Tendencia viral: Fotos ochenteras con IA y la alerta sobre privacidad en El Salvador
La circulación de imágenes personales transformadas con herramientas de Inteligencia Artificial (IA) reabrió el debate sobre la privacidad en El Salvador. La tendencia de retratos con estética ...
La circulación de imágenes personales transformadas con herramientas de Inteligencia Artificial (IA) reabrió el debate sobre la privacidad en El Salvador. La tendencia de retratos con estética de los años 80 requiere que los usuarios carguen fotografías propias en plataformas digitales, una práctica que puede exponer información facial y otros datos personales.
La firma de ciberseguridad ESET advirtió que las imágenes subidas a este tipo de servicios pueden ser almacenadas, procesadas o utilizadas bajo las condiciones de cada plataforma. El riesgo aumenta si los sistemas que concentran esos archivos sufren una filtración o un acceso no autorizado.
La compañía situó la advertencia en la expansión regional de una función de ChatGPT que permite generar retratos inspirados en la estética de esa década, según un reciente comunicado, luego que miles de personas compartieron en redes sociales versiones modificadas de sus fotos.
Rasgos biométricos que no pueden reemplazarse si quedan expuestosUna imagen de rostro puede aportar datos biométricos que permiten identificar a una persona. A diferencia de una contraseña, esos rasgos no pueden modificarse si quedan expuestos, indica la compañía de ciberseguridad.
Benjamín Carpio, gerente de ESET El Salvador, señaló que los modelos de inteligencia artificial se nutren de grandes volúmenes de información. “Muchos contienen información personal, sensible y confidencial”, afirmó.
“Antes de subir una foto, debemos preguntarnos qué datos entregamos, quién tendrá acceso a ellos y para qué se usarán”, explica.
El ejecutivo indicó que los datos pueden provenir de fuentes públicas, redes sociales, dispositivos conectados a internet y aportes directos de usuarios. En ese grupo están las fotografías que se cargan para participar de tendencias virales.
La empresa alertó que una eventual exposición de esa información podría facilitar fraudes, suplantaciones de identidad u otras formas de abuso. ESET no presentó cifras sobre incidentes registrados en El Salvador vinculados con esta tendencia, pero recomendó evaluar las condiciones de uso antes de compartir imágenes personales.
Clearview AI y la filtración en Australia, dos antecedentes de recopilación facialLa empresa de ciberseguridad recordó el caso de Clearview AI, una empresa que desarrolló un buscador de rostros a partir de imágenes obtenidas de fuentes públicas, entre ellas redes sociales, revistas digitales y blogs. La compañía enfrentó investigaciones, cuestionamientos y sanciones en distintos países por sus prácticas de recopilación y uso de datos personales.
También mencionó una filtración ocurrida en Australia en mayo de 2024. El incidente afectó a Outabox y expuso datos de reconocimiento facial de usuarios de 19 establecimientos, junto con licencias de conducir, firmas, direcciones, fechas de nacimiento y números de teléfono.
Estos casos muestran que la información asociada a una fotografía puede ir más allá del resultado visual que busca el usuario.
Qué revisar antes de subir una imagen a una plataforma de IAESET recomendó a los salvadoreños revisar las políticas de privacidad de cada servicio antes de cargar una fotografía. Entre los puntos que sugirió verificar figuran qué información recopila la plataforma, durante cuánto tiempo la conserva y si la comparte con terceros.
También aconsejó evitar el uso de fotos personales o familiares si el sitio no explica con claridad cómo protege los archivos. La recomendación incluye imágenes que permitan identificar lugares de trabajo, domicilios, documentos u otros elementos sensibles.
Otro riesgo son las aplicaciones y sitios que imitan herramientas conocidas, indica ESET. Los ciberdelincuentes pueden crear páginas falsas que prometen generar imágenes con inteligencia artificial para instalar programas maliciosos o captar información de las víctimas, alerta.
“La facilidad y rapidez con la que estas herramientas producen resultados no debería llevarnos a dejar de lado la privacidad”, sostuvo Carpio.