Si quieres que tu ropa huela bien, este es el producto que debes añadir al tambor de la lavadora
Los técnicos que reparan lavadoras y que aspiran a influencers coinciden en una recomendación que repiten con frecuencia en sus redes sociales: añadir percarbonato de sodio directamente en el ta...
Los técnicos que reparan lavadoras y que aspiran a influencers coinciden en una recomendación que repiten con frecuencia en sus redes sociales: añadir percarbonato de sodio directamente en el tambor ayuda a mantener la ropa fresca y sin malos olores. Se trata de un polvo blanco granulado que combina carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno, y que al disolverse en agua libera oxígeno activo.
El percarbonato de sodio, también conocido como oxígeno activo, funciona como un agente blanqueador que no contiene cloro. Al entrar en contacto con el agua, el compuesto se descompone y libera oxígeno en estado activo, lo que le permite atacar la suciedad orgánica acumulada en las fibras. Este proceso resulta menos agresivo para los tejidos que el cloro tradicional y, al ser biodegradable, tiene un impacto ambiental menor.
La acción del producto no se limita a blanquear. También elimina las bacterias responsables de los malos olores, un efecto particularmente útil en ropa deportiva y toallas que retienen humedad. Además, al tener un pH alcalino, suaviza el agua y facilita que el detergente penetre con mayor eficacia en las prendas.
El compuesto actúa como complemento del detergente habitual, no como sustituto. La combinación de ambos productos mejora el rendimiento en lavados pesados y permite, según los especialistas consultados por distintos medios, reducir la cantidad de detergente necesaria sin recurrir a químicos más agresivos.
Cómo se aplica en la lavadoraPara una carga media de ropa, basta con añadir entre una y dos cucharadas soperas de percarbonato de sodio directamente en el tambor o en el compartimento del detergente, según el modelo de la máquina. El producto rinde mejor con agua tibia o caliente, ya que el calor acelera la liberación del oxígeno activo; en agua fría, su eficacia disminuye de forma considerable.
En lavadoras de carga superior, se recomienda disolver el polvo previamente en agua caliente antes de incorporarlo, para evitar concentraciones que puedan dañar las prendas. En los modelos de carga frontal, la correcta disolución resulta clave debido al menor volumen de agua que utilizan estos equipos.
El uso del percarbonato de sodio no está exento de advertencias. No se recomienda su aplicación en tejidos delicados como la seda, la lana, el cuero o la viscosa, ya que el compuesto puede dañar las fibras. En prendas de color, los especialistas aconsejan realizar antes una prueba en una zona poco visible, dado que el poder oxidante del producto puede aclarar los pigmentos más frágiles. Durante la manipulación del polvo se sugiere el uso de guantes, puesto que su carácter alcalino puede provocar irritación leve en la piel húmeda. Tampoco debe mezclarse con vinagre, limón u otros ácidos, ni con lejía o amoniaco, combinaciones que pueden generar reacciones químicas no deseadas.
El formato de 500 gramos, uno de los más comunes en el mercado, puede durar varios meses incluso con un uso frecuente de dos lavados semanales. Entre los consumidores que han probado el producto, las valoraciones en plataformas de venta en línea destacan de forma consistente su eficacia sobre textiles blancos, con puntuaciones que en algunos casos superan los cuatro puntos sobre cinco.