Una bebé de un año murió tras ser impactada por una bala perdida dentro de su vivienda en República Dominicana
La noche del miércoles 16 de septiembre, una niña de un año murió tras ser alcanzada por una bala perdida dentro de su casa en el sector Cristinita, en Verón-Punta Cana, provincia La Altagraci...
La noche del miércoles 16 de septiembre, una niña de un año murió tras ser alcanzada por una bala perdida dentro de su casa en el sector Cristinita, en Verón-Punta Cana, provincia La Altagracia, República Dominicana.
La menor, identificada como Naome Fleurante, quedó en medio de un tiroteo registrado cerca de su vivienda.
Testigos señalaron que en horas de la noche se produjo una balacera entre los ocupantes de un vehículo y personas que se movilizaban en una motocicleta. Uno de los proyectiles ingresó a la casa donde estaba la niña y la impactó en el hemitórax izquierdo.
El hermano de Naome, un adolescente de 17 años identificado con las iniciales P. F., la trasladó en brazos al Hospital de Verón-Punta Cana cerca de las 21:45. Sin embargo, el personal médico confirmó que la menor había fallecido a causa de la herida provocada por el proyectil.
La muerte de la niña coloca de nuevo la atención sobre la exposición de familias y menores de edad a hechos armados en zonas residenciales. De forma inmediata las autoridades no han confirmado capturas relacionadas al tiroteo en La Altagracia.
En República Dominicana, los hechos de violencia armada y de violencia contra las mujeres forman parte de una preocupación que ha llevado diferentes organizaciones a insistir en la prevención y en una respuesta institucional más efectiva. El caso de Naome no ha sido vinculado a un hecho de violencia de género, pero ocurre en un contexto de asesinatos y agresiones que afectan a distintos sectores de la población.
República Dominicana registra 62 feminicidios en lo que va del añoUna ola de violencia contra las mujeres está sacudiendo el país caribeño. Datos actualizados por la procuradora general de República Dominicana, Yeni Berenice Reynoso, informó que el país contabilizó 62 feminicidios durante los primeros meses de 2026. La funcionaria sostuvo que la incorporación del feminicidio como delito en la legislación es necesaria, aunque advirtió que las normas penales no bastan sin medidas de prevención, protección y acompañamiento para las víctimas.
Datos de la Procuraduría General indican que el 89% de las mujeres asesinadas no había presentado denuncias previas por violencia. Reynoso relacionó esa cifra con obstáculos que pueden impedir que las víctimas busquen ayuda, entre ellos el aislamiento, la presión psicológica y la falta de confianza en las instituciones encargadas de protegerlas.
La procuradora también señaló que el 25% de los agresores se suicida después de cometer el crimen. Durante 2025, el Ministerio Público recibió más de 73 mil denuncias por violencia de género, intrafamiliar y delitos sexuales, una cifra que expone la dimensión de los casos que llegan al sistema judicial.
Uno de los episodios que reactivó el debate sobre las medidas de protección fue el de Nayely Altagracia Capellán, de 25 años. El 28 de agosto, su expareja la atacó con un arma blanca en su vivienda de Las Cabuyas, La Vega, frente a sus tres hijas.
Capellán sobrevivió a 26 heridas luego de que su hija mayor solicitó auxilio a los vecinos. La víctima tenía una orden de alejamiento vigente desde 2023. El acusado recibió 12 meses de prisión preventiva por tentativa de feminicidio.