Santiago Ormeño quebró una sequía de más de dos años y volvió a marcar: su gol con Montevideo Wanderers en Copa Uruguay 2026
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Santiago Ormeño rompió una larga espera. El atacante peruano que milita en Montevideo Wanderers convirtió ante Club Sportivo Cerrito en la tercera fecha de la Copa Uruguay y puso fin a una sequía goleadora que se extendía por más de dos años.
El tanto llegó en el tiempo adicional del primer tiempo y, pese a que el conjunto uruguayo no logró llevarse los tres puntos, el momento tuvo un peso particular para el delantero, que atravesó una etapa marcada por lesiones y cambios de club antes de reencontrarse con el gol.
El tanto que terminó con dos años de esperaLa jugada nació por el sector derecho. Rodrigo Rivero ganó la banda, llegó hasta la línea y envió un centro medido hacia el corazón del área. Allí apareció Ormeño, que se lanzó de cabeza —en lo que en el fútbol rioplatense se conoce como “palomita”— y superó al arquero Esteban Giraldo. El reloj marcaba el minuto 45+2 cuando el balón ingresó al arco y el marcador quedó 1-1. Era su primer tanto desde que llegó al fútbol uruguayo y el primero en competencia oficial desde septiembre de 2024.
Sin embargo, la celebración nunca llegó. Al momento de conectar el balón, el delantero chocó con el arquero rival y cayó tendido sobre el césped. Los signos de dolor fueron inmediatos y el cuerpo médico debió ingresar al campo para atenderlo. Sus compañeros, en lugar de correr a abrazarlo, rodearon al atacante con preocupación.
La escena fue un contraste extraño: un gol festejado en silencio, con los jugadores de Wanderers más pendientes del estado físico de Ormeño que del tanto que acababan de convertir. Finalmente, el delantero pudo continuar en el campo y completó el partido.
Dos años, una lesión y un largo regresoPara entender el valor de ese gol hay que retroceder hasta el 14 de septiembre de 2024. Aquella tarde, con la camiseta de Puebla, Ormeño convirtió de penal para sellar el 2-1 sobre Querétaro en la Liga MX. Fue su última anotación oficial. Lo que vino después complicó su carrera de una manera que pocos anticipaban.
El delantero emigró al fútbol chino en busca de continuidad, pero una grave lesión lo apartó de las canchas durante un período prolongado. Sin minutos, sin goles y lejos de los focos, el atacante de 32 años vio pasar los meses sin poder retomar el ritmo competitivo. La recuperación fue lenta y el regreso al terreno de juego no fue inmediato. Recién en Uruguay, con la camiseta de Montevideo Wanderers, Ormeño encontró el espacio para reinsertarse y empezar a recuperar confianza.
El gol ante Cerrito fue el primer indicio concreto de que ese proceso avanza. Dos años, dos meses y varios días después de su última celebración, el delantero volvió a ver el balón entrar al arco con su nombre en la jugada.
Wanderers en el fondo del grupo y Ormeño con la mira puesta en la selecciónEl resultado final no acompañó al equipo. Montevideo Wanderers no pudo sostener el empate y terminó sin sumar los tres puntos ante Cerrito. Con apenas un punto en tres presentaciones, el conjunto uruguayo ocupa el último lugar del Grupo C de la Copa Uruguay, una situación que obliga a mejorar el rendimiento en las fechas que restan.
Para Ormeño, no obstante, el panorama personal luce diferente al colectivo. Con el gol ante Cerrito, el atacante da señales de recuperación y apunta a ganar protagonismo dentro del equipo. Su objetivo no se limita al plano clubístico: a sus 32 años, el delantero tiene en mente la posibilidad de volver a ser considerado por la Selección Peruana. Para eso, necesita acumular minutos, sumar goles y demostrar que la lesión que lo frenó en China quedó definitivamente atrás.
El empate ante Cerrito fue apenas un paso. Pero para alguien que estuvo más de dos años sin convertir, ese paso tiene el peso de un punto de inflexión.