratarlo.
Durante las primeras fechas de la Superliga China fue alternando con el equipo hasta que una fatalidad lo frenó. Un grave esguince con edema óseo en el tobillo detuvo su aventura toda vez que lo obligó a pasar por un quirófano. Sin embargo, eso tan solo fue el inicio de un vía crucis.
“Tenía contrato hasta diciembre. Llego a China, dos partidos, un chino me destrozó el tobillo. Fue una lesión, que considero negligencia médica, porque me metieron antes de tiempo”, dijo Ormeño añadiendo que “tomaron la decisión de que como no estaba apto para competir y estaban presionados por la lucha por el descenso reemplazar mi registro de extranjero para traer a otro”.
De regreso a México, ‘Santi’ continuó con su rehabilitación física hasta reponerse en su totalidad al tiempo que se asesoró con un staff de abogados para llevar adelante una demanda por abuso laboral en contra del Qingdao Hainiu, club del que finalmente acabó separándose tras una etapa insolidaria.