Trump mantiene su apuesta al diálogo con Irán para abrir Ormuz, pese a la presión saudí y el aumento del petróleo
(Desde Washington, Estados Unidos) Hace dos meses, el príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS) ejecutó un movimiento estratégico para evitar el acoso constante de Irán sobre los buques petro...
(Desde Washington, Estados Unidos) Hace dos meses, el príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS) ejecutó un movimiento estratégico para evitar el acoso constante de Irán sobre los buques petroleros de Arabia Saudita: decidió privilegiar el transporte de combustible a través del mar Muerto para cruzar al Mediterráneo por el Canal de Suez. Estados Unidos avaló la maniobra y se comprometió a proteger a la flota saudí, que debía servir para contener el precio del barril.
Ese bypass diseñado por MBS permitió que los precios del combustible no afectaran en demasía a la economía de Estados Unidos, que ya sufre un incremento mensual de la inflación.
A pocas semanas de las elecciones de medio término, y con su imagen positiva en baja, Donald Trump agradeció el movimiento estructural ordenado por el príncipe heredero de Arabia Saudita.
Pero Irán reaccionó en dos frentes ante la jugada de Mohammed bin Salman: atacó el oleoducto Este-Oeste saudí que llevaba el petróleo hasta los barcos que partían rumbo al Mediterráneo, y ordenó que los Hutíes avanzaran sobre áreas clave en el estrecho de Bab al-Mandeb, un punto marítimo estratégico en el mar Rojo.
Esa ofensiva de Teherán terminó con el bypass del príncipe MBS.
Washington y Riad tienen una alianza geopolítica desde los finales de la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos se comprometía a proteger los intereses regionales de Arabia Saudita, y a cambio tenía acceso privilegiado a sus reservas de petróleo.
Quid pro quo.
El jueves pasado, mientras los Huties avanzaban en las cercanías de Bab al-Mandeb, Mohammed bin Salman (MBS) llamó dos veces a Trump para pedirle asistencia militar. MBS le anticipó al líder republicano que los terroristas bajo las órdenes de Irán iban a tomar el control de la isla de Perim y el puerto de Mokha.
Trump se negó a prestar asistencia militar, pero concedió que MBS se encontrará con el almirante Brad Cooper, a cargo del Comando Central de Estados Unidos que opera en Medio Oriente.
La reunión sucedió ayer en la ciudad saudí de Yeda, y Mohammed bin Salman solicitó a Cooper inteligencia militar y respaldo aéreo para recuperar el control del estratégico puerto de Mokha y reconstruir el oleoducto Este-Oeste, que fue averiado por un dron que voló desde Irak.
Por orden de Trump, Cooper le dijo que no. Hasta nuevo aviso.
La Casa Blanca apuesta al diálogo con el régimen chiíta y por ahora no hará nada que afecte la hoja de ruta trazada por el Presidente de los Estados Unidos.
La propuesta diplomática de Trump para encontrar una salida pacífica a la Crisis de Ormuz fue rechazada por Moshen Rezaei, el general más poderoso de Irán.
“No se dejen distraer por las señales contradictorias del presidente de los EE. UU., que van desde ´no hay negociaciones» hasta «estamos listos para hablar´“, posteó Rezaei en su cuento oficial de X.
Y completó:
“Lo que está en juego en torno al petróleo y los estrechos ha cambiado. El control de daños no detendrá lo que se avecina. ¡No habrá conversaciones hasta que se cumplan las condiciones de Irán. Punto!”.
Tras las amenazas del general Rezaei, el precio del crudo Brent -referencia mundial del petróleo-, cotiza por encima de los 108 dólares el barril, subiendo un 2 por ciento en el día. El valor del crudo ha aumentado casi un 50 por ciento desde el inicio de la guerra en febrero.
En tanto, el crudo West Texas Intermediate -la referencia obligada en Estados Unidos-, ya cotiza entre 103 y 104 dólares el barril, también cerca de un 50 por ciento arriba desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente.
Trump convocó hoy a sus principales consejeros para analizar una respuesta inmediata a la intransigencia de Irán y al pedido del príncipe MBS, cuando se acercan los comicios del 3 de noviembre y la inflación no cede en Estados Unidos.